domingo, agosto 14, 2016

Aviso legal

Estimado lector:

Esta entrada es sólo una anotación a la que probablemente haré referencia en algunos de los posts que escriba en el futuro. Presta atención, porque esto es importante:

No sé nada de literatura. Ni de música. Ni de cine. Ni de psicología. De hecho no sé nada de prácticamente cualquier materia que se te pueda ocurrir.

Este hecho, desafortunadamente, no va a impedir que siga escribiendo entradas sobre literatura, música, cine y comportamiento humano. No hay nada que puedas hacer para evitarlo. No puedes tomarte en serio nada de lo que leas en este blog. De verdad. No utilices mis consejos para ligar como si fueran la ley. No dejes de ver una película que te apetece ver porque yo diga que es una mierda. Y, por dios santo, no utilices mis análisis de cuentos para tus trabajos de clase.

Todo lo que leas aquí es mi opinión, y considero necesario que sepas que escribo un montón de tonterías. Muchas. Si hablo de hechos entonces puedes estar bastante seguro de que he contrastado mis fuentes y de que sé de lo que hablo (y si ves que no es así, te agradecería que me lo dijeras para que pueda corregir los errores), pero si te doy mi interpretación de algo, es fácil que todo te parezca un poco absurdo. Es decir, si te explico lo que es el Síndrome de Kessler, puedes estar más o menos seguro de que lo que estás leyendo es correcto, porque estamos hablando de un concepto que no está sujeto a interpretación. Pero si te digo que en Peter Pan Campanilla era una tarada de mucho cuidado, entonces a lo mejor no estás de acuerdo conmigo, porque tu definición de tarada puede ser diferente de la mía.

Si te parece que el párrafo anterior insulta a tu inteligencia por estar lleno de obviedades, felicidades, este post no es para ti.

Si de lo contrario, y a pesar de haber leído esta información que acabo de proporcionar, sientes la irrefrenable necesidad de escribir un comentario en una de mis entradas diciendo que no sé nada de literatura, o música, o cine o psicología, entonces aquí tienes una lista de prados bonitos a los que te puedes ir a pastar.

Eso es todo.

Besitos.

jueves, julio 07, 2016

Ventajas y desventajas de vivir en Londres

Llevo un año viviendo en Londres y he pensado que a lo mejor se llega a pasar por aquí alguien que esté planteándose venir, o que esté dudando entre varios lugares. Así que voy a explicar cuáles son, desde mi punto de vista, los pros y los contras de esta ciudad.


VERSIÓN SÚPER CORTA POR SI NO TIENES GANAS DE LEER

Londres es una mierda. No vengas.

Si quieres venir de vacaciones, genial, ¿eh? La caña. Tiene musicales, tiene la National Gallery, tiene la falsa promesa de que te vas a encontrar con los actores de Juego de Tronos en el metro. Te vas a gastar un dineral y no es ni de lejos una de mis ciudades favoritas del mundo, pero siendo objetivos, como destino turístico es una opción muy interesante. Pero para vivir no.

FIN DE LA VERSIÓN SÚPER CORTA POR SI NO TIENES GANAS DE LEER


Para los que queráis que concrete algo más, ofrezco una completa lista alternando pros y contras y empezando por un contra para generar la máxima confusión posible:


CONTRA#1: El mercado inmobiliario londinense parece estar gestionado por Satanás teniendo un mal día.

Cuando me imagino cómo sería vivir en Mordor mi cerebro visualiza mejores casas que las que he visto aquí.

Alquileres que consumen la mitad de tu sueldo -literalmente- por pisos en el umbral de lo que se considera habitable aquí son algo habitual. Esto ya lo sabíais porque a veces se escandalizan en las noticias internacionales con el tema, pero hay cosas que no dicen:

Los caseros son gentuza y los agentes inmobiliarios son aún peores. ¿Veis que siempre digo que prejuzgar suele salir mal? Con los agentes no. Con los agentes prejuzgad como si no hubiera un mañana y probablemente os quedéis cortos. Con las agencias inmobiliarias de Londres, al margen de pagar cuotas inventadas no reembolsables, tienes que tener mucha suerte para que quien gestione tu propiedad te haga caso cuando no puedas ducharte porque tu bañera esté atascada o cuando tu nevera deje de funcionar. Los ratones son algo que se considera relativamente normal tener en una casa, y el ayuntamiento sólo exige al dueño de la propiedad que intente acabar con ellos. Un chico de mi anterior trabajo lo pasó fatal porque, a pesar de tener la casa hasta las trancas de roedores, su contrato le exigía seguir pagando el alquiler. Hasta que no consiguió un inquilino que le sustituyera no pudo dejar de pagar. Otra compañera y yo hemos tenido ratas. Uno de los pisos que he visto recientemente tenía una plaga de polillas. Al margen de la de cucarachas que tuve en mi primer piso.

