jueves, marzo 01, 2012

Cambio

Como ya sabemos todos por aquí, soy alérgica al polen. Y este año se me ha olvidado vacunarme -otra vez-, así que necesito desesperadamente píldoras que me ayuden a sobrevivir a la primavera.

Viernes pasado. Farmacia. Le doy un papel a la farmacéutica -Felicia, vamos a llamarla-, que me proporcionará las drogas que necesito para que no me explote la cabeza cuando el primer copo de polen venga a amargarme la existencia. Ya tengo síntomas y no me gustan.

Felicia - Son 4 con 85.

Me miro las manos. Para conseguir la receta he tenido que sacar todo lo que llevaba en los bolsillos, incluyendo un billete de 10 euros que está estríctamente reservado para comprar el regalo de cumpleaños de Iris, y uno de 50. Miro a la chica, que me observa con intención de arrancarme los ojos si le hago darme cambio de 50.

Yo - Esto... pues... te tengo que pagar con 50...
Felicia - ¿No tienes nada más pequeño? - Mira el billete de diez. Me mira a mí.
Yo - Es que... esto está reservado.

Y aquí es cuando los dependientes, al margen de la situación y del gremio al que pertenezcan, empiezan a dramatizar. No falla.

Felicia - Puf... pues no sé si voy a tener cambio... -pone cara de sufrimiento extremo.

Sufre lo que quieras, que no te lo voy a dar.

Felicia - Es que es el cuarto billete de 50 que me llega hoy, y claro, así no hay manera.

Pues dame mis pastillas gratis. Verás qué bien.

Yo - No puedo darte el de diez.
Felicia - Ya... - revuelve la caja registradora - te voy a tener que dar el cambio en billetes de diez.
Yo - Me parece bien. Me gustan los billetes de diez - Me apasionan, si eso va a conseguirme mis medicamentos y una excusa para largarme de aquí.
Felicia - No, si lo digo por mí, que me quedo sin ellos.

Aquí ya llevo un rato preguntandome en qué momento se ha convertido en mi problema el que a una señora a la que no conozco de nada se le esté acabando el cambio.

Yo - Ya ves. - A ésta no le doy mi billete ni aunque se acabe el mundo. Por orgullo. Por honor. Por lo que queráis, me da igual, pero no se lo pienso dar.

Felicia - Um... - Revuelve otra vez la caja registradora y yo empiezo a plantearme las consecuencias legales de darle una bofetada a una farmacéutica. - Nada, está claro que tendré que ir el lunes al banco a cambiar.

¡Uf uf uf que va a tener que ir al banco! No sé por qué llora tanto la gente cuando tenemos aquí a Felicia; ella sí que tiene problemas de verdad y fijáos en lo poco que se queja.

Ya fuera del alcance de la farmacéutica infernal, donde estaban esperándome Cleo, Lilypad y Canaris:

Canaris - Joder, por la cara que traes, a saber qué burrada te ha propuesto la de la farmacia.

Les cuento la turra que me ha dado la muchacha.

Lilypad - ¡Ooooooooooohhh va a tener que hasta el banco! ¡Y todo por tu culpa!
Yo - Ya. No sé cómo voy a dormir por las noches.

Así que nada, desde mañana, en vez de dedicarme a salvar el mundo -que es lo que hago ahora, por supuesto-, voy a ir por las tiendas de Salamanca proporcionando cambio a vendedores desamparados, que es mucho más importante. Lo primero es lo primero.

15 comentarios:

  1. Pobre farmacéutica, que va a tener que ir hasta el banco a cambiar. Que dura es su vida, debería darte pena por el stress que le has causado.

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    1. Mi conciencia me está pasando factura, no te creas.

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  2. déjame adivinar... el banco está en Mordor o algo parecido, tiene que hacer un viaje larguísimo y lleno de peligros hasta él. si esque... eres una desconsiderada! hombre! jejejejeje

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    1. ¡Pues eso va a ser! Tiene que ir a un volcán a buscar su pasta o algo así, fijo.

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  3. Pues yo soy tan pava que hubiese terminado dándole el billete de diez. El chantaje emocional funciona de lujo conmigo. Si es que no escarmiento...

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    1. Yo antes era así, pero he aprendido con el tiempo. ¡Ahora mis billetes son míos y hago con ellos lo que quiero!

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  4. Qué malota eres 0_0.

    La verdad es que yo le hubiera dado el billete de 10, he currado en comercios y la verdad es una putada verte sin cambio, pero nunca he hecho chataje emocional, salvo que poner la cara del gatito de shreck cuente.

