sábado, septiembre 28, 2013

Like Father, like Son: intercambio cromos, intercambio niños

Ver pelis en un festival es una lotería. Casi siempre entras en la sala sin saber si conocerás a algún actor, si el director habrá hecho algo famoso antes, y en general, si lo que estás a punto de ver será una basura espantosa.

¡Pero!

la sección Perlas del festival de cine de San Sebastián está compuesta -por lo que me ha parecido entender, aunque tengo que investigar más al respecto- de largometrajes que ya han ganado premios en algún otro festival, así que se puede asumir que al menos lo que vas a ver no va a ser la mayor bazofia de peli que te puedas encontrar. Si ha ganado en otro lado, malo será que sea un desastre, ¿no?

Con este espíritu entré en el teatro Victoria Eugenia a ver Like father, like Son (Soshite chichi ni naru, Hirokazu Koreeda, 2013), o De tal padre, tal hijo, creo que la han llamado en español; que viene a contar cómo el matrimonio Nonomiya, formado por Ryota (Masaharu Fukuyama) y Midorino (Machiko Ono) descubre  que su hijo Keita (Keita Ninomiya) formó parte de un intercambio de bebés que hubo en el hospital el día de su nacimiento, y por tanto no es en realidad su hijo biológico.

Keita Ninomiya (Keita) y Machiko Ono (Midorino)

La película expone los comportamientos de los dos matrimonios involucrados cuando el hospital les recomienda encarecidamente que se intercambien los niños.

...

Vamos a ver.

Vamos a ver, que estoy desorientada.

Así que te dicen un día que tu hijo de seis años no lleva tu sangre, ¿y lo que hay que hacer es sustituirlo por el especímen genéticamente correcto y aquí no ha pasado nada? ¿Estamos tontos?

No sé si los japoneses están como un cencerro y ven estas cosas como algo normal, si es que yo me escandalizo con mucha facilidad, o qué pasa aquí.

 Lily Franky (Yudai) y Keita Ninomiya (Keita)

Pero bueno, el caso es que la idea es bastante curiosa y está bien expuesta; además, los personajes son absolutamente encantadores, así que es fácil encariñarse y empatizar con ellos, haciendo esto que la peli resulte muy cercana y consiga transmitir el jaleo mental que se tienen los padres, y la confusión que sienten los niños (que son súper adorables, por cierto) cuando se ven arrastrados a un follón que ni les va ni les viene porque ellos no entienden de genética, ni de sangre, ni de las cosas absurdas que hacen a veces los adultos.

 Keita Ninomiya (Keita) y Masaharu Fukuyama (Ryota)

Para terminar diré que Like Father, like Son sería estupenda, si no fuera porque es un pelín insulsa. Todo es vida cotidiana. Y es demasiado larga. Aún así, es suficientemente interesante como para que la recomiende.

A la gente del festival le ha encantado infinitamente, así que a ver si a vosotros también os gusta.

6 comentarios:

  1. Qué cosa más rara de argumento... Aunque, tal como lo cuentas, tiene hasta buena pinta y todo. Un besote!!!

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    1. La verdad es que la peli tiene su encanto, ¿eh? Pero sí, qué movida de argumento.

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  2. Los japos raritos son un rato, sí... A mí esta peli es de lo que más me ha gustado del Festival!

    Sobre Perlas... en general sí son pelis que han ganado premios en otros festis del mundo mundial, pero a veces traen pelis que aunque no hayan ganado premios, generaron o generan el suficiente interés como para ponerla como Perla. Por ejemplo Gravity, o Jeune et Jolie, y alguna otra... (a veces simplemente las traen porque los directores son coleguillas del festival de Donosti, y ya está)

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    1. Ya, a la gente le ha encantado, la verdad es que es una buena peli.

      ¡Aaaaahh yo eso no lo sabía! Uy pues eso es jugársela un poco, ¿eh? Mira que luego es una basura y quedan a la altura del betún... ¡Gracias por la información majo!

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  3. No tiene mala pinta, aunque el tema de intercambio de niños es un poco recurrente, no?

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    1. En España últimamente han hablado mucho de robos de niños y eso, aunque de intercambios yo había visto poca cosa. Supongo que es un tema que siempre va a dar de sí, porque vaya tela, qué chungo.

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