Por que os hagáis una idea de por dónde anda el listón, os recuerdo que yo pagué 900 libras al mes por un estudio en el que las ratas me despertaban de madrugada chillando desde dentro de las paredes. No es que eso sea habitual, pero sí es deprimentemente plausible.

Y oh, dejadme que os enseñe las fotos que me mandó el otro día una chica del trabajo, contándome que en una casa en la que vivió una temporada había tanta humedad que salían setas de las paredes de la noche a la mañana:





Por lo menos te ahorras algo en la compra semanal si tienes comida creciendo en el suelo, supongo.

El alojamiento en Londres es medio tercermundista y al ayuntamiento no le importa. Deseo muy fuerte que se acabe hundiendo el mercado y que todos los ladrones que viven de sangrar a los ciudadanos a base de alquileres prohibitivos se vayan a la quiebra.

Sin rencores.


PRO#1: Hay trabajo a cascoporro

En función de a qué te dediques y de tu nivel de inglés hay mayor o menor oferta, mejor o peor pagada, pero si lo que necesitas es un trabajo para sobrevivir, lo vas a encontrar. El sector servicios aquí está conformado por españoles e italianos, mayoritariamente, y por suerte mi sector (IT, informática o como lo queráis llamar) está muy demandado y bien pagado. Hay de todo, pero en general, la cosa está mucho menos chunga que en el resto de Europa.


CONTRA#2: El transporte es tan caro y tan poco eficiente que adelantarías más comprándote un burro que te llevara al trabajo

El transporte de Londres está casi completamente gestionado por la organización gubernamental TFL (Transport For London), que se ocupa de metro, trenes y autobuses, entre otras cosas, y es de las cosas más caras e ineficientes que he conocido en mi vida. No sólo tiene unos precios absurdos y mal explicados (cambian en función de la hora del día, de dónde a dónde vayas, de cuántas veces hayas cogido el metro ese día), sino que los servicios que proporcionan están rotos o incompletos prácticamente siempre. Sus trenes del año de la polka dejan de funcionar tan a menudo que encontrar todas las líneas en funcionamiento es casi imposible. Quedarse tirado en medio de un viaje es una experiencia por la que sabes que vas a pasar de vez en cuando, a menudo porque la cantidad de gente que se tira a las vías es preocupantemente alta. Una vez a mí me soltaron en medio de la nada cuando estaba de camino al aeropuerto porque mi tren había atropellado a un tío.

El TFL te hace perder el tiempo hasta como peatón, porque gestionan buena parte de los semáforos de la ciudad. No sé si tienen a un mono apretando botones aleatoriamente para que los peatones crucen o si ese mono ha diseñado los algoritmos que abren y cierran los semáforos, pero monos tiene que haber involucrados en este asunto o yo no le veo el sentido. En un mal día puedes tirarte, no sé, ¿cuatro minutos? para cruzar la calle, porque el paso de cebra estará dividido en tres tramos, cada uno con su semáforo completamente independiente. Te puedes pasar un minuto de pie en un cruce, cuando los únicos coches que podrían pasarte por encima tienen su semáforo en rojo también. De ahí que aquí nadie respete nada y todo el mundo cruce cuando le dé la gana, porque si eres legal no cruzas en la vida. Ya he hablado con varias personas de los pocos ancianos que se ven por la calle, y a estas alturas nos parece evidente que no existen porque les han atropellado a todos.

Eso sí, TFL tiene una red que cubre toda la ciudad, con autobuses funcionando 24 horas al día y trenes que te llevan a otras ciudades en nada de tiempo. Además, si cometen algún error te devuelven el dinero sin grandes planteamientos, e incluso si tú metes la pata y pagas de más por ello, también te devuelven la pasta, así que al menos son gente legal. Y siempre hay empleados en las paradas de metro, así que hay una buena sensación de seguridad en las estaciones incluso cuando es de noche y no hay casi nadie. Con todas esas cosas guays casi me hacen olvidar que cuando trabajaba enfrente de Heathrow pagaba 5.60 libras al día en transporte.


