domingo, octubre 20, 2019

Estafadoras de Wall Street: bailarinas de guante blanco

El 8 de noviembre estrenan en España Estafadoras de Wall Street (Hustlers, Lorene Scafaria, 2019), una mezcla de géneros con Jennifer Lopez al mando -aunque técnicamente Constance Wu sea la protagonista- que cuenta la historia de un grupo de strippers de altos vuelos que deciden hacer ciertos ajustes a su modelo de negocio cuando la crisis económica empuja a los magnates de Wall Street que conforman su clientela habitual a una austeridad forzada.

Estafadoras de Wall Street (Hustlers) - Cartel

Sin mucho rodeo os puedo decir que la película me ha encantado. Esto ha sido en parte  por el apartado técnico, que me ha parecido estupendo: las interpretaciones son maravillosas (lo poco que me gusta a mí Jennifer Lopez y aquí está perfecta), su estética a ratos es súper hipnótica, el argumento está bien construido y es primordial pero sin dejar de lado la importancia y profundidad de los personajes, y hasta los técnicos de sonido son dignos de mención por utilizar ciertos recursos que mejoran la atmósfera y dan realismo a la narración; así que todo más que correcto.

Constance Wu (Destiny) y Jennifer Lopez (Ramona)

Pero al margen de lo técnico, Estafadoras de Wall Street me ha parecido fabulosa porque lo que parece un videoclip largo con Lopez y Wo dando vueltas en una barra americana es en realidad un estudio sobre amistad, familia, economía y límites morales, que nos abre las puertas a un club de striptease en el que las trabajadoras son mujeres inteligentes que están ahí no por desesperación sino porque les gusta el dinero y el glamour (tengamos en cuenta que en un buen club una stripper no es más que una bailarina y gimnasta que lleva poca ropa pero a la que nadie le pone una mano encima). No hay ni un cliché: no hay mensaje anti abuso porque las mujeres tienen el control en todo momento -hay excepciones en las que no voy a entrar, pero todas vienen a cuento-, no se recurre a la sordidez que se suele asociar a este tipo de escenarios, las trabajadoras no compiten entre sí sino que son prácticamente una familia, los desnudos están reducidos al absoluto mínimo y siempre con el propósito de proporcionar realismo, la presencia de drogas es anecdótica y un largo etcétera.

Jennifer Lopez (Ramona)

Además tiene ratos muy divertidos (encantadora Lili Reinhart en el papel de Annabelle, que en medio de cada escena estresante se pone a vomitar y a disculparse), incluye papeles pequeños y cameos interpretados por conocidas estrellas de la música (Cardi B, G-Eazy, Lizzo, Usher) y está basada en un artículo real*, que siempre hace el asunto más emocionante.

Total, que la veáis sin duda, que os lo vais a pasar bien.

También os digo que ojalá deshacernos del estigma social de la barra americana, con lo que mola eso.


*El artículo es larguísimo pero muy interesante y podéis leerlo en inglés aquí. De él he aprendido que el título de la película, Hustlers, que significa "estafadoras", es una referencia al significado de la palabra pero también al hecho de que el club en el que se basa la historia real se llamaba "Hustler". Traducido al título español se pierde la doble connotación, pero en inglés está bien traído.

lunes, octubre 14, 2019

No entiendo lo del género no binario

Hace no mucho empecé a ver en internet a jóvenes hablando de que no se sentían identificados con el género masculino ni con el femenino, pasando a definirse a sí mismos como personas no binarias. El pasado septiembre, por ejemplo, el cantante Sam Smith anunció que ya no quería que se refiriesen a él como "él", sino como "ello". Bueno, algo así, es que no tiene traducción al español, pero en inglés se puede utilizar "they" para hablar de una persona en singular sin especificar su género:



Por lo general apoyo que cada uno haga lo que quiera con su vida mientras no haga daño a nadie, pero no acepto normas ni peticiones a las que no les veo sentido, así que con este tema estoy muy dividida.


Qué distingue a un hombre de una mujer

Cuando empezó todo esto pensé que eran cuatro pesados con unas ganas locas de llamar la atención y no les hice mucho caso. Luego vi que las referencias a este asunto aparecían cada vez más a menudo y me empezó a incomodar la idea de desacreditar un concepto que no entendía, entre otras cosas porque me daba la impresión de que estaba adoptando la misma actitud que se tomó hace treinta años con la homosexualidad. Y los homófobos me caen regular. Así que pensé que podía darle una oportunidad al concepto, porque a lo mejor sí que hay hombres, mujeres y otra cosa distinta que yo todavía no entiendo.

Bueno pues estaba yo en pleno proceso de incluir el género no binario en mi diccionario mental cuando leí un tweet -que no soy capaz de encontrar- que me hizo pensar. Exponía varios puntos interesantes, que voy a combinar con los míos para que entendáis por qué me tengo este follón:


1. Una mujer no tiene por qué realizar actividades que están asociadas a un rol femenino. Coser, cocinar, tener hijos, ser cariñosa, ser dulce, limpiar, no decir palabrotas, preocuparse por su imagen, enamorarse de hombres; no se es más ni menos mujer por hacerlas o no hacerlas, o por querer o no querer hacerlas.


2. Una mujer puede realizar cualquier actividad que esté típicamente asociada a los hombres. Conducir camiones, ir a clases de boxeo, acostarse con mujeres, montar bronca. De nuevo, no se es más o menos mujer por hacer estas cosas más, menos, o no hacerlas en absoluto. Las limitaciones se reducen a lo puramente físico (una mujer no puede dejar embarazada a otra mujer, a menos que hablemos de un transexual nacido hombre y convertido en mujer) y en general hay diferencias de fuerza, pero dado que también hay mujeres enormes y/o muy fuertes y hombres muy pequeños/débiles, tampoco esto es un absoluto.


3. Una mujer no tiene por qué haber nacido mujer. La cirugía permite convertir -parcialmente de momento- un cuerpo masculino en uno femenino, e incluso sin operaciones de ningún tipo un hombre puede decidir que se siente mujer y en mi opinión -y aquí cada uno piensa una cosa- eso es suficiente para establecer su nueva condición (excepto para algunos casos con connotaciones legales o que puedan estar dirigidos a aprovecharse de otras mujeres*).


Entonces, preguntaba el tweet, ¿en qué demonios consiste ser una mujer?

A mí esto me dejó un poco tonta, la verdad. Si yo puedo hacer lo que quiera, sin tener en cuenta si mi comportamiento muestra o no femineidad, sin que eso afecte en absoluto a mi condición de mujer, ¿entonces cuáles son las características que me diferencian de un hombre? Cambiando el 100% de mis comportamientos seguiría siendo una mujer igualmente.

Es por el cuerpo, podemos pensar. Tengo útero y media colección de Women'secret, así que ahí está la respuesta.

Pero una mujer que nació siendo hombre y que no tiene dinero para cirugías tiene un cuerpo puramente masculino y no por ello es un hombre. Igualmente, una mujer que por razones médicas no tiene útero, ovarios, pechos, lo que sea, sigue siendo una mujer.

Entonces el cuerpo no parece un gran indicativo tampoco. Si trasplantaran mi cerebro al sistema operativo de una termomix yo seguiría siendo una chica. Solo que ahora sabría hacer croquetas.

Y me quedo sin diferencias. No entiendo cuál es la definición de mujer, y obviamente y por extensión tampoco entiendo cuál es la definición de hombre.

Comprendo la separación fisiológica; a nivel biológico está claro lo que diferencia a los dos grupos, pero aquí estamos hablando de género, no de sexo. De por qué me identifico yo con ser una chica y no con un señor o con un ficus.

He pensado mucho en esto y, aunque no tengo las ideas claras, he llegado a algunas conclusiones.


El género es un espectro

Creo que toda la vida hemos tenido una caja para los hombres y otra para las mujeres y tú te apañabas como pudieras metiéndote en una de las dos aunque tuvieras que entrar a presión y te hicieran daño las paredes.

