sábado, agosto 31, 2019

Blind Spot: el cine como herramienta

¡Hablemos de pelis que no ha visto nadie!

Blind Spot (Blindsone en el original, ni siquiera sé si tiene título en español, Tuva Novotny, 2018) es una peli noruega que se presentó en el pasado Festival Internacional de San Sebastián y de la que no os puedo contar el argumento porque entonces pierde todo el interés.

Ya, bueno. Qué queréis que yo le haga.

Pia Tjelta (Maria)

Siendo realistas, dudo que esta cinta llegue a vuestros cines ni a Netflix ni a ningún otro sitio de fácil acceso para el público, y me da que os vais a ver morados hasta para descargarla, pero si conseguís acceder a ella solo puedo decir que os vais a aburrir mogollón pero que es un producto muy interesante y merece la pena verlo.

Y ahora vamos con los spoilers para que pueda explicaros por qué vengo aquí a contaros cosas de títulos que hemos visto tres.


DE AQUÍ HASTA NUEVO AVISO, SPOILERS

Blind Spot comienza con media hora de dos adolescentes recorriendo su camino habitual del cole a casa. Andando y hablando.

Y ya.

No es que pase algo durante ese camino. No es que se produzca una revelación o las abduzca una nave espacial. Ojalá. Son dos chicas de palique yéndose a su casa. Durante media hora.

Media hora. Treinta minutos de dos chicas hablando de que no sé quién les cae mal y de que tienen deberes.

TREINTA MINUTOS.

Dichos treinta minutos son, obviamente, bastante infumables, más que nada porque una conversación entre dos jovenzuelas estándar que se mantiene solo porque comparten camino y de algo tienen que hablar es una de las cosas menos interesantes que puede encontrarse uno en la vida.

Puntualizo, por si pensáis que puede haber algo entretenido: estas dos amigas son totalmente insustanciales; no son las más listas de la clase, no les pegan en casa, no tienen sueños y metas inalcanzables sobre las que divagar, no les pasa nada. Tan malo es el asunto que una colega que veo en el SSIFF todos los años se largó de allí a los veinte minutos porque no podía más. Mentalizaos fuertecito porque no salir corriendo requiere una dosis importante de fortaleza mental.

Pues bien, tras esta infinita escena del camino a casa, nuestras dos anodinas amigas se despiden diciendo que luego se llaman por teléfono para hacer no sé qué redacción para clase.

Una de estas dos chicas, Tea (Nora Mathea Øien), entra entonces en casa, saluda a su madre (Pia Tjelta) y a su hermano pequeño, se toma un vaso de leche con galletas mientras ve la tele y se tira por la ventana.

Ya ves.

La hora restante de película es la madre de la prota llorando histérica pendiente de si su hija se va a morir o no; la película queda inconclusa y ni se sabe ni interesa saber si Tea vive o muere.

No sé muy bien qué acogida tendrá una peli de este tipo, porque entretenida precisamente no es, pero yo quería resaltar dos elementos que me hacen pensar que aquí hay calidad:

1. El título: Los títulos en el cine son algo que se utiliza como una etiqueta administrativa y promocional más que otra cosa; describen el producto, o intentan crear intriga sobre lo que se va a ver. En Blind Spot (que significa "punto ciego" o "ángulo muerto") no es hasta que ya vas por la mitad de la historia cuando te das cuenta no solo de que el título tiene todo el sentido del mundo sino que está proporcionando información adicional, explicándote cuál es el mensaje que ha querido enviar la directora. Blind Spot ha sido construida para alertar acerca de lo poco que se sabe sobre salud mental, del trabajo tan flojito que se está haciendo a la hora de educar a la población al respecto y, en particular, de cómo puedes pensar que todo va bien con alguien pero en realidad está todo fatal. Gente que ayer estaba contigo de cañas y hoy aparece con una sobredosis de somníferos, que te hace plantearte cómo es posible que no lo vieras venir.


2. La media hora inicial: La aburridísima, soporífera media hora que abre este drama es tan tediosa como necesaria. El impacto recibido cuando el espectador se da cuenta de que Tea se ha tirado por la ventana de su cuarto es poderoso solo porque venimos de treinta minutos en los que se reafirma una y otra vez la idea que tenemos de que esa chica es normal. Y la gente normal no quiere suicidarse, ¿no?

¿No?

Tuva Novotny ha decidido deliberadamente matarte de aburrimiento durante un tercio de su película solo para que te entre en la cabeza que la mitad de toda esa gente normal y corriente que ves por ahí en realidad está hecha polvo y que cualquier día te llevas un susto.

Por lo demás, la rueda de prensa (la podéis ver aquí en españolaquí en inglés) tuvo su aquel y nos contaron, entre otras cosas, que el plano secuencia que es la peli entera es en realidad un poco falso (solaparon unas imágenes con otras para que pareciera un plano secuencia). Además la directora claramente sabe de lo que habla y es evidente que su preocupación en cuanto a lo que hoy por hoy en occidente es casi una epidemia de mala salud mental es genuina.

FIN DE LOS SPOILERS


En una cartelera llena de superhéroes y remakes, Blind Spot me ha parecido una forma distinta de hacer cine que me ha hecho plantearme la infinidad de recursos y detalles que pueden ocultarse en una película y que tienen un fin totalmente desligado del entretenimiento.

Supongo que en solidaridad con el éxito de la película este post lo leerán como seis personas, así que besitos para los que hayáis llegado hasta el final.

Y ved cine minoritario de vez en cuando, que se coge mucha perspectiva.


p.d. Vi esta película el pasado septiembre y hablo de memoria, así que a lo mejor algunos detalles no son precisos. Es difícil encontrar información cuando las pelis no vienen de Hollywood.

p.d.2 He cambiado la estética del blog otra vez porque la anterior no me gustaba y me dijeron algunos lectores que era un poco incómoda de manejar. A lo mejor cambio el fondo de vez en cuando, ya veré.

2 comentarios:

  1. A veces un tramo aburrido en una película es necesario, y significa más de lo que parece en un principio. Recuerdo una escena de una peli de Takeshi Kitano donde el prota se pasa quince minutos caminando en silencio, con su novia detrás, bajo almendros en flor... precisamente la novia se ha intentado suicidar, se ha quedado catatónica y él la lleva atada con una cuerda a la cintura porque se siente responsable de que ella haya intentado matarse. Recuerdo el argumento y recuerdo esa escena, pero no todo lo demás, porque sólo esa imagen ya lo decía todo.

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    1. Sí, a veces estas cosas hacen falta. Me pregunto cómo se atreven los directores a hacer estas cosas, porque se arriesgan a que todo el mundo se levante y se vaya (como pasó en la que cuento yo).

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