PRO#2: La oferta de ocio y cultura es, probablemente, la mejor del mundo

¿Quieres ver a Coldplay en directo? Vienen. ¿Quieres ver a ese grupo raruno que sólo conoces tú en concierto? También vienen. Decenas de musicales, obras de teatro, exposiciones, tours guiados, lo que quieras. Yo he visto Los Goonies en un almacén propiedad de Vans (los de las zapatillas), una guía me ha enseñado lo que queda del arte de Banksy en Londres del este, he visto cuatro musicales, al Circo del Sol, un concierto de un grupo que pensé que no iba a poder ver en la vida porque en España no les conoce ni cristo; he ido a una fiesta en una terraza en la que tienen flamencos paseando por allí cuando hace bueno -que por cierto resultó ser una reunión de profesionales para hacer networking, qué cosas-, y he ido a un Escape Room el el que tenía que resolver un asesinato. Todo lo que te puedas imaginar existe aquí. Lo que sea. Hace poco me llevaron a traición a un restaurante en el que sólo sirven cosas hechas con té verde. Una vez fui a un spa llamado Bunny spa, en el que había conejitos al lado de las camillas de masaje. Otra noche fui a una fiesta silenciosa dentro del Museo de ciencia.

Además, si quieres aprender algo, alguien te dará clases. Yo voy a una academia de ballet que también da jazz, capoeira, street dance, break dance, yoga, pilates, tango argentino, flamenco, zumba, danza del vientre, salsa, bailes latinos y claqué. He visto ofertas para ir a clases de danza folklórica georgiana y de bailarina de barra americana. Una vez fui a una clase de algo llamado Insanity que era una mezcla entre aerobic y crossfit. Sobreviví de milagro, pero ése es otro tema. Otro día estaba de paseo por un parque y me encontré con un grupo de alumnos aprendiendo trapecismo. Tenían una red de seguridad y un trapecio y estaban ahí volando de lado a lado.

Me imagino que Nueva York y París andarán a la par, pero en general creo que no hay muchos sitios en los que se puedan hacer más cosas que aquí. Y para muchas actividades necesitas dinero, pero también hay infinidad de eventos gratis y muy baratos si sabes dónde mirar.


CONTRA#3: El clima es más aburrido que la peli ésa de las remolachas que vi hace un par de años en San Sebastián

¡Oh, cuántas veces, en toda mi arrogancia, dije que a mí me daría igual vivir en un sitio donde el clima fuera una mierda! Londres, sus quince días de calor al año y su sol de mentira se han encargado de recordarme que la mitad del tiempo no tengo ni idea de lo que estoy diciendo. Aquí no se puede tomar el sol, porque el poco rato que sale al día apenas calienta. Ir a la piscina es una anécdota porque el verano no es de verdad. Es cierto que no llueve ni de broma tanto como dicen las leyendas, y me esperaba un invierno más duro (aunque soy de Salamanca, que tiene un tiempo de lo mas salvaje, no sé qué opinará otra gente), pero el caso es que es un sopor que no haya un verano decente. Necesito un chute de vitamina D con urgencia.


PRO#3: Estoy yo.


CONTRA#4: La vida en Londres es más o menos igual de estable que el Titanic

Aquí nada dura más de unos cuantos meses. Dentro de un año la mitad de tus compañeros de piso se habrán mudado, varios de tus amigos se habrán marchado de la ciudad y la tercera parte de tu departamento estará buscando otro trabajo.

En Londres llevar un año y medio en la misma empresa es ser un veterano. Yo llevo aquí un año y voy por mi segundo trabajo, y voy a mudarme al que será mi quinto alojamiento desde que llegué. He tenido, que recuerde ahora mismo, veintidós compañeros de piso. Hace dos semanas me escribió una compañera de mi anterior empresa para decirme que deja la compañía y se va a vivir a Roma. Otro de los chicos con los que trabajaba se marcha indefinidamente a Boston este mes.

Londres no es para quedarse. Londres es para venir, explotarla todo lo que se pueda durante dos o tres años, y luego largarse a otro sitio, y la gente lo sabe de sobra. Así que si vienes, prepárate para despedirte de tus amigos muy deprisa.


PRO#4: Hay más diversidad cultural que en un capítulo de Anatomía de Grey

¿Ves cuando te ponen una peli de ésas para adolescentes, en plan Crepúsculo o El corredor del laberinto o lo que sea, y te preguntas por qué se empeñan en meter a un montón de actores asiáticos y negros sin venir a cuento, con lo poco natural que queda eso?

Londres es así.