Y eso ya no es así.

En las últimas décadas las diferencias entre lo masculino y lo femenino se han ido diluyendo cada vez más, y ahora una esposa puede ganar más que su marido y un adolescente decidiendo que quiere usar maquillaje ya no supone una paliza o que le echen de casa -con unos padres inteligentes, se entiende-. Los géneros masculino y femenino ya no son dos parcelitas colindantes, ahora son un espectro.

En un lado de este espectro está el extremo femenino con sus recetas de cocina, su deseo de tener hijos, su emplear media hora todas las mañanas para plancharse el pelo y así atraer a más hombres guapos, su intento constante de evitar conflictos utilizando la sumisión como herramienta.

En el otro lado está el extremo masculino con sus películas de tiros, sus partidos de fútbol, su eterno esfuerzo por no mostrar sentimientos, su constante sexualización de las mujeres.

Entre estos dos extremos están todas las cosas del mundo, las buenas y las malas, situándose en medio las que no pertenecen a ningún género en particular -si es que existe tal cosa-, y tú te pones donde quieras. Puedes ser más masculino o más femenino sin que eso te haga menos hombre, y lo mismo si eres una mujer. La masculinidad y la femineidad pasan a ser características meramente informativas, como ser rubio o ser moreno. No son cruciales. De hecho son bastante irrelevantes.

Esto es importante ahora y solo ahora porque antes todo estaba mal. Todo era una vergüenza y una deshonra. Una mujer no podía tener ideas propias, un hombre no podía apuntarse a clases de ballet, solo te podía gustar gente del género opuesto y demás mandangas. Pero ahora puede uno hacer lo que le dé la gana.

Por tanto puedes ser una mujer a la que le gusta coser, quiere tener hijos, juega al fútbol todos los jueves, y si pudiera se enrollaba con Natalie Portman y no con Robert Downey Jr.

Y puedes ser un hombre con exactamente esas mismas características.

Yo misma tengo como quince vestidos pero no me he comprado mi primer brillo de labios hasta pasados los treinta. Mis actividades deportivas son ultra femeninas (yoga, zumba, ballet) pero soy ingeniera informática. He tenido la suerte de haber nacido en una conjunción de época, país y familia que me permite escuchar podcasts de programación mientras monto un mueble sin que se cuestione mi orientación sexual ni mi salud mental.


El lugar del género no binario

A lo que yo voy con todo esto es a que no hay que elegir. Puede uno colocarse donde quiera dentro de ese rango de comportamientos ligados por la sociedad a lo varonil y a lo femenino, incluso cambiando de sitio constantemente, sin que ello haga a nadie más o menos hombre ni más o menos mujer.

Y esto, que está muy bien, me lleva a preguntarme, ¿entonces los no binarios dónde van?

Antes era muy fácil; yo no encajo en el patrón establecido para mi género, pero tampoco encajo en el contrario; me invento mi propio género o ausencia del mismo porque sois todos unos cansinos y no me dejáis hacer nada. Bien. ¿Pero ahora? Ahora hay total libertad para hacer lo que te salga del pie sin que ello condicione tu calidad femenina o masculina. ¿Tiene sentido establecer un nuevo género, cuando la sociedad civilizada parece estar avanzando en dirección a despojar a dichos géneros de casi todo su significado?

Dicho de otra manera, entiendo la lucha por que este espectro sustituya al sistema de cajita de hombres y cajita de mujeres, y entiendo también la lucha por establecer un tercer género que permita escapar de los estereotipos, pero no entiendo las dos luchas a la vez. Y la del espectro la veo mejor porque te permite ser quien tú quieras sin que nadie te etiquete ni te agrupe por cosas que no tienen sentido, como que te guste arreglar coches o escuchar a Taylor Swift.

He pensado que a lo mejor los no binarios están fuera de ese espectro completamente, pero eso querría decir que poseen cualidades, defectos, comportamientos y/o emociones que no caracterizan ni a hombres ni a mujeres, lo que les ubicaría casi como otra especie y además de ser un poco ofensivo no tendría mucha lógica.

Desafortunadamente dudo que este artículo llegue a un número de personas suficientemente grande como para que alguien no binario venga a contarme qué es lo que se me está escapando -porque es evidente que algo hay-, y me temo que sin una explicación de primera mano me va a costar mucho entender este tema aún siendo plenamente consciente de que probablemente no estoy viendo las cosas desde el ángulo adecuado -mira que lo estoy buscando pero no lo encuentro- pero bueno, quería exteriorizar mi confusión y ver si alguien puede iluminarme el camino un poco, porque de verdad que no entiendo nada.

Sed felices.



p.d. Vídeo (en inglés), por si queréis ver una explicación a grandes rasgos de lo que es ser no binario: https://www.youtube.com/watch?v=ruST0GPi68s


*No, no me vale que un hombre me diga que él se siente mujer y por tanto va a entrar en las duchas compartidas de mujeres.

sábado, octubre 05, 2019

Diecisiete: conflictos familiares y un montón de perros

Tenéis recién estrenada en cines españoles Diecisiete (Daniel Sánchez Arévalo, 2017), la entrañable historia de dos hermanos con una problemática relación (convincentes Biel Montoro y Nacho Sánchez) que se embarcan en una peculiar búsqueda de la que no os doy más detalles porque entonces os estaría contando media película y no es cuestión.

Diecisiete - Cartel

Aunque empieza con un ritmo un poco errático y a ratos es bastante cursi, la aventura de estos dos hermanos es sensible, divertida, y además salen vacas y un montón de perros -con la de puntos que da eso-. Además la relación fraternal está bien desarrollada y da que pensar acerca del efecto que una persona autodestructiva puede tener en su entorno, especialmente cuando su red familiar y de amigos es muy pequeña. Y creo que lo he dicho ya pero salen muchos perros.

Nacho Sánchez (Ismael) - Diecisiete

Diecisiete es una bonita historia con las pretensiones justas que no os podéis perder si tenéis ganas de ver cine ligero. Recomendada.

Podéis ver la rueda de prensa aquí, donde cuentan, entre otras cosas que al acabar el rodaje Biel Montoro dijo básicamente que el perro protagonista se lo quedaba él y punto. Más majos.

domingo, septiembre 29, 2019

Joker: La risa como trastorno

A menos que vivas en una cueva es más que probable que hayas oído hablar mucho, muchísimo, sobre Joker (ID, Todd Phillips, 2019). Yo tenía más bien pocas intenciones de ir a verla porque estoy de superhéroes hasta el moño; pero el Festival de Cine de San Sebastián, que solo desea mi felicidad, me puso un pase de prensa el día de la clausura, cuando yo básicamente no tenía otra cosa mejor que hacer que meterme a ver si todo este hype estaba fundamentado.

Joker - Cartel

Resumen: Estaba fundamentado. Estaba muy fundamentado. Ahora os doy detalles (si no sabéis nada de nada es probable que disfrutéis más la película, así que aunque no pienso poner spoilers puede que queráis considerar dejar de leer).

Para los que sí queréis saber más:

Joker es una ventanita a través de la cual podemos observar la evolución -de víctima al borde del colapso a líder activista un poco por accidente-, de Arthur Fleck (Joaquin Phoenix), un payaso que lleva una vida tremendamente deprimente y cuya salud mental hace pensar que igual Tylor Durden era un tío bastante normal después de todo.

Joaquin Phoenix (Arthur Fleck) - Joker

Solo Phoenix, al que supongo que ya le habrán enviado el Oscar por correo, es razón suficiente para que os mande a todos a comprar palomitas ahora mismo; pero es que al margen de la interpretación estas dos horas de metraje tienen tantas cosas que molan que no os las cuento todas porque estaríamos aquí todo el día. La construcción del personaje es impecable, la ambientación es maravillosamente convincente -la fotografía, la iluminación, la música-, cada personaje secundario añade piezas al carácter del protagonista, y Joker provoca casi tanto miedo como Arthur empatía, dando una explicación limpia y convincente a los orígenes de un villano que está como unas auténticas maracas.

