viernes, octubre 19, 2018

Rojo y Entre dos aguas: qué rollo

He hecho un vídeo hablando de dos de las pelis del 66 Festival de Cine de San Sebastián que ganaron premios: Rojo (Benjamin Naishtat, 2018) y Entre dos aguas (Isaki Lacuesta, 2018).


Si cinco minutos os parece mucho, ya os lo resumo yo: son las dos súper aburridas. Ved otra cosa.

¡Saluditos!

viernes, octubre 05, 2018

Beautiful Boy: una peli floja con un mensaje interesante

Una de las lecciones más horrendas y difíciles que toca aprender en algún momento de la vida es que no puedes ayudar a una persona que no quiere que la ayuden. Y es horroroso, ¿eh? Nos ha pasado a todos: el primo que tiene problemas de corazón y se niega a tomarse la medicación; tu amigo el que va por ahí acostándose con toda la que pilla sin preocuparse de lo que le puedan pegar o de a quién pueda dejar preñada por el camino; tu compañera de colegio de toda la vida, que a base de cometer los mismos errores una y otra vez vas viendo cómo la abandonan, con razón, todos los que alguna vez le tuvieron algún tipo de afecto.

No solo es difícil aprender esto, sino que en seguida se olvida. En cuanto la situación cambia un poco piensas que esta vez sí hay algo que hacer. Al final, tras casos y casos de intentar hacer entrar en razón a personas que no hay forma de que entiendan nada, comprendes que cada uno es dueño y responsable de su propio bienestar y que si les da un ataque al corazón, se quedan completamente solos en el mundo o se cogen sífilis no es culpa ni asunto tuyo. Qué obvio y qué difícil es de aceptar.

Además, digerir esto tiene un problema asociado, y es que si comprendes que la felicidad de los demás es su responsabilidad, te toca entender que tu propia felicidad es efectivamente cosa tuya también. Y eso significa que la inmensa mayoría de los aspectos que te van mal en la vida podrías solucionarlos, o al menos intentarlo. Y qué queréis que os diga, quejarse es mucho menos cansado que tomar cartas en el asunto, así que darse cuenta de esto no hace ninguna gracia.

Y bueno, os cuento todo esto porque es lo único útil que se puede sacar en claro de Beautiful Boy (ID, Felix Van Groeningen, 2018), que cuenta la historia real de como David Sheff (Steve Carell) lidia como puede con el hecho de que su hijo Nic (Timothée Chalamet) se meta todas las drogas del mercado.

Beautiful Boy - Cartel

La peli parece un anuncio largo sobre lo malo que es fumarse hasta la pajita del frappuccino, así que no está mal pero si no la veis no os perdéis nada, pero es un buen recordatorio de todo lo que cuento arriba.

Así que no sé. Ayudad a todo el que podáis, pero no os martiricéis por los fracasos ajenos porque, como digo al principio, no se puede ayudar a quien no quiere que le ayuden.

Y no os droguéis.


p.d. Podéis ver en la rueda de prensa al director y a Chalamet, con su megafalsa imagen de adorable chico tímido (que igual es así de verdad, pero no sé, a mí me ha resultado más falso aquello que el beso de Judas. Juzgad vosotros).

sábado, septiembre 29, 2018

Estrenos: El reino, First Man y La buena esposa

¡Críticas rápidas de cosas que acaban de salir en cine o que se van a estrenar próximamente en España! Traigo tres:


El Reino (ID, Rodrigo Sorogoyen, 2018) - Estreno 28 de septiembre

Bárbara Lennie (Amaia Marín) y Antonio de la Torre (Manuel López-Vidal) - El Reino

El político Manuel López-Vidal (Antonio de la Torre) tendrá que apañárselas cuando, tras años de excesos pagados por los ciudadanos, de pronto ve cómo su nombre se convierte en el centro de una operación anticorrupción.

Es interesante porque apenas cuenta nada pero lo entiendes todo ("nos van a trincar en algo", dice uno de los compañeros de partido); Antonio de la Torre está estupendo, como siempre, y el ritmo es animado aunque a veces resulta algo repetitivo y un pelín hueco. En resumen, El Reino es un buen entretenimiento, bien construido alrededor de un personaje que soporta bastante bien el peso entero de la cinta, pero que se ha centrado en una parte de la corrupción que no es especialmente interesante y que a veces se pierde con tanta huida frenética. La recomiendo, pero creo que podría haber sido mucho mejor.

Podéis ver la rueda de prensa aquí.


First Man - El primer hombre (First Man, Damien Chazelle, 2018) - Estreno 11 de octubre

Ryan Gosling (Neil Armstrong) - First Man


Ryan Gosling es Neil Armstrong en este melancólico biopic que nos recuerda una vez más la absoluta falta de glamour de los años mozos de la Nasa y lo sumamente estresante que debe de ser el ser astronauta, con el prota poniendo la misma cara durante el noventa por ciento del metraje y con poco que destacar al margen de lo logrado de la ambientación. Está muy bien, pero no deja de ser otro biopic más.

Por otra parte, Gosling en persona es majo, está bastante empanado y es muy guapo pero ya está. Si le habéis visto en el cine, le habéis visto en persona. Podéis verle a él y a Claire Foy (su esposa en el film) muy confusos todo el rato en esta rueda de prensa.