Aquí estar en una conversación con más de tres personas y que todos seáis de la misma raza es casi una imposibilidad física. Y si sois de la misma raza, como mínimo cada uno es de un país. Hay gente muy cerrada que se empeña en ir exclusivamente con compatriotas, pero si eres normal y hablas con quien aparezca, tu círculo acabará compuesto por un porrón de nacionalidades y religiones diferentes. La que me llevó el otro día al restaurante del té verde es australiana de padres filipinos. Mis tres compañeros de piso son de Letonia, Polonia y Países Bajos, respectivamente. Uno de mis compañeros de equipo es inglés, otro nepalí y otro holandés de madre holandesa y padre de Arabia Saudita. Y ya no es sólo de dónde vengan, es también que aquí hay cuarenta mil modos de vida. Salir a cenar con un grupo y que no haya ningún vegetariano en la mesa es rarísimo. Mi oficina está llena de culturistas y hay una sala reservada para que los musulmanes recen -es para quien quiera, pero sólo la usan ellos-. En uno de los pisos que vi hace un par de semanas una de las compañeras era un travesti. Estoy aprendiendo acerca de las razones del ayuno en el Ramadán y comprobando que los matrimonios concertados a menudo generan parejas que no pueden ser más felices. Estoy descubriendo que la mitad de las cosas que creía saber de otras culturas son mentira, que otras son todavía peores de lo que pensaba y también que en el día a día a nadie le interesa si eres ortodoxo o crees en el Monstruo del espagueti volador.

En general, Londres consigue que te dé igual trabajar con una chica con hijab que con un tío con turbante que con un blanco que tiene la misma pinta que tú. Llega un punto en el que ya no te apetece emplear más energía en decidir si la religión o la cultura de quien tengas delante significa algo, y eso te permite centrarte en las cosas que sí son importantes. Sabemos todos que no soy fan de esta ciudad, pero reconozco que este aspecto no tiene precio.


CONTRA#5: Si quieres aprender inglés mejor vete a uno de esos campamentos de inmersión que hacen en La Alberca

Lo de venir a Londres para mejorar el idioma, qué maravilla. A ver, aprendes a defenderte porque no te queda más remedio, pero entre la cantidad de españoles que hay -y lo estúpidos que somos en cuanto a hablar inglés delante de otros españoles- y que nadie es de aquí, como mínimo vas a coger el acento más horrendo que te puedas imaginar. Yo vine con un inglés muy digno y ahora mismo... en fin. Lo hablo y lo entiendo -esto último más o menos-, pero mi fluidez y mi acento se han ido completamente al garete. Confío en que sea una época, porque si no me veo yendo a clases otra vez.


PRO#5 Estás mejor comunicado internacionalmente que si tuvieras un helipuerto en tu casa.

Todo está a una o dos horas de vuelo. Tienes Irlanda, España, Alemania, todo al lado. Puedes ir en tren a París, Brujas o Amsterdam y estar en casa antes de que termine el fin de semana. De hecho, ir a un aeropuerto es un rollo porque es mínimo una hora más de viaje, pero el Eurostar -el tren que digo- sale del centro. Y si no quieres irte tan lejos, con un rato en tren te puedes ir a un montón de sitios dentro de Inglaterra. Hace poco mismamente yo estuve pasando el día en Cambridge, donde por cierto vi a este señor tocando la guitarra dentro de una papelera:




Pues eso, que si te gusta estar cada fin de semana en un país y tienes dinero para ello, en Londres te lo vas a pasar bien.


Y bueno, hay otras cosillas, como que la comida "típica" deja bastante que desear, que si no buscas específicamente una casa al lado del trabajo te pasas la vida en el metro o que pasadas las seis de la tarde ya te estan echando de los sitios y te tienes que ir a casa. Por no mencionar los problemas asociados a la salida de la UE.

También me he planteado incluir la seguridad como un pro, ya que para ser una capital ese aspecto no está nada mal, pero luego me he acordado de que cuando vivía en Hounslow tenía la sensación permanente de que alguien me iba a secuestrar y de que en Brixton a cada paso que das piensas que te van a atracar, y he decidido dejarlo. Pero bueno, eso, que sepáis que te puedes quedar frito en el metro o tener el móvil encima de la mesa en una cafetería y no te roba nadie, y que yo estoy más tranquila llegando a casa sola aquí que en Salamanca.


En general, las cosas buenas son fabulosas, pero las malas atacan a los cimientos de tu vida y de tu estabilidad, con lo que se hace difícil disfrutar de todo lo positivo. Quiero decir, si tienes una bazofia de piso en el que no estás a gusto, te pasas dos horas al día en un autobús o en un vagón de metro y tanto esa basura de piso como esa basura de vagón están llevándose la mayor parte de tu sueldo, de poco te sirve que cante Adele en el Royal Albert Hall o que puedas irte de fin de semana a Amsterdam. Es necesario tener un mínimo de calidad de vida -y dinero y energía- para apreciar los extras, y alcanzar ese mínimo en Londres es increíblemente complicado. Ahora bien, si tienes suerte te lo vas a pasar en grande. Conozco gente que ha caído en un buen piso nada más llegar y que puede ir andando al trabajo, y obviamente opinan que ésta es la mejor ciudad del universo. Pero por lo general para conseguir un mínimo de estabilidad te toca pasar por bastante mierda primero.