Joaquin Phoenix (Arthur Fleck) - Joker

Los únicos aspectos mejorables que he podido encontrar son la utilización de algún cliché muy manido y el que hay ratos en los que se hace un poco lenta, pero en la composición total éstos son detalles mínimos que apenas empeoran la experiencia. Desde mi punto de vista, Joker es una de las películas del año, si no de la década, y tengo todas las razones del mundo para recomendarla. Si eres de ésas personas que van al cine dos veces al año, éste es el momento de utilizar una.

Se acabó el festival pero aún tengo críticas por escribir, así que volveré pronto.

sábado, septiembre 28, 2019

La red avispa: espías y dramas de familia

¡Penélope Cruz es premio Donostia! ¡Y su peli es terrible!

La red avispa (Wasp Network, Olivier Assayas, 2019) cuenta una historia real de espionaje entre Cuba y EEUU durante los años 90.

La red avispa (Wasp network) - Cartel

Este thriller, que cuenta con la presencia de Penélope Cruz, Édgar Ramírez, Gael García Bernal, Ana de Armas y Wagner Moura, es una amalgama de tramas en la que a menudo no se sabe quiénes son los buenos y quiénes son los malos (pero no en plan "el director me hace cuestionarme mi visión del bien y del mal" sino en plan "el director se está haciendo un lío estupendo"). Los actores -que no las actrices- sostienen como pueden un argumento confuso que empieza siendo relativamente entretenido pero se va desgastando hasta que el espectador -o al menos yo- tiene unas ganas locas de que aquello se termine.

Penélope Cruz (Olga Salanueva) - La red avispa (Wasp Network)


La idea es buena y la parte que tiene que ver más con los dilemas familiares que con el espionaje es bastante interesante, planteando cuestiones importantes sobre qué sacrificios es necesario hacer por la familia y si tiene sentido poner el patriotismo por encima de todo, pero todo esto es una parte mínima del metraje y no hay mucho más que aprovechar en esta historia así que no la recomiendo en absoluto.

Me voy a ver en qué acaba la gala de entrega de premios, pronto vuelvo con más críticas.

jueves, septiembre 26, 2019

Adiós: Acción con acento andaluz

Estoy acostumbrada a oír que el cine español es cutre y malo -a pesar de que esto dejó de ser cierto hace años- así que cuando aparece un thriller con tiros y persecuciones que parece salido de Hollywood me pongo muy contenta.

Adiós - Cartel

Éste es el caso de Adiós (ID, Paco Cabezas, 2019), que cuenta como Juan sale de permiso de la cárcel tan feliz para ir a la comunión de su hija Estrella (Paulina Fenoy, más mona) y el día empieza muy bien pero acaba fatal. Una tragedia, que no os cuento porque es mejor que la veáis vosotros, desata una cacería en la que se ven involucrados Juan, su familia, el clan rival y la policía.


La peli es un follón, ¿vale? El guión es un cristo de mucho cuidado y a menudo no se sabe de quién hablan o a quién están buscando ahora. Además los personajes no acaban de estar bien definidos y eso lo hace todo todavía más confuso.


Pero lo demás está todo muy bien. Los actores son fantásticos (he mencionado a Casas y Fenoy pero también salen Ruth Díaz, Natalia de Molina, Mona Martínez y Carlos Bardem, entre otros), el argumento engancha, la fotografía es súper espectacular y en general yo la he visto súper entretenida. Así que aunque tiene ciertas irregularidades, la recomiendo.

Carlos Bardem, Ruth Díaz y Natalia de Molina - Rueda de prensa de Adiós

La rueda de prensa no os molestéis en verla porque ha sido pura propaganda de Televisión Española, aunque el director -que se unió por Skype porque está en EEUU rodando Penny Dreadful- es un tío muy gracioso, así que si la llegáis a ver al menos él anima el asunto bastante. Por si os interesa, podéis verla haciendo clic aquí.

Lástima - VÍDEO

¡Aaaay que hice un vídeo hace más de una semana y se me olvidó ponerlo aquí!

Si os apetece entender por qué esa gente a la que todo de la pena me pone malísima podéis ir a ver esto:


Me voy a escribir más críticas. Pasadlo bien y dejad de sentir lástima por todo el mundo, que es una pérdida de tiempo.

lunes, septiembre 23, 2019

Zeroville: la película, el cotilleo

Vengo a contaros cotilleos.

No soy yo mucho de marujear, pero es que ya me diréis vosotros si esto os parece normal:

Zeroville es una peli que James Franco se puso a rodar en 2014 con la idea de sacarla en 2015, pero hubo movidas con la distribución y se quedó ahí apalancada hasta ahora. Este año, el Festival de Cine de San Sebastián la seleccionó para formar parte de la Sección Oficial, anunciando una proyección para la prensa el domingo 22 de septiembre (ayer) a las 19.30 y la correspondiente rueda de prensa el lunes 23 a las 10.55 (esta mañana).

Zeroville - Cartel

Nadie sabía quién iba a venir a la rueda de prensa; en principio siempre viene el director, excepto alguna vez rara en que el protagonista es archifamoso y lo mandan solo a él (o a ella); y también suelen venir uno o varios actores junto con algún productor. Pero aquí no había noticias de nadie. Me dijeron -como rumor; no tengo ni idea de si es cierto- que Franco se había enfadado por razones desconocidas y que al final no venía. Y este chico dirige y protagoniza, así que si a él no le apetece venir ya me diréis quién se va a hacer cargo de la peli.

Bueno pues en medio de nuestras elucubraciones sobre quién puñetas va a venir a presentar esto, el  viernes 20 de septiembre, con el 67SSIFF recién empezado y dos días antes de la proyección, la organización del festival nos envía a los asistentes un email explicando que Zeroville ha sido eliminada del concurso porque la acaban de estrenar en Rusia (!):

Zeroville, la película dirigida por James Franco, será proyectada fuera de concurso en la Sección Oficial y no podrá optar a la Concha de Oro, ya que ha sido estrenada en salas comerciales de Rusia unos pocos días antes de su paso por la 67 edición del Festival de San Sebastián.
En un inicio, los productores de Zeroville confirmaron su inscripción de acuerdo al reglamento del Festival, que establece que los largometrajes de la competición oficial no pueden haber sido estrenados fuera de su país –en este caso, EEUU–. Sin embargo, el filme ha sido estrenado en Rusia una semana antes del Festival de San Sebastián, de modo que ya no podrá entrar en la pugna por la Concha de Oro.

Mis amigos y yo discutimos opciones. ¿La distribuidora es una inútil de tomo y lomo y no sabía que Zeroville se iba a estrenar en Rusia? No parece muy probable. ¿A lo mejor James Franco es consciente de que no es una buena peli y quiere ahorrarse hacer el ridículo yendo a concurso? Y si ése es el caso, ¿para qué la han presentado en primer lugar? Nadie sabe y nadie entiende nada.

Entonces empiezan a salir críticas online de la película y parece que lo de no hacer el ridículo puede ser una opción factible, porque las reseñas se comen cruda a la película, a su director y a todo lo que los rodea.

Críticos poniendo Zeroville a parir en Rotten Tomatoes

Los críticos que han publicado algo son los cuatro gatos que habrán ido a salas rusas o que hayan recibido una copia directamente de la distribuidora, supongo. Son muy pocos pero están muy enfadados.

Y con este percal me meto yo en el teatro Principal a ver qué pasa.

Y qué puedo contaros yo de Zeroville.

