martes, septiembre 03, 2013

Peter Pan: análisis II

Seguimos analizando Peter Pan. La primera parte del análisis la podéis leer aquí.

Estábamos con que, después de no sé cuánto tiempo volando, Wendy, sus hermanos, Peter Pan y Campanilla de Cobre están a punto de llegar a Nunca Jamás. Peter Pan les habla de Garfio.

El Capitán Garfio

James Garfio es un pirata al que Peter Pan le cortó una mano, que el propio Capitán sustituyó por un garfio. Un cocodrilo se comió dicha mano, y decidió que Garfio era tan delicioso que ya no quería comer nada más, de manera que dedica su vida a perseguir al pirata para terminar lo que empezó. Resulta, qué oportuno, que el bicho se ha tragado un reloj, y esto permite al Capitán oírle llegar y huir antes de que se lo meriende, sabiendo, claro está, que en algún momento al reloj se le terminará la cuerda, él no oirá llegar al cocodrilo, y habrá llegado su hora.

¿Metáforas de la muerte versión infantil o cómo va esto? Da igual. Sigamos.

Nos presentan a Los Niños Perdidos. El número de niños varía en función de los que palman luchando contra indios, piratas, o lo que toque, y los que son expulsados de la Isla por Peter cuando éste detecta que están empezando a crecer.

...

Llamadme nena pero a mí esto me da mal rollo.

Para que nos aclaremos, Los Niños Perdidos son, a efectos prácticos, los aterrados miembros de una secta liderada por un colgado que vuela y va vestido con hojas. Están contentos y admiran a Peter Pan, en principio porque no conocen otra cosa, pero se ve claramente que están siempre asustados. Hablan de sus madres cuando Peter no está; cuando está no pueden porque se enfada. Peter Pan no parece tenerle mucho afecto a las madres como gremio.

Estábamos en la llegada de los niños nuevos a Nunca Jamás. Campanilla y Wendy aparecen volando, ellas solas, porque los demás están ocupados peleándose con no sé quién. Bueno, llegan volando por llamarlo de alguna manera. Más bien llega Campanilla volando, y Wendy casi inconsciente, siendo empujada y pellizcada de lado a lado por el hada satánica, que lleva torturándola desde que se quedaron a solas. Cuando llegan a donde están Los Niños, Campanilla, demostrando que efectivamente está para que la encierren, les dice que Peter Pan ha ordenado que maten a Wendy.

Por qué no.

Así que uno de los chavalines le dispara una flecha. La única razón por la cual la arpía con alas no consigue que Wendy palme, es porque al principio de la historia Peter le regala un botón a la niña, ésta lo lleva colgado al cuello, y dicho botón detiene la flecha.

Explican, como dato, que Los Niños Perdidos entienden la diferencia entre realidad y ficción, mientras que Peter no las distingue en absoluto. Además, como ya he mencionado antes, Peter se va a correr aventuras y olvida las cosas, así que de las historias que luego va relatando nadie sabe qué es realmente cierto y qué no.

Tras el intento de asesinato fallido por parte de Campanilla, Wendy se recupera del horroroso viaje que ha pasado por culpa del hada, y Los Niños le piden que sea su madre, a lo que ella acepta encantada. Por lo visto arropar niños, darles medicinas y hacerles la cena es el sueño de su vida.

Los niños viven allí todos juntos, con Wendy ejerciendo de madre, durante un tiempo indefinido, viviendo aventuras y esas cosas. Muy divertido todo hasta que, después de una temporada, Wendy pierde la noción del tiempo y empieza a preocuparse por si sus hermanos olvidan a sus padres. Para evitarlo, les hace exámenes, tanto a sus hermanos como a los demás niños, acerca de los susodichos; cómo son físicamente, cómo se comportan; con el fin de que sus hermanos no les olviden. Las preguntas están redactadas en pasado, como si no fueran a verles más.

La historia continúa explicando que los niños viven muchas aventuras, y que, por contar alguna, van a contar la de la laguna de las sirenas.

Antes de nada, las sirenas son otra panda de arpías. Tratan fatal a Wendy y le dan latigazos con la cola en cuanto pueden, todo mientras se ríen de ella. Pobre Wendy.

La historia mencionada consiste en que los piratas secuestran a Tigridia, que es la hija del jefe de los Pieles Rojas. La pillaron abordando el buque de Garfio y han decidido que la van a matar, pero Peter Pan hace un paripé muy elaborado imitando la voz de Garfio y ordena a los piratas que dejen marchar a la chica. Los subordinados de Garfio muy listos no son, así que entre unas cosas y otras, al final la india sale viva del lío.

Garfio dice que la batalla con los niños está perdida, porque han encontrado una madrecita (se pasan diciendo "madrecita" todo el libro). Los piratas no saben qué es eso, porque son otros pobres infelices que están allí tan aterrorizados por Garfio como los niños perdidos por Peter. Cuando al fin entienden el concepto de lo que es tener una madre, uno de los piratas propone robar a Wendy para que les atienda a ellos. No sé si veis lo traumático del percal, pero la isla de marras es en realidad un sitio lleno de niños y hombres que se pegan y hacen cosas absurdas, que matan gente y secuestran y hacen todas las atrocidades que se os puedan ocurrir, y que, fijate tú, realmente tienen como único problema de fondo el que no tienen madre y se encuentran solos y desamparados. Y si estáis pensando en las connotaciones sexuales mega chungas asociadas a que unos piratas quieran secuestrar a una niña, ya os digo yo que no hay atisbo de nada parecido en todo el libro. Es más, las chicas de la isla están como locas por ligar con Peter Pan, y son ellas las que tienen algo de iniciativa en este aspecto, pero los hombres y los niños están absolutamente a uvas y no muestran ningún interés en este sentido.