Así que lo dicho. Yo no me arrepiento de la experiencia porque me gusta aprender cosas aunque sea a lo bruto y porque tengo una economía saneada, amigos que me dejan dormir en su casa si la cosa se pone muy chunga y este sitio para venir a contaros las cosas absurdas que me pasan, pero Londres es una ciudad extraordinariamente dura de la que ya me he planteado largarme varias veces y de la que todo el mundo se va más pronto que tarde porque hasta las cosas sencillas que no deberían suponer ningún esfuerzo consumen toda tu energía.

Lo bueno es que para cuando realmente sea efectiva la salida de la UE probablemente yo ya me haya ido de aquí. No todo va a ser malo.

sábado, junio 25, 2016

London Road: la vi hace un año y todavía estoy en shock

Faltan menos de tres meses para el 64SSIFF y yo no escribí críticas ni de la mitad de las pelis que vi en el festival del año pasado. Tampoco pasa nada, al fin y al cabo no me pagan.

¡Pero!

Hubo una película. Madre mía, qué película. No puedo ir a la siguiente edición del festival y pasar página como si no la hubiera visto, os la tengo que contar.

La inmensa mayoría del público ni llegará a ver este título pasar por carteleras, ni probablemente por la programación de ningún canal, porque me da que es una cinta muy muy minoritaria, pero tengo que hablar de ella o exploto.

Debéis saber, antes de nada, que en 2006 hubo una sórdida cadena de asesinatos en los que un vecino de un tranquilo pueblo de Inglaterra se cargó a cinco prostitutas. De hechos reales, estamos hablando.

Pues bien, ante este turbio acontecimiento el director Rufus Norris decidió, por qué no, que sería una gran idea rodar un musical al respecto.

Si no sabes meter prostitutas muertas en una alegre coreografía es que no sabes dirigir, debió de pensar este hombre.

Pues bueno, eso, en este musical, llamado London Road (ID, 2015), el señor Norris ha puesto a un montón de actores a cantar los testimonios de los habitantes del pueblo acerca de los crímenes en serie, textualmente.

London Road - Cartel

Y esto lo sé porque en los títulos de crédito te ponen dichos testimonios, para que compruebes que las canciones que has escuchado durante hora y media se corresponden casi palabra por palabra con los mismos (!!).

Tengo que decir que la película no me gustó nada -me pareció terrible, de hecho-, pero me he encontrado poquísimos productos en mi vida que me hayan impactado de esta forma. Según iba avanzando la cinta y con cada nueva canción que escuchaba yo iba procesando el hecho de que esa gente cantando y bailando estaba hablando de chicas que están muertas de verdad, y como consecuencia mi nivel de estar flipando con la situación crecía cada vez más.

Como ejemplo podéis escuchar esta canción basada en las declaraciones de dos adolescentes del pueblo, en las que dicen que la histeria colectiva era un horror porque sabían que había un asesino en el pueblo pero no sabían quién era -esto es de antes de que pillaran al tipo-, así que cada vez que miraban a un vecino pensaban que el psicópata podría ser él. Pero con base techno:


Y cuando crees que aquello ya no se puede poner más raro, aparece Tom Hardy. Yo ahí ya estaba tan saturada con lo bizarro de la situación que no me hice muchas preguntas, pero a día de hoy aún me pregunto qué estaba haciendo ese hombre ahí.

En el festival siempre voy con una libreta y apunto lo que me parezca relevante recordar para escribir después una reseña. Esta vez no voy a elaborar una crítica, sólo os voy a poner lo que apunté, tal cual. Creo que os servirá para haceros una idea:


Comedia y musical sobre prostitutas muertas (!)

Música bastante terrible y sin conexión entre sí.

Cantan demasiado.

Se pierde el hilo de lo que está pasando con tanta canción.

Canciones repetitivas que no avanzan la historia.

La gente se va de la sala.

Absurdo.

Con lo fácil que es aprovechar la historia.

Algo mejor cuando se centran en las prostitutas. Es donde se ve el drama de la situación.

Mala película, peor musical.

No se sigue el proceso judicial, ni sé a quién están juzgando.

Tom Hardy ?????

Se ponen a cantar de flores.

Los vecinos son unos salvajes. Les da igual.

Créditos: ¿¿¿Testimonios reales???


Pues eso. La peli es terrible. Es interesante la parte en la que se ve lo insensibles que son algunos vecinos con las muertes -de nuevo, recordad que esas opiniones son de gente de verdad-, porque hacen pensar en cómo afectan situaciones espantosas a ciertas personas. En este caso, los vecinos estaban hartos de que sus hijos vieran la calle llena de prostitutas o al cliente de turno metido en un coche con una aparcados en su puerta. Es fácil empatizar con la prostituta muerta cuando tú no tienes ese percal en tu barrio cada día, y esa perspectiva es algo en lo que yo no había pensado nunca. Una vecina en concreto decía que el asesino les había hecho un favor. Muy salvaje todo.