Os puedo contar que son todos muy famosos. El protagonista es Vikar (James Franco), un colgado obsesionado con ver pelis que llega a Hollywood en 1969 y se empieza a meter en el mundo del cine, primero como el que monta decorados y después como editor (¿montador? Nunca me aclaro con estos términos). Sale Megan Fox (y sale mucho). Sale Seth Rogen. Sale Will Ferrell. Lo que demuestra que si eres famoso puedes hacer lo que te dé la gana, porque dudo que estos actores (ni ningún otro en su sano juicio) hubieran aceptado su papel si no fuera porque, supongo, serán colegas de Franco.

Os puedo contar también que está entretenida. Empieza de forma bastante prometedora, con pinta de comedia ligera, y aunque después se lía todo en un follón místico y errático que no hay muy bien por dónde coger, la verdad es que no me he aburrido más que en escenas contadas.

Y os puedo decir, sobre todo, que es mala. Es muy mala. Qué desastre de montaje (creo que está mal adrede, pero la broma no le ha quedado muy convincente), qué horror de guión y qué despropósito de argumento. Cada media hora o así aparece algo que si se hubiera enfocado bien podría haberle dado un pase a la peli, pero que está tirado ahí a lo loco de forma totalmente desaprovechada y sin coherencia ninguna. Ahora mismo ni siquiera sé si este hombre quiso hacer esta película en serio o si es todo una broma cinematográfica muy elaborada. No sé, de verdad. No sé muy bien qué he visto.

Si llegáis a tener acceso a ella, cosa que dudo porque no veo claro que este asunto vaya a salir de este festival y de los cines de Rusia en los que se haya estrenado ya, evidentemente no la recomiendo en absoluto, pero si la queréis ver por curiosidad y con amigos a lo mejor os echáis unas risas.

Y bueno, total, que hoy en la lista de ruedas de prensa Zeroville había desaparecido. Y por lo visto la alfombra roja de esta noche es en una ubicación secundaria, mientras que en el edificio que se usa para las galas grandes hoy no se hace nada, lo que hace pensar que probablemente tenían el edificio grande reservado para la alfombra roja de esta peli, pero como al final aquí no ha venido nadie pues se ha cancelado todo.

Y ya está. Yo no sé si todo esto ha sido una performance de James Franco para conseguir publicidad, si se arrepiente profundamente de haber hecho este bodrio y ahora está poco menos que escondido en una cueva, o si ha sido todo una coincidencia y simplemente yo no tengo toda la información necesaria para entender este jaleo. Y me pregunto también si éste será uno de esos títulos que acaban convertidos en clásicos y todo el mundo me pondrá a parir dentro de cuarenta años por haber pertenecido a la hornada aquélla inicial de críticos que no entendió nada y puso a escurrir a una obra de arte adelantada a su tiempo.

Pero a mí me ha parecido terrible.

Si me entero de algo más, os cuento. Y si conseguís contactar con James Franco decidle que le estoy buscando para que me explique una cosa.


p.d. Os recuerdo que James Franco tiene una peli posterior a ésta que comento, llamada The Disaster Artist (2017), que es estupenda y ha sido aclamada por crítica y público, así que este señor no es mal director. Que conste.

La guerra civil en el 67SSIFF: La trinchera infinita y Mientras dure la guerra

Dado que en España no pasan veinte minutos sin que alguien saque a relucir la guerra civil o uno llame a otro fascista porque no se ponen de acuerdo en la discusión de turno, entenderéis que oiga hablar de películas sobre la época de Franco y me den ganas de tirarme al río.

Pero claro yo qué sé, vienen Amenábar y los directores de Handía con pelis, pues qué queréis que haga. Os cuento:

Mientras dure la guerra (Alejandro Amenábar, 2019)

Mientras dure la guerra - Karra Elejalde (Miguel de Unamuno)

Miguel de Unamuno (Karra Elejalde) es el protagonista de esta historia sin mucho argumento en la que podemos ver la evolución de la política española de los años 30.

Yo he estado entretenida porque soy de Salamanca y ya sabéis cómo es ver una peli en la que sale tu ciudad (¡mira la catedral! ¡ahí estudiaba yo! ¡eso ahora es una escuela de hostelería!), y tanto las interpretaciones como la fotografía hacen que al menos no te aburras en exceso, pero Mientras dure la guerra es muy flojita como producto total y sinceramente creo que tenéis cosas mejores para ver, así que aunque no es un dolor verla, tampoco la recomiendo.

Lo que sí le concedo a Amenábar es el valor que ha tenido al retratar a Franco (Santi Prego) quien, aunque no sale necesariamente bien parado, tampoco es representado como el símbolo de todos los males del mundo. En España por lo que yo veo a menudo la gente solo quiere oír hablar de Franco si es para que le recuerden lo mega malísimo que era, así que sospecho que aquí a nuestro director le van a llover palos por todas partes por hablar de este señor como si fuera un ser humano y no Belcebú de uniforme. También cabe mencionar el buen trabajo que hace Prego (nunca pensé que fuera yo a escribir en una libreta "Franco bien", pero aquí estamos), que ayuda mucho a ver a su personaje como algo más que el líder regulero de un país.


La trinchera infinita (Aitor Arregi - Jon Garaño - Jose Mari Goenaga, 2019)

La trinchera infinita - Antonio de la Torre (Higinio Blanco) y Belén Cuesta (Rosa)

La trinchera infinita cuenta como Higinio Blanco (Antonio de la Torre) ayudado por su esposa Rosa (Belén Cuesta) decide esconderse en su casa en la España de 1936 por miedo a represalias políticas. Esta manera de evitar que lo ejecuten empieza como una solución temporal pero el asunto se va estirando y al final los años de reclusión se le acaban yendo un poco de las manos.

Ya os he dicho que me muero de pereza en cuanto alguien habla de franquismo, pero la verdad es que esta peli está ambientada en la guerra civil española como podría haber tenido cualquier otro conflicto chungo de fondo, y habría funcionado igual. El panorama español de esa época es más bien una excusa para contar una historia de amor que se va deteriorando con el tiempo por culpa del miedo de Higinio y la frustración de Rosa, dentro de una película que mantiene al espectador en constante tensión y que está interpretada espectacularmente bien por sus dos protagonistas (Antonio de la Torre a ver si se pone a hacer cine internacional y le dan un Oscar o algo, de verdad os lo digo). Así que a pesar de que le sobra fácilmente media hora, os la puedo recomendar sin problema.

Si os interesa saber más, aquí tenéis las ruedas de prensa:

Mientras dure la guerra (en el vídeo no se ve pero Karra Elejalde qué majo es, estuvo ahí tres mil horas al acabar haciéndose fotos súper contento con todo el mundo).

Alejandro Amenábar - Rueda de prensa de Mientras dure la guerra

La rueda de prensa de La trinchera infinita, que podéis ver haciendo clic aquí, ha estado bastante guay porque los directores y sobre todo Antonio de la Torre son una juerga de gente.

Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Goenaga - Rueda de prensa de La trinchera infinita

Volveré pronto con más pelis, id al cine mientras tanto.

viernes, septiembre 20, 2019

La decisión: Corazón silencioso, pero bien

¡Un año más estoy en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, un año más os toca comeros un montón de críticas de cine raro!

Una de las dos pelis que he visto esta mañana ha sido La decisión (Blackbird, Roger Michell, 2019), que trata de


INCISO

En realidad Blackbird no cuenta cuál es su argumento nada más empezar, sino que mantiene algo de suspense un ratito, así que si preferís no saber nada de nada es mejor que no sigáis leyendo. Pero vamos, que se descubre todo muy pronto, así que a menos que seáis unos nazis de los spoilers como yo creo que podéis seguir.

FIN DEL INCISO


una mujer con una enfermedad degenerativa (Susan Sarandon), que reúne a toda su familia para despedirse durante un fin de semana que terminará con ella suicidándose antes de que su salud no le permita ni respirar por sí sola.


La alegría, el alborozo.


La decisión es un remake de Corazón silencioso (Stille hjerte, Bille August, 2014), que vi durante el 62SSIFF y que era igual que la que he visto hoy, pero mal.