Con todo el lío de evitar que maten a la india, Wendy se ve envuelta en una situación en la que su vida peligra seriamente, pero Peter la salva de morir ahogada, sacrificando su vida en favor de la de ella (al final no se muere, consigue escapar, pero al chico hay que agradecerle la intención).
Como Peter ha salvado a Tigridia, los Pieles Rojas, a los cuales llaman picaniños, se hacen amigos suyos en agradecimiento.

Después de la aventura, nos cuentan más vida rutinaria de los niños. Wendy y Peter se comportan como un matrimonio, como si todos los niños fueran realmente suyos, hasta que Peter Pan huele el compromiso y la responsabilidad, se pone nervioso y le dice a Wendy que aquello de que los críos son suyos no irá en serio.

Y parecía que no se enteraba de nada el crío.

Como es lógico, Wendy se enfurruña. Entonces, una de esas noches, cuando están a punto de irse a dormir, Wendy les cuenta a los niños un cuento que sabe que Peter Pan detesta: el cuento de cómo ella se fue con sus hermanos a Nunca Jamás, y cómo después de mucho tiempo volvieron a casa y sus padres se pusieron muy contentos.

Cuando Peter escucha esta historia, les cuenta a todos por qué está tan traumatizado con el tema de las madres. Por lo visto, después de irse de casa volando y de mucho tiempo revoloteando por ahí, Peter volvió a su casa pensando que sus padres le estarían esperando, pero la ventana estaba cerrada, habían tenido otro hijo, y aparentemente le habían olvidado por completo.

Al enterarse de esto, los hermanos de Wendy se zurran vivos pensando en que a ellos puede pasarles lo mismo, y le dicen a su hermana que quieren volver a casa. Wendy está de acuerdo y deciden marcharse inmediatamente, momento en el que Los Niños Perdidos dicen que se niegan, y que encadenarán a su pseudo madre si hace falta.

Dicho así, los niños parecen unos pirados, pero hay que decir en su defensa que son pequeños y actúan de esa forma por el pánico que les provoca perder a la única persona que les ha dado algo de estabilidad. Si yo tuviera que quedarme al cuidado del tarado de Peter Pan a lo mejor también encadenaba a quien hiciera falta.

Pero uno de Los Niños la defiende, y Peter tampoco está por la labor de retenerla en contra de su voluntad, así que le dice que los Pieles Rojas la guiarán por el bosque para que no tenga que volar, y después Campanilla la transportará a través del mar.

Wendy les dice a Los Niños que vayan con ella, que se pueden ir todos juntos. Todos menos Peter dicen que sí, pero justo cuando se van a marchar, les atacan los piratas.

Y la batalla os la cuento en otra entrega (la última, os lo juro), que si no se me va de las manos la longitud de los posts y no es plan.

¡Saluditos!


p.d. Ya tenemos cuentos por aquí para parar un carro, así que os he hecho caso y les he creado una sección

p.d.2. La tercera y última parte del análisis podéis leerla haciendo clic aquí.

10 comentarios:

  1. Mira que me he leído el libro, hoyga! Pero debo reconocer que tu análisis le está dando otra dimensión hasta ahora desconocida para mi.. xD

    Menos mal que nunca he sentido la mínima empatía por Peter... o me daría mucha pena esa bipolaridad suya. En serio, este libro es para echarse a llorar a moco tendido. Cuanto trauma sin resolver...

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    1. Ya, es bastante dramático todo si lo piensas... pero es que Peter Pan es tan insoportable que es difícil sentir empatía por él. Qué crío más cansino.

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  2. Ay, mal rollo, mal rollo... yo cada vez veo todo esto más chungo. Y me mola menos. Espero el desenlace, pero chica, no volveré a dormir con la ventana abierta, a ver si el zumbado este se me cuela y me lleva al país ese de los niños que no crecen a ser la esclava.
    Chica, me generas unas zozobras que no me dejan vivir en paz.
    Un beso.

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    1. A mí ahora también me da mal rollo dormir con la ventana abierta. Ahí a Nunca Jamás, a coser la ropa de un montón de críos, no fastidies. Aunque creo que somos muy mayores para el gusto de Peter Pan.

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  3. madre mía! El cabrón congelado de Disney todo esto no lo explicaba, eh? maldito manipulador de la historia; podría escribir en La Razón, El Mundo o ABC, o...

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    1. Pues si te digo la verdad, podría haber sido peor. Si que es verdad que la peli es menos traumática, pero tiene algunas cosas que tela marinera. En la tercera parte te lo explico mejor.

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  4. Pues sí que tiene un rollo bastante sectario el país de Nunca Jamás... Con lo bien que me caía Peter Pan, oye. Eres una destroza-mitos. Jajaja. Besotes!!!

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    1. Si yo me traumatizo con los cuentos, nos traumatizamos todos. Te fastidias :D

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  5. Lo peor de todo es que hay gente que se comporta igual que el personaje del cuento, de ahí el síndrome de Peter Pan. Personas bastante desequilibradas... Que he tenido la desdicha de conocer :S

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    1. Pues vaya. Cualquier parecido de una persona de verdad con el niño tarado éste tiene que ser lo peor, así que lo siento por ti :(

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