    También se lo hubiera dado porque hace años que no veo un billete de 50 xD.

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    1. Yo siempre que puedo lo intento dar justo, o pequeño, porque sé que es una puñeta, pero si no se puede, no se puede, y si me chantajean me cabreo y entonces sí que ya no cedo.

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  5. Yo hubiera sido la farmacia y te hubiera dicho que no tengo cambio, jajaja, por fastidiar un poquitín ;-)

    Besos!
    Quejica

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    1. Ya, yo lo pensé cuando vi que se ponía tan tonta... ¡pero ya no podía ceder! Me habría ido a otra farmacia, qué remedio (el billete realmente estaba reservado).

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  6. Key, me decepcionas. Eres una mala, muy mala persona. Nunca más, jamás cruzaré palabra contigo. Ni aquí ni en ningún otro blog. Que seas anatema. Que la conciencia te acuse hasta el fin de tus días y que te juzgue severamente en el último de los tribunales. Definitivamente, no sé qué educación tuviste, si tienes acaso corazón, si sabes el dolor y la agonía que le causas a la Humanidad con tu existencia. Vete, quedas desterrada, excomulgada de la Humanidad; deja tu naturaleza humana y vaga por los confines del universo, allí en donde dejas de existir materialmente puesto que donde existe espacio existe universo. Te abandonamos, te dejamos. Tu recuerdo será tenido en la infamia el resto de nuestra vida, y en los siglos venideros te colocarán junto a las imágenes de Judas Iscariote. Tus padres llorarán amargamente haberte concebido y te olvidarán, rogando que tu semilla sea extirpada de la faz de la Tierra.

    (Me detengo aquí, porque si le sigo con esto un rato más me terminaré entusiasmando y no es plan). Pero ¿es que a esa tía alguien le ha inscrito la M.E.* en el corazón? Porque lo parece, eh... Y ya sólo por preguntar, ¿por qué tenías que comprar el regalo de Iris con ese billete de diez euros en específico si podías pagarlo con el billete de cincuenta? Sólo curiosidad :P

    * M.E. La ley del Menor Esfuerzo.

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    1. De haber estado yo en una situación parecida, le habría dado el billete de menor denominación, sin necesidad que me lo pidiera, para mi habría sido lo más lógico y no me habría representado ningún problema,puesto que me ha tocado estar en ambas situaciones y en realidad muchas veces para quienes venden si resulta complicado tener cambio disponible de manera inmediata, y esto a ellos si les genera un problema porque afecta sus ventas hasta que logran disponer de el. Por ello, cuando me encuentro en situaciones dónde sé que lo que voy a pagar es exageradamente inferior al billete que voy a dar, en este caso para mi sería pagar con un billete de 1000 pesos una compra o un servicio de 50 pesos,prefiero, por consideración, no complicarnos la vida. A mi suele pasarme cuando pago taxi y en esas ocasiones, les aviso antes de abordarlos para que puedan buscar donde cambiar, o procuro ver entre mis monedas si llevo la cantidad exacta, lo que si me molesta es cuando te contestan de mala manera, y casi hasta quieren colgarte por tu terrible crimen de no pagar con un billete de menor denominación, en esas ocasione tb suelo hacer lo que tu hiciste, me hago la desentendida y que se las arreglen solos, porque una cosa es que sea considera y otra que permita que me falten al respeto. Yo tb quedo intrigada sobre la razón por la que no podías disponer del billete de 10.

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    2. ¡Se lo merecía! Y el billete estaba reservado de verdad de la buena; si hubiera tenido que pagar el regalo con el de 50 no nos habríamos puesto de acuerdo con el cambio y habría sido un lío tremendo, porque eran diez euros por mi parte, pero había más gente poniendo la suya. Estas cosas siempre son un lío.

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  7. Sólo te voy a decir una cosa... Vete guardando las monedas de 5 céntimos que caigan en tus manos y, cuando hayas ahorrado lo suficiente, ve a comprar allí lo que haga falta.

    Se lo merece por no decirte directamente que no tiene cambio, después de haber visto que tienes un billete de diez. Qué tía petarda...

    Un beso!

    PD. Iris, abandona tu amistad con Matilde, no te convienen amigos que se gastan la desórbitada cantidad de diez euros en un regalo para ti.

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    1. Jajajaja ¡jooooo! ¡Que éramos unos cuantos! Y no fueron diez, sino 5, porque yo llevaba también lo de Manzo xD ¡Pero le compramos unos regalos muy bonitos!

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