Corazón silencioso (Silent Heart) - Cartel

Gran parte de la muy evidente mejora se debe, sospecho, al espectacular reparto de la nueva versión, que cuenta con (os hago una lista porque son tantos que si no esto es un follón):

Susan Sarandon (Lily) es la protagonista,
Sam Neill (Paul) es el marido,
Lindsey Duncan (Liz) es la mejor amiga de Lily,
Kate Winslet (Jennifer) es la hija responsable y cansina,
Mia Wasikowska (Anna) es la hija medio delincuente,

y luego personajes más secundarios pero que también lo hacen fabulosamente bien:

Rainn Wilson (Michael) es el marido de Jennifer,
Anson Boon (Jonathan) es el nieto, hijo de Jennifer y Michael,
y Bex Taylor-Klaus (Chris) es la novia de Anna.

La decisión (Blackbird) - Bex Taylor-Klaus (Chris), Rainn Wilson (Michael), Kate Winslet (Jennifer), Lindsey Duncan (Liz), Susan Sarandon (Lily), Mia Wasikowska (Anna) and Anson Boon (Jonathan)

Los actores, como menciono, están estupendos, ayudados por unos personajes que tienen suficiente profundidad y matices como para que el resultado sea interesante. Esta combinación hace que la historia sea muy emotiva y que sea fácil para el espectador ponerse en el lugar y entender lo que están sufriendo los personajes (cosa que Corazón silencioso llevaba a cabo de una manera mucho menos efectiva).

Otra mejora con respecto a su equivalente noruega es que en la nueva versión el guión contiene humor negro a raudales y eso consigue, por una parte, que la hora y media de metraje pase en seguida, y por otra que las partes dramáticas tengan un efecto devastador. La película salta constantemente entre chistes macabros y conversaciones que reflejan la pesadilla que están viviendo los miembros de la familia, que hacen lo que pueden por mantener la compostura pero a los que a ratos el asunto sencillamente les supera.

La decisión es una buena película, cuyo hilo conductor y principal aliciente son las relaciones entre sus personajes, y que recomiendo pero teniendo en cuenta que vais a llorar como auténticas magdalenas (lo digo en serio, meted otro paquete de kleenex en la mochila).

Roger Michell - Rueda de prensa de La decisión

Corazón silencioso, sin embargo, me resultó aburrida y deprimente, y no tengo la sensación de que me aportara nada más allá de hacerme reflexionar una vez más sobre lo absurdo que es el no haber legalizado la eutanasia a estas alturas, así que no la recomiendo para nada.

La rueda de prensa de La decisión (bilingüe original aquí y español aquí) ha contado con su director Roger Michell y con el actor Sam Neill  y ha sido bastante interesante así que si tenéis un rato podéis echarle un vistazo.

Me voy al súper a comprar comida para que no me dé un patatús y luego al cine otra vez.

sábado, septiembre 07, 2019

Salvado por la campana

No soy yo de explicaros cosas que podéis encontrar en google, pero en julio estuve en Edimburgo y me contaron una que me ha parecido digna de ser compartida.


NOTA

Si no te apetece leer todo esto y quieres un resumen, tienes uno al final del post. Léetelo, que si lees solo trozos del artículo probablemente te vayas de aquí con la idea equivocada.

FIN DE LA NOTA


La historia en cuestión es el origen de la expresión "salvado por la campana", que a mí me hace pensar en Kelly Kapowski y Zack Morris, pero que se utiliza cuando estás en una situación de mierda y un sonido te da una excusa para escapar. Véase: conversación incómoda que afortunadamente tiene que acabar porque te llaman por teléfono y lo tienes que coger; una turra espantosa de un profesor al que no aguantas que se acaba porque suena la campana de fin de clase (de ésta vendrá lo de la serie, supongo); esas cosas.

Bueno pues lo que me contó un guía es que el origen de esta frase viene de la época de la peste bubónica en Edimburgo.

Es bastante chungo, advierto.

Es muy chungo, en realidad.

Quiero decir que igual no es la mejor historia para leer con vuestra hija de seis años que está a punto de irse a dormir, ¿vale? Mandadla a la cama antes de seguir.

¿Ya? Os cuento:


En 1645 Edimburgo estaba flojita de salud. Os explico cómo funcionaba la movida de la peste bubónica, a la que también llamaban "muerte negra" porque "peste bubónica" no daba miedo suficiente, supongo:

Las transmisoras de la enfermedad eran las pulgas. Gentuza, las pulgas. Infectaban a las ratas, en las que vivían hasta que la rata se moría, y entonces saltaban a quien estuviera más a mano. Y claro a veces en vez de otra rata lo que estaba más cerca era un huésped humano, porque en esa época no era necesario vivir en Londres para tener ratas en casa.

No entraré en detalles por si estáis merendando, pero la peste te mata muy deprisa y de una manera extremadamente desagradable. El único dato que me apetece dar es que lo de la muerte negra viene de que a los enfermos se les quedaban las puntas de los dedos de color negro porque GANGRENA.

Guardemos aquí un minuto de eterna gratitud por haber nacido en un buen siglo, por los científicos y por la sanidad pública.




*** UN MINUTO DESPUÉS ***




Esta enfermedad se cargó a la tercera parte de la población de Europa, ¿vale? LA TERCERA PARTE. Y se estima que en Edimburgo en concreto palmó no la tercera parte, sino casi la mitad. De locos todo.

Pero bueno a lo que yo venía; el asunto es que en esa época tan turbia había muertos por doquier y los entierros eran un no parar. El problema añadido era que los enfermos estaba tan hechos polvo que a menudo parecía que estaban muertos pero no. Y así es como empezaron sin darse cuenta a enterrar a gente viva. El enfermo no estaba muerto, estaba en coma.

A ver, suficiente tenían los médicos de la época con la movida que había montada, tampoco nos vamos a poner aquí a juzgar.

Bueno total, que en algún momento alguien se da cuenta de que hay gente despertándose después de haber sido enterrada así que, una vez todo el mundo ha incorporado a su lista básica de terrores el acabar enterrado vivo, alguna mente brillante -sin ironías lo digo- aparece con la idea de atar una cuerdecita a la muñeca del fiambre y conectar dicha cuerdecita a una campana en la superficie, para que si el pseudo-cadáver se despierta, su movimiento haga sonar la campana, que hará que el trabajador que esté haciendo ese turno en el cementerio pueda avisar y sacar de ahí al confuso y aterrado habitante del ataúd.

También os digo que no sé si sería muy eficiente el asunto porque es cambiar un muerto por otro ya que al trabajador que oye la campanita obviamente le van a dar siete ataques al corazón.

Pero bueno, el guía que menciono arriba nos contó que éste es el origen de la expresión "salvado por la campana".

Y estaría muy guay si no fuera porque no es verdad.

Tengo que decir que no es la primera vez que un guía me da información que no es exacta o directamente que es mentira, así que cuidado con fiaros de lo que os cuentan. Si algún guía lee esto, no seas impresentable y no le mientas a la gente, hazme el favor.

El caso; que no parece que haya ningún registro de la expresión "salvado por la campana" hasta 1800 y pico, y no se refiere a muertos escoceses sino a cuando en un combate de boxeo uno de los boxeadores está a punto de perder el asalto y entonces suena la campana, lo que le evita la derrota. El primer uso documentado es de un periódico de Massachusetts llamado The Fitchburg Daily Sentinel en febrero de 1893:

"Martin Flaherty defeated Bobby Burns in 32 rounds by a complete knockout. Half a dozen times Flaherty was saved by the bell in the earlier rounds".

Traducción:

"Martin Flaherty derrotó a Bobby Burns en 32 asaltos por K.O. total. Media docena de veces Flaherty fue salvado por la campana en asaltos previos".


Ya, yo estoy muy decepcionada también. El boxeo está bien pero gente que resucita, venga. Eso estaba mucho mejor.