La buena esposa (The Wife, Björn Runge, 2017) - Estreno 19 de octubre

Glenn Close(Joan Castleman) y Jonathan Pryce (Joe Castleman) - La buena esposa


Joan Castleman (Glenn Close) y su marido Joe (Jonathan Pryce) se ven obligados a lidiar con ciertos asuntos del pasado cuando Joe gana un premio Nobel de literatura.

De esta película me acuerdo de misericordia porque la vi en el Festival de San Sebastián pero del año pasado; sí recuerdo que era entretenida, que la versión joven de Joan (Annie Starke) era un poco dramas y no me resultaba muy creíble y que en general me pareció suficientemente buena como para recomendaros que la veáis. Y Glenn Close es maja así que la rueda de prensa la podéis ver aquí.


Volveré con más críticas. Ahora id a ver la entrega de premios, que la están poniendo por la tele.

lunes, septiembre 24, 2018

Smallfoot: oda a la ciencia pero con Zendaya canturreando en la nieve

El pasado viernes entré a las diez de la noche a ver la que sería mi cuarta película del día. Yo normalmente no hago eso ni loca porque después de tres pelis mi cerebro se apaga y ahí ya no hay nada que hacer, pero es que al día siguiente venía Danny DeVito a una rueda de prensa y yo qué sé, no me voy a presentar ahí y hacerle preguntas cuando no tengo ni idea de lo que acaba de presentar. Así que, aprovechando que dos de mis sufridos amigos la iban a ver también, me metí en el Teatro Principal de San Sebastián a ver Smallfoot (ID, Karey Kirkpatrick, 2018), en la que DeVito pone voz al padre de Migo (Channing Tatum), un yeti que vive felizmente en un pueblecito en el que el jefe (Stonekeeper, con la voz de Common) utiliza un montón de piedras místicas a modo de tablas de la ley para conseguir que sus ciudadanos no se hagan preguntas y digan a todo que sí aunque no tenga mucho sentido. Lo que viene siendo un combo entre una secta y una dictadura, pero que funciona más o menos bien.

Smallfoot - Cartel

Cuando Migo se encuentra por casualidad con un humano (Percy, interpretado por James Corden) y se empeña en defender la verdad a sabiendas de que contradecir el contenido de las piedras le va a meter en un lío (las piedras mágicas ésas afirman muy rotundamente que los humanos, a los que ellos llaman "smallfoot", no existen), nuestro protagonista se ve sometido a un exilio un poco light en el que conocerá a otros yetis que creen en la existencia de los smallfoot.

Channing Tatum (Migo)

El primer ratito me costó, ¿eh? Todo muy básico y muy obvio, con el claro propósito de empujar a los niños a que se cuestionen todo lo que les rodea y no caigan en la trampa de creer que algo es una verdad absoluta solo porque lo digan sus padres o sus profesores o porque sea lo que todo el mundo piensa. Pero yo qué sé, al cabo de un rato entra el personaje de Corden, que es muy divertido, y Zendaya canta guay y la música es chula y el argumento es entretenido y total, que la vi encantada de la vida y os la recomiendo de sobra siempre que sepáis que vais a ver cine de animación ligerito, que no es Pixar pero hace lo que puede.

Además Danny DeVito es un tío muy simpático. Si os apetece ver su rueda de prensa, la podéis ver aquí.

sábado, septiembre 22, 2018

El amor menos pensado: crisis de pareja pero con dosis bajita de drama

¡Ignoremos mi parón creativo como escritora de contenido cutre en internet y hablemos de cine!

Estoy en el 66SSIFF y estoy viendo muchas cosas, así que de momento os cuento qué me ha parecido la peli inaugural. Me perdí diez minutos porque estaba aquello al borde del overbooking y tardaron tres mil años en dejarme entrar, pero creo que aún así tengo una idea clara del asunto.

El amor menos pensado - Cartel


El amor menos pensado (ID, Juan Vera, 2018) nos habla de un matrimonio que lleva felizmente casado 25 años (Ricardo Darín como Marcos y Mercedes Morán como Ana) y que se encuentra atravesando una crisis de pareja de las que se superan regular, lo que lleva a los protagonistas a plantearse la durabilidad del amor, si la libertad compensa la falta de compañía y en general todas esas cosas que se le vienen a uno a la mente cuando está buscando en google recomendaciones de abogados expertos en divorcios.

Mercedes Morán (Ana) y Ricardo Darín (Marcos)


Suena un poco rollo, pero al final es una comedia romántica con Darín, que siempre está bien, Morán hace un buen trabajo dentro de un papel que tampoco es muy complicado y hay una serie de personajes secundarios que están como unas auténticas maracas y que animan el asunto bastante (Luis Rubio como amigo impresentable de Marcos, y Andrea Politti y Juan Minujín como fugaces reclamos románticos que están los pobre como para mandarlos a que los vea un especialista).

Ricardo Darín (Marcos) y Andrea Politti

A mí me ha resultado divertida, a ratos haciéndose un poco larga pero sin que eso fuera un gran problema, y la recomiendo si queréis pasar un rato entretenido. Ahora bien, si llevas ocho meses acostándote con el hermano de tu novio mejor no la veas como plan de pareja porque la cosa se va a poner tensa. Ah, y a mí me ha gustado, pero la inmensa mayoría de mis critiamigos opina que es una bazofia. Lo aviso por si acaso.