Anita Dobson, Paul Thornley, Clare Burt y Michael Shaeffer - Rueda de prensa de London Road

Por lo demás, salvo alguna cancioncilla pegadiza como la que he puesto arriba, un despropósito. Una pena, porque en la rueda de prensa vi que el reparto y el equipo técnico son absolutamente encantadores y me da rabia no poder darles buena propaganda. Pero es lo que hay, esto no hay por donde cogerlo.


p.d. La idea, que conste, no fue de este director. Antes de esta película ya había musical de teatro. Tiene que haber de todo.

jueves, junio 02, 2016

Plataforma de afectadas por los anuncios de Clearblue

Si eres, según los estándares de google, una mujer en edad de procrear, es probable que sepas de sobra lo que significa el título de este post. Si no, yo te lo explico:

Como soy una persona de treinta años en posesión de un útero, la dedicada gente de YouTube ha decidido que cada anuncio que vea y escuche entre vídeo y vídeo proporcionado por su estupenda compañía debe estar relacionado, irremediablemente, con bebés. Todos los anuncios. Todos.

Aparentemente, por otra parte, los señores de Clearblue deben de tener un monopolio al respecto, porque o escucho a la chica que está embarazada de dos semanas cuya amiga cree que va a llorar, o bien tengo que sufrir la canción del alfabeto balbuceada por un montón de fotogénicas criaturas mientras una narradora me ofrece amigablemente calcular en qué días estoy ovulando.

Pues bien, tras meses de tolerar que el dúo Clearblue-YouTube me recuerde amablemente que se me está pasando el arroz, he dado con la que probablemente sea la respuesta a muchas de vuestras plegarias.

El anuncio se puede desactivar.

Se desactiva de verdad. Das la orden y se va. Para siempre.

Bueno para siempre no creo, ya volverá, pero al menos durante una temporada desaparece. Os cuento cómo hacerlo, porque es una tontería, pero si no te das cuenta de dónde está la opción te puedes pasar escuchando a la embarazada y su amiga hasta el día del juicio final. Así que:



Cómo conseguir que deje de aparecer un determinado anuncio en YouTube


Los anuncios de YouTube están dirigidos a la persona que los está viendo en concreto, y para que google sepa quién eres tienes que estar logeado en alguna de sus cuentas. Si usas YouTube sin entrar en ningún servicio de google, los anuncios deberían ser relativamente aleatorios; probablemente estén más basados en tu historial de búsqueda que en tu información personal. Así que para eliminar el anuncio de marras, parto de la base de que tienes abierta alguna cuenta de google en el navegador, como por ejemplo el correo.

Espera a que salga el anuncio del infierno. Cuando aparezca, busca una i metida en un circulito, abajo a la izquierda (recuadrado en rojo en la captura, que no está hecha sobre un anuncio de Clearblue porque afortunadamente ya me he librado de ellos) y haz click en ella:

i de información

Aparecerá un popup en el que podrás pedir, por dios santo, que dejen de ponerte el dichoso anuncio todo el día (Stop seeing this ad). Haz click ahí.

Dejar de ver este anuncio

Como último paso, opcional, puedes decirle por qué estás hasta el moño del anuncio. Las opciones son inapropiado, irrelevante y repetitivo. Dale ahí a repetitivo como si no hubiera un mañana.

¿Qué tenía de malo el anuncio? Inapropiado, Irrelevante, Repetitivo

Y ya está. Puedes despedirte de los test de ovulación y de embarazo y recuperar tu paz de espíritu.

También puedes ir a las oficinas de Clearblue a explicarles tu punto de vista, pero me comentan que si vas con una antorcha la gente llama a la policía e historias, así que lo de desactivar el anuncio también funciona.


jueves, mayo 19, 2016

Foxxie IV

Si quieres entender algo de lo que vas a leer a continuación, mejor lee primero Foxxie I, Foxxie II y Foxxie III.

Ahora ya puedo seguir con la cuarta y última parte de la historia:



Desde el momento en el que me piden que me vaya de ahí, dejo de hablar por completo con Foxxie y con Muggie. Cuando osan dirigirme la palabra les respondo con monosílabos, y las pocas veces que me veo obligada a comunicarme con ellas les hablo con la combinación de palabras más seca y concisa que puedo encontrar. Lo único que tolero es saludarnos por el pasillo.