Hay algún sitio en el que se defiende que el origen es el de los muertos, como en mirror.co.uk, pero no proporcionan fuente ni dónde ni cuándo en la literatura se utilizó el término, así que no me lo creo. Eso sí, hasta donde yo sé, el mencionado origen de la expresión no es cierto, pero todo lo demás sí. Por lo visto incluso se llegaron a construir los ataudes ésos con campanita,  pero no parece haber ningún registro de que llegaran a usarse.

También he de decir que he buscado el extracto en los archivos online del Fitchburg Daily Centinel y no lo he encontrado, pero creo que puede ser porque no tengan todos los números. En cualquier caso, si alguien tiene fuentes fiables de la cita, que me lo diga (porfa).


RESUMEN PARA LOS QUE NO TIENEN GANAS DE LEERLO TODO

Vais a ver en muchos sitios que la expresión "salvado por la campana" viene de la época de la peste bubónica en Escocia, cuando enterraban gente viva por error cada dos por tres. A alguien se le ocurrió fabricar un ataúd en el que el muerto podía hacer sonar una campana si se despertaba. Pero este origen es mentira. En realidad la expresión viene de los combates de boxeo, en los que a menudo la campana que anuncia el fin de un asalto puede evitarle la derrota a un boxeador.

FIN DEL RESUMEN PARA LOS QUE NO TIENEN GANAS DE LEERLO TODO


Pasadlo bien y no os creáis nada que no tenga fuentes.


---------------
Éstos son algunos de los sitios en los que he encontrado la información que os cuento. Como menciono, alguno más hay que defiende la versión de la peste como origen de la expresión, pero no he visto ninguno que aporte ejemplos o pruebas de ningún tipo.




sábado, agosto 31, 2019

Blind Spot: el cine como herramienta

¡Hablemos de pelis que no ha visto nadie!

Blind Spot (Blindsone en el original, ni siquiera sé si tiene título en español, Tuva Novotny, 2018) es una peli noruega que se presentó en el pasado Festival Internacional de San Sebastián y de la que no os puedo contar el argumento porque entonces pierde todo el interés.

Ya, bueno. Qué queréis que yo le haga.

Pia Tjelta (Maria)

Siendo realistas, dudo que esta cinta llegue a vuestros cines ni a Netflix ni a ningún otro sitio de fácil acceso para el público, y me da que os vais a ver morados hasta para descargarla, pero si conseguís acceder a ella solo puedo decir que os vais a aburrir mogollón pero que es un producto muy interesante y merece la pena verlo.

Y ahora vamos con los spoilers para que pueda explicaros por qué vengo aquí a contaros cosas de títulos que hemos visto tres.


DE AQUÍ HASTA NUEVO AVISO, SPOILERS

Blind Spot comienza con media hora de dos adolescentes recorriendo su camino habitual del cole a casa. Andando y hablando.

Y ya.

No es que pase algo durante ese camino. No es que se produzca una revelación o las abduzca una nave espacial. Ojalá. Son dos chicas de palique yéndose a su casa. Durante media hora.

Media hora. Treinta minutos de dos chicas hablando de que no sé quién les cae mal y de que tienen deberes.

TREINTA MINUTOS.

Dichos treinta minutos son, obviamente, bastante infumables, más que nada porque una conversación entre dos jovenzuelas estándar que se mantiene solo porque comparten camino y de algo tienen que hablar es una de las cosas menos interesantes que puede encontrarse uno en la vida.

Puntualizo, por si pensáis que puede haber algo entretenido: estas dos amigas son totalmente insustanciales; no son las más listas de la clase, no les pegan en casa, no tienen sueños y metas inalcanzables sobre las que divagar, no les pasa nada. Tan malo es el asunto que una colega que veo en el SSIFF todos los años se largó de allí a los veinte minutos porque no podía más. Mentalizaos fuertecito porque no salir corriendo requiere una dosis importante de fortaleza mental.

Pues bien, tras esta infinita escena del camino a casa, nuestras dos anodinas amigas se despiden diciendo que luego se llaman por teléfono para hacer no sé qué redacción para clase.

Una de estas dos chicas, Tea (Nora Mathea Øien), entra entonces en casa, saluda a su madre (Pia Tjelta) y a su hermano pequeño, se toma un vaso de leche con galletas mientras ve la tele y se tira por la ventana.

Ya ves.

La hora restante de película es la madre de la prota llorando histérica pendiente de si su hija se va a morir o no; la película queda inconclusa y ni se sabe ni interesa saber si Tea vive o muere.

No sé muy bien qué acogida tendrá una peli de este tipo, porque entretenida precisamente no es, pero yo quería resaltar dos elementos que me hacen pensar que aquí hay calidad:

1. El título: Los títulos en el cine son algo que se utiliza como una etiqueta administrativa y promocional más que otra cosa; describen el producto, o intentan crear intriga sobre lo que se va a ver. En Blind Spot (que significa "punto ciego" o "ángulo muerto") no es hasta que ya vas por la mitad de la historia cuando te das cuenta no solo de que el título tiene todo el sentido del mundo sino que está proporcionando información adicional, explicándote cuál es el mensaje que ha querido enviar la directora. Blind Spot ha sido construida para alertar acerca de lo poco que se sabe sobre salud mental, del trabajo tan flojito que se está haciendo a la hora de educar a la población al respecto y, en particular, de cómo puedes pensar que todo va bien con alguien pero en realidad está todo fatal. Gente que ayer estaba contigo de cañas y hoy aparece con una sobredosis de somníferos, que te hace plantearte cómo es posible que no lo vieras venir.


2. La media hora inicial: La aburridísima, soporífera media hora que abre este drama es tan tediosa como necesaria. El impacto recibido cuando el espectador se da cuenta de que Tea se ha tirado por la ventana de su cuarto es poderoso solo porque venimos de treinta minutos en los que se reafirma una y otra vez la idea que tenemos de que esa chica es normal. Y la gente normal no quiere suicidarse, ¿no?

¿No?

Tuva Novotny ha decidido deliberadamente matarte de aburrimiento durante un tercio de su película solo para que te entre en la cabeza que la mitad de toda esa gente normal y corriente que ves por ahí en realidad está hecha polvo y que cualquier día te llevas un susto.

Por lo demás, la rueda de prensa (la podéis ver aquí en españolaquí en inglés) tuvo su aquel y nos contaron, entre otras cosas, que el plano secuencia que es la peli entera es en realidad un poco falso (solaparon unas imágenes con otras para que pareciera un plano secuencia). Además la directora claramente sabe de lo que habla y es evidente que su preocupación en cuanto a lo que hoy por hoy en occidente es casi una epidemia de mala salud mental es genuina.

FIN DE LOS SPOILERS


En una cartelera llena de superhéroes y remakes, Blind Spot me ha parecido una forma distinta de hacer cine que me ha hecho plantearme la infinidad de recursos y detalles que pueden ocultarse en una película y que tienen un fin totalmente desligado del entretenimiento.

Supongo que en solidaridad con el éxito de la película este post lo leerán como seis personas, así que besitos para los que hayáis llegado hasta el final.

Y ved cine minoritario de vez en cuando, que se coge mucha perspectiva.


p.d. Vi esta película el pasado septiembre y hablo de memoria, así que a lo mejor algunos detalles no son precisos. Es difícil encontrar información cuando las pelis no vienen de Hollywood.

p.d.2 He cambiado la estética del blog otra vez porque la anterior no me gustaba y me dijeron algunos lectores que era un poco incómoda de manejar. A lo mejor cambio el fondo de vez en cuando, ya veré.

martes, agosto 06, 2019

Yesterday: el aprecio por la música

Leo que aún está Yesterday (ID, Danny Boyle, 2019) en las carteleras de España y vistos los palos que le están cayendo he decidido venir a defenderla para que le deis una oportunidad.

Yesterday - Cartel

Si vivís en una cueva y habéis conseguido manteneros ocultos el tiempo suficiente como para no saber de qué va el asunto os recomiendo que no leáis más y la veáis sin saber nada al respecto. Pero si no:

Jack Malik (Himesh Patel) es un músico mediocre que, tras un apagón mundial que reescribe ciertas partes de la historia de la humanidad, descubre que él parece ser la única persona que recuerda las canciones de The Beatles. Así comienza para Jack una peculiar carrera musical de -obviamente- fama mundial que se basa en escribir de memoria todos los éxitos posibles del cuarteto de marras mientras mantiene en secreto de dónde ha sacado de golpe tanta inspiración.

Himesh Patel (Jack Malik)


Hay romance (ya sé que Lily James hizo Cenicienta y aquello fue terrible, pero aquí lo hace muy bien), hay crecimiento personal y sobre todo hay muchísima música, presentada como concepto con tantísimo cariño y respeto que es difícil no contagiarse con el entusiasmo del director.

Por otra parte los actores son entrañables, es muy entretenida y merece la pena verla aunque solo sea por escuchar media discografía de los Beatles tal y como habría sonado si sus productores hubieran sido de esta década (casi igual que las originales, también os digo). A mí ni siquiera me emociona mucho este grupo y aún así me lo he pasado en grande.

Lily James (Ellie Appleton)

También hay cosas malas, claro; la idea de la población mundial olvidando cosas aleatorias (se centra en los Beatles pero hay más) está desaprovechada y no se da explicación ninguna. Además hay ciertos personajes colocados en la trama de manera tramposa para plantar ideas engañosas en la mente del espectador, y la credibilidad está muy poco lograda porque virgen santa las letras de los Beatles. COLEGAS. En serio, no sabéis lo turbias que eran algunas de sus canciones*. Desde "ella tenía 17 años, tú me entiendes" a "prefiero verte muerta que con otro hombre", nuestros estimados chicos de pelo desafortunado habrían sido linchados sin piedad por el pueblo de haber sacado sus canciones hoy día. Y peor, porque el protagonista no es un posadolescente sino un tío hecho y derecho que tiene casi treinta años.

Lily James (Ellie Appleton) y Himesh Patel (Jack Malik)


Sea como fuere, Yesterday es una sencilla oda a la música en general y a los Beatles en particular, suficientemente bonita y amable de ver como para que los aspectos negativos importen poco. La recomiendo mucho, siempre que se entienda como una película que no tiene pretensión ninguna y que solo intenta transmitir el más profundo agradecimiento por la existencia de la buena música.


*Hay que tener en cuenta que estos chavales no solo eran muy jóvenes cuando publicaron muchas de estas problemáticas letras, sino que vivían en una sociedad en la que las chicas se estaban casando con veinte años y en la que los celos y la posesividad eran la versión masculina del romanticismo. Además me imagino que muchas de esas canciones las escribieron así más por complacer a sus fans que por que realmente tuvieran esa mentalidad (o no, yo qué sé), como sigue pasando con los artistas de ahora. Que todo terrible y agradecida en el alma de haber nacido en esta generación, no me entendáis mal, pero comprendamos que en esos tiempos tampoco se le podían pedir peras al olmo.

domingo, agosto 04, 2019

Voy a fabricar mi propia ciudad y va a ser como Wimbledon

Como sabréis si me seguís en twitter (seguidme en twitter) hace unas semanas estuve en Wimbledon.

No sucedió nada en particular pero yo me lo pasé muy bien. Especialmente bien. Fabulosamente bien. Tan bien que más que divertirme es como que fui feliz.

El asunto es que a mí ni siquiera me gusta el tenis. O sea, lo respeto y le encuentro cierto encanto y puedo ver un partido entero y mantener el interés, pero no juego ni lo veo por la tele, ni me importa nada de todo el asunto en general.

De ahí que al salir del torneo me haya preguntado por qué he tenido yo esa paz de espíritu todo el día asistiendo a un torneo cuyo principal aliciente ni siquiera me interesa.


AVISO

Advierto que esto es más que otra cosa un ejercicio de autoconocimiento que entiendo no le interesa a nadie, pero es mi blog así que ESTO ES LO QUE HAY. Tenéis mi bendición para ir a leer otra cosa.

FIN DEL AVISO


Tengo que decir que el 90% de ejercicios de autoconocimiento que hago son desagradables ("¿tengo realmente derecho a enfadarme por x actitud de no sé quién o me estoy comportando como una niñata?", "¿He sido una entrometida al decirle z a no sé cuál o era mi deber como amiga?" Y así). Los llevo a cabo porque eso me me evita repetir ciertos errores que me hacen sentir mal a mí y/o a los demás y porque creo que sin ellos apenas puede uno mejorar como persona. Pero son una mierda y me dan una pereza horrenda, obviamente.

¡Así que éste está guay! Algo me ha hecho feliz y no entiendo por qué, así que hagamos una lista con los elementos que han conseguido este efecto, básicamente para que así yo pueda aislarlos y ver si puedo incorporarlos en mi vida por otras vías más sencillas que juntar atletas de élite en un torneo anual.


Cosas del torneo de Wimbledon que hacen que quiera irme allí a vivir:

1. Es muy bonito

No es bonito-estándar; es más bien súper-bonito-en-serio-flipas-en-colores-lo-bonito-que-es-aquello. Hay una colina, flores por todas partes, está todo limpio. De verdad, qué bonito es ese sitio.


2. La sensación de seguridad es absoluta

Hay organizadores por todas partes, algún policía, servicios médicos; todo en una situación en la que ves claro que nada de eso hace falta, porque todo el mundo está ahí para lo mismo y lo último que tiene ganas de hacer nadie es montar bronca. Ya sé que estamos todos hartos de hablar de este asunto, pero la verdad es que ir por la calle siendo una chica (y a menudo sin serlo, supongo) es cansado porque hay que estar siempre alerta por si aparece algún cenutrio. Poder caminar tranquilamente por un sitio en el que sabes que no va a pasar nada es una maravilla.

Además el recinto es limitado y hay señales por todos lados para que sepas cómo llegar a los sitios, y si aún así te lías hay un montón de trabajadores que te pueden ayudar. Y de hecho incluso si fallara eso también, los propios asistentes te ayudarían también, porque...


3. Todo el mundo es amable y está encantado de interactuar.

Ésta es crucial porque esto es algo que en Londres (y por lo que oigo, en general en las grandes ciudades) apenas existe, así que cuando sucede doy saltitos. Para que os hagáis una idea, en una semana habitual de mi vida yo hablo con a lo mejor una persona nueva si tengo suerte. Normalmente, ninguna. Si hablo con alguien a quien no conozco, suele ser o bien que un amigo de amigos se une a un plan, situación en a que puedo mantener una conversación, o bien gente aleatoria (camareros, vecinos, alguien en el metro o en menor medida alguien del trabajo a quien no conocía). Con este último grupo las interacciones suelen reducirse a su mínima expresión y durar los pocos segundos que son necesarios para resolver la razón que haya instigado el encuentro.