Pasan los días mientras yo busco casa desesperadamente y Foxxie empieza a ponerse agresiva. Deja de saludarme siquiera y no me habla, me deja notas. Es más, no me deja notas a mí, sino que deja notas impersonales para no tener que dirigirse a mí ni por escrito. Un día que dejo un tupper de sopa abierto en la encimera para que se enfríe, me voy de la cocina y cuando vuelvo el tupper está cerrado y hay una nota al lado:


Hola, por favor mantengamos la comida cubierta para que no entren roedores en casa. ¡Gracias!

Pfff madre del amor hermoso. Me da la risa, porque esta mujer se ha molestado en buscar papel y boli para escribir esta tontería con tal de no hablarme. Y estoy en la habitación de al lado, no os creáis que tiene que esperar a que llegue a casa o algo. Le hago una foto a esta niñería hecha nota y abro whatsapp.

Yo - xD Ya no me hablan, ahora me dejan notas -adjunto la nota-. Porque llamar a mi puerta y decirme las cosas es muy mainstream, supongo.
Daisy - Madre mía, hablando de gente pasivo-agresiva.

Reprimo las ganas de ir a ver a Foxxie y preguntarle si es imbécil, porque aún no tengo casa nueva y la situación se puede poner desagradable.

Pero pasan un par de días y...


Por favor limpiar la encimera y la vitrocerámica después de su uso.


Esto requiere explicación, para que entendáis por qué me enervo viva en el momento en el que leo la nota.

Mis dos compañeras de piso no son particularmente unas cerdas, ¿vale? La casa está aceptablemente limpia. Además no hay nada tan eficiente como la moqueta a la hora de hacerte olvidar que tu casa está llena de mierda. Ahora bien, hay un par de detalles que dejan claro que tampoco son especialmente fanáticas de la limpieza. El primero es este vaso:


Ese vaso está ahí siempre. Siempre. De día:



De noche:


Friegan el resto de los cacharros, pero el vaso no. El vaso pertenece al fregadero:


Sé que no es siempre el mismo porque a veces cambia de forma. Y porque he intentado lavarlo a ver qué pasa. Yo lo lavo y al día siguiente el vaso vuelve a estar en el fregadero. Lo meto en el lavavajillas, al día siguiente vaso en el fregadero. Tras un par de intentos asumo la realidad y acepto que ese vaso nos va a sobrevivir a todos y va a estar ahí para siempre.

El otro detalle es, y de ahí mi cabreo con la nota, que la encimera de la cocina está permanentemente llena de migas. Lo demás tiene un aspecto aceptable, pero las migas lo inundan todo. Esto ha sido así desde el primer día y yo no he dicho nada al respecto porque la higiene general era aceptable y me pareció prudente no quejarme por cada detalle. Así que, tras unas cuantas semanas de ver un día detrás de otro la dichosa encimera hasta las trancas de restos de pan, la golfa de Foxxie tiene la desfachatez de dejar una frase incriminatoria dando a entender que soy yo la culpable de ese cristo permanente.

De ahí que agarre el papelito y vaya al salón a mantener la que será mi apasionante y última conversación con ella.

Yo - Foxxie. ¿Se supone que esto es para mí? -agito el folio en el aire-.
Foxxie - Es para quien sea que está dejando las migas.
Yo - Aham. No soy yo.
Foxxie - Bueno.

Con conversaciones así de profundas se forjan las amistades.

Con cada día que pasa Foxxie se pone peor. Cuando estoy cerca da portazos y hace mucho ruido con todo, dando todos los golpes que puede y esforzándose por exteriorizar su ira en todo momento. La cosa se pone tensa porque cada vez me parece más probable que nos partamos la cara, situación que puede ser problemática porque yo no tengo media torta.

La única vez que no veo a Foxxie irradiando odio es cuando Muggie trae una planta nueva a casa. Están súper contentas con su nuevo barullo de hojas verdes brillantes.

48 horas después, como podéis imaginar, la planta está en el cielo de los vegetales y engordando el deprimente cementerio de tiestos que hay en la cocina. Espero que estas chicas no quieran tener nunca un perro. O hijos.

Y así, entre portazos y plantas muertas y buscando a la desesperada, encuentro una habitación en el barrio de al lado, un poco más cara que la de Daisy pero algo más grande, en una casa mejor y en una calle principal.

Ni me despido. Foxxie y Muggie saben cuándo me voy porque me ven vaciando mis armarios de la cocina, pero no les digo adiós ni vuelvo, afortunadamente, a verlas jamás.

Unas semanas después quedo con Daisy para cenar y devolverle las llaves. Me cuenta que nuestras queridas amigas le están haciendo pagar las facturas.

Me planteo ir a buscarlas con un lanzallamas.