En los dos días que ha durado el torneo (viernes de acampada y sábado dentro del estadio; en total 24 horas) he hablado, sin contar a la gente que ya conocía, con:

   1: Un amigo de mis amigos que se acopló en el último momento. Muy majo el hombre.
   2, 3, 4 y 5: Mis cuatro vecinos de tienda de campaña, para que si aparecían los organizadores les dijeran que habíamos ido a buscar comida y que en seguida volvíamos. Intentaron conseguir pizza gratis a cambio pero no coló.
   6 y 7: Dos chicos portugueses que hacían cola en la misma pizzería que mis amigos y yo.
   8: Una señora en esa misma cola, que vive en el área y a la que le encanta que haya tanta gente porque le da mucha alegría al barrio
   9: Un chico que estaba esperando con nosotros en las taquillas para dejar sus cosas y que estaba en una situación un poco incierta porque sus amigos no se sabía muy bien dónde estaban.
   10: Una de las azafatas senior, a la que le pedí una foto de su chaleco y se puso muy contenta porque nunca había salido en el twitter de nadie:



   11: Una chica que me pidió ayuda en la cola porque no se aclaraba con quién jugaba dónde y no sabía qué entrada comprar. Descubrimos que se había saltado un paso crucial en la compra de entradas (a esas alturas todos llevábamos una pulserita que ella no tenía) y la estuve ayudando para ver si todavía podía conseguir un ticket decente. Se fue corriendo a buscar a un organizador y eso es lo último que supe. Espero que pudiera entrar.
   12: La chica que se sentaba a mi lado en la pista 2, donde pasé casi todo el día. Básicamente lo que hicimos fue discutir si los puntos para los que se pedía ojo de halcón habían entrado o no habían entrado y agonizar juntas cuando el partido se ponía emocionante. Deberían poner una de éstas cada cinco asientos para mejorar la experiencia de usuario.
   13: Una señora aleatoria que me vio buscando un enchufe en un baño y me dijo a dónde tenía que ir para poder cargar el móvil un rato.
   14 y 15: Una pareja que me contó mientras esperábamos a que nos devolvieran nuestros sacos de dormir que cuando les tocó a ellos comprar las entradas solo quedaba una para pista 1. Decidieron rechazarla e ir los dos a pista 2 y espero que envejezcan juntos porque si eso no es amor yo ya no sé.


Quince personas nuevas en 24 horas. Más algunas otras interacciones mínimas y conversaciones a las que llegué a medias porque mis amigos a veces también aparecían hablando con gente arbitraria.

Yo soy mega social -en un día normal- y aproximadamente la mitad de estas interacciones las inicié yo, pero la otra mitad sucedieron porque todo el mundo estaba de buen humor.

Obviamente esto sería una locura si sucediera a diario, pero lo que yo digo es que la actitud de quien está dispuesto a ayudar aunque no se lo pidan (señora #13) o a darte palique aunque no haga falta ninguna (pareja #14 y #15) o a decidir que si estáis los dos viendo lo mismo pues lo lógico es que lo veáis juntos (chica #12) es una actitud que me parece mucho más entretenida y fructífera que la de resistirse a toda conversación que no sea estrictamente necesaria o con alguien a quien ya conoces.


4. He aprendido cosas de un campo del que no sé casi nada

Soy una absoluta lerda del deporte en general y el tenis no es una excepción, pero como a mis amigos les encanta el tema y me cuenta cosas, y como si ves un partido pues vas viendo cómo funciona el tema más o menos aunque no tengas ni idea, he aprendido algunas cosas básicas que no conocía o que se me habían olvidado, y a mí lo de aprender cosas me hace mucha ilusión.


5. He podido ver algo relativamente histórico

He visto jugar a un tenista híper famoso y que en Inglaterra es una leyenda (Andy Murray) y a una adolescente que acaba de ganar a Venus Williams y con la que el mundo del tenis parece tener muchas expectativas (Cori "Coco" Gauff se llama). Luego igual la chica está embarazada y hasta las cejas de drogas dentro de dos años, yo qué sé, pero si resulta que sí llega a algo pues estará bien haberla visto en sus inicios.


6. Fui con amigos, así que aunque estuve mucho tiempo sola (queríamos ver cosas distintas) siempre podía ver dónde estaban e ir a buscarles

Que sí, que no pasa nada por hacer cosas uno solo y que no puedes esperar a que haya alguien que quiera ir contigo a nosequé para hacerlo, pero qué queréis que os diga, como persona que sí ha hecho (y disfrutado sin problema ninguno) viajes y actividades sola mil veces, os digo que ciertas cosas en compañía son más divertidas. Además aquí no había drama ninguno si se iba cada uno por su lado, así que BEST OF BOTH WORLDS.


7. En menor medida pero creo que también ha afectado: no tenía casi batería en el móvil así que tenía que limitar mucho mi uso de redes sociales y contacto que no fuera cara a cara

En mi caso no es muy dramático porque me molesto en que no se me vaya de las manos, pero las adicciones a redes sociales dependiendo del momento sí son un problema para mí. Mantengo las cosas a raya más o menos, pero el no tener apenas acceso a redes no porque hiciera el esfuerzo de no abrirlas sino porque no me quedaba más remedio dado que mi móvil está medio muerto es algo que me ha resultado de lo más relajante.


8. El clima fue fabuloso. Me dio el sol pero hubo nubes casi todo el día que evitaron que me diera una lipotimia

En función de dónde vivas esto tendrá mayor o menor importancia, pero viviendo en Londres es importante. Ahora hay una ola de calor y es diferente, pero en general los días de "hacer bueno" aquí son mínimos. Y lo muchísimo que afecta el clima a lo contenta que está una persona es algo que no sé si se puede entender del todo hasta que no se sufre en primera persona (yo antes no lo entendía).


9. Los tenistas son una obra de arte andante

Los deportistas de élite en general parecen dioses del Olimpo y además son literalmente parte del grupo de cuerpos humanos más eficientes que han existido, así que verles trabajar en directo da la sensación de tener acceso a una belleza exclusiva que vas a poder ver muy pocas veces en la vida.


11. Entrar en Wimbledon es extraordinariamente difícil

Incluso la entrada básica tiene un acceso complicado, pero ya si quieres ver partidos con los deportistas más importantes (eso es acceder a pista central, pista 1, pista 2 o pista 3) eso es chungo que no veas. A menos que seas suficientemente famoso/influyente como para que te inviten, vayas con la prensa o seas Nadal las opciones son:

a) Acampar la noche anterior para hacer cola. Expliqué cómo funciona esto hace dos años*, así que si os interesa le podéis echar un ojo. Pero básicamente tienes que acampar (ir a un hotel no es una opción, tienes que estar allí físicamente), pasar una noche espantosa porque hay ruido constante y si no vas muy bien preparado hace frío y hay mucha humedad (esto es Londres al fin y al cabo) y levantarte a las cinco de la mañana para después pasarte otras cinco horas haciendo cola. Estas cinco horas incluyen dejar la tienda de campaña y demás en una taquilla, esperar, avanzar con la cola hasta la entrada del recinto, ser reorganizado en diferentes colas, seguir avanzando hasta llegar a las taquillas como tal y ahí ya entrar al campeonato. Esto si vas con amigos pues es hasta divertido, he de decir, pero es una inversión de tiempo y energía bastante grande, así que hay que estar muy interesado.

b) Pedir una entrada por correo y entrar un una lotería a ver si hay suerte y te toca (esto también lo explico en el post que he enlazado arriba)


Lo que está claro es que las cosas se disfrutan más cuando has trabajado para conseguirlas que cuando te han llovido del cielo, así que sospecho que esto también ha jugado un papel en por qué estaba yo tan contenta. La sensación de merecerse algo es mejor que la sensación de haber tenido suerte.


Y creo que eso es todo. Me parece que la más importante es la de la gente siendo tan simpática, pero todo ha afectado. Ya veré qué puedo hacer para tener más de todo esto en mi vida, supongo.

Sed felices. E id a Wimbledon.


*Por si estáis leyendo el post que escribí hace dos años dando información sobre el campeonato, sabed que algunas cosas han cambiado:

1. Este año no nos despertaron a las seis de la mañana, sino a las cinco (mandad abrazos porque me estoy recuperando todavía).
2. Ahora sí aceptan tarjetas de crédito en taquilla.
3. De la compra de entradas vía web que mencioné hace dos años no he visto absolutamente nada esta vez; no tengo claro que siga siendo una opción.

Archivo

¡Escríbeme! Menos si es para quejarte. Si es para quejarte, ábrete una cuenta en twitter

z a p a t o a l a c a b e z a @ g m a i l . c o m

Coge lo que quieras, pero avisa :)

Este blog se encuentra bajo licencia Creative Commons; puedes utilizar su contenido, pero no olvides:
1. Decir de dónde lo has sacado.
2. No cobrar (¡y si cobras, quiero mi parte!).
3. No modificar el original.