Yo - ¿QUÉ? ¿¿¿O sea que no tienen una tercera compañera porque no les da la gana y aún así tienen la cara de pedirte que les pagues las facturas??? ¿Y por qué pagas? ¡Eso no lo pone en el contrato!

Pensemos esto en frío, porque tiene tela: hay gastos que son proporcionales al número de inquilinos de la casa, como la luz. En esa casa sólo están consumiendo luz dos personas pero aún así Daisy tiene que pagar un tercio.

Muggie es más grande que yo, pero a lo mejor a Foxxie puedo romperle las piernas.

Daisy - Pues porque no tengo energía para estar peleando todo el día. Por esa cantidad no merece la pena. Les he contado a mis padres por teléfono lo que ha pasado y me han dicho que lo mejor que puedo hacer es pagar estos dos meses y olvidarme del tema. Y creo que tienen razón.

Pues la verdad es que sí. Que destruyan tu dignidad es chungo, pero hay veces en que tienes que elegir entre tu orgullo y tu salud mental.

Yo - Me fastidia un montón, pero la verdad es que tienen razón.

Unas semanas después recibo un email. Daisy me informa de que éstas dos se han mudado ya, pero que Foxxie se las ha apañado para tener una última rabieta. Aparentemente, después de haberme echado a patadas de casa y de haber hecho a Daisy pagar un pastizal porque sí, aquí las mozas pretenden que Daisy vaya a ayudarles a limpiar la casa. Éste es (parcialmente) el email de Daisy:


[...] Foxxie me mandó un email la semana antes de mudarse para decirme que tenía que ir a ayudarles a limpiar!!!!! ¡Me hervía la sangre según leía el email! Le dije que ese fin de semana estaba fuera (mentira) y le pedí muy amablemente que simplemente quitaran un poco el polvo de mi habitación (ya sabía que tú la habías dejado perfectamente limpia, así que lo más que iba a necesitar era pasarle el polvo). Esto es lo que me contestó:


Sólo para que conste, ya que no TODAS nosotras contribuímos a la limpieza final y abandono del piso (desalojo tras la finalización del alquiler) de manera aceptable tal y como indicaba el informe de inventario (y acuerdo de arrendamiento), por el cual se nos exigía limpiar al finalizar nuestra estancia independientemente de las circunstancias, (de lo que TODAS somos responsables) que dos de las tres inquilinas claramente hemos intentado cumplir, desafortunadamente ciertas áreas del apartamento no han sido limpiadas adecuadamente, de nuevo, tal y como exigía el informe de inventario... así que, es de esperar que sea decisión del casero, en función de cómo él/ella observe el estado de la propiedad el decidir si algo necesita una limpieza adicional.


He tenido que simplificar algunas cosas y añadir algunos nexos porque el email original se pierde en su propia pomposidad hasta el punto de que no se entiende. Esta chica no sólo es gentuza sino que además tiene la capacidad de redacción de un berberecho.

En cualquier caso, Daisy le mandó esta respuesta. Traduzco:


Teniendo en cuenta que cuando te mudaste yo no estaba contenta con cómo habían dejado los inquilinos anteriores la que iba a ser tu habitación y que por ello pasé horas y horas fregando tu cuarto y tu baño de arriba a abajo para cerciorarme de que lo dejaba presentable para cuando te mudaras y teniendo en cuenta que yo limpiaba la nevera periódicamente cuando vivía en el piso y teniendo en cuenta que mi madre limpió el horno cuando fue a casa y yo no lo volví a usar (excepto alguna lasaña que no ensució nada) y teniendo en cuenta que yo me encargué de todas las facturas cuando vivía allí y teniendo en cuenta que me ocupé también del mantenimiento de la propiedad durante mi estancia en el piso y teniendo en cuenta que he pagado parte de la limpieza de la moqueta y teniendo en cuenta que yo también sé usar LETRAS MAYÚSCULAS en una frase, entonces me parece que limpiar el piso en esta ocasión y pasar un paño por unas cuantas superficies extra en mi habitación para dejarlo presentable como pide el informe de inventario no debería suponer un gran problema.


¡Ah! ¿No os encanta cuando la gente amable pierde la paciencia? Aparentemente Foxxie no volvió a dar señales de vida. Tampoco la culpo; por el tono del email no me cuesta mucho visualizar a Daisy tecleando con una escopeta encima de la mesa. Cualquiera responde a eso.

En fin, así terminó mi estancia en mi tercera casa en Londres. Ahora vivo en un piso mejor (aunque por poco tiempo), Daisy recuperó su fianza y hasta mantenemos el contacto. Creo que Foxxie y Muggie no están viviendo debajo de un puente, pero bueno, no se puede tener todo.