lunes, marzo 14, 2011

Presión

Hoy he esperado unos 20 minutos por el autobús que me permite llegar hasta el barrio de Molly para darle una de las dos clases semanales de inglés. No tendría que haber esperado ni 5 si el bus llegara a su hora, pero como no es el caso, pues nada, a esperar en una parada llena de quinquis y señoras que les gritan a sus madres, mientras llueve y un montón de guiris con sus maletas intentan por todos los medios que muera aplastada contra el luminoso que informa de los horarios y las líneas disponibles.

Llega el vehículo en cuestión. Hay tantas personas apelotonadas dentro que instintivamente busco caras aplastadas contra el cristal para sacar una foto estelar del momento (lo siento, no me dio tiempo a sacar la cámara, otra vez será). Visto que no cabemos por la puerta principal, una mujer que, no sé cómo, no perdió la calma ni un momento, le grita al señor autobusero desde la puerta trasera que cómo piensa hacernos pagar, si es físicamente imposible acceder al lector de tarjetas. La cosa queda en que nos subimos por la puerta de atrás, haciendo presión contra unos cuantos ciudadanos que deben de estar calculando el número de personas que hacen falta en el autobús para llegar a la muerte por falta de oxígeno.

A la mitad del viaje analizo la situación y me doy cuenta de que estoy metida a presión entre un montón de desconocidos, mientras algo o alguien me toca el culo y un niño siniestro me mira fijamente tocando una armónica; todo esto agarrada a un barrote pegado a la salida del cacharro urbano éste, con lo que, si abren las puertas antes de que me dé tiempo a reaccionar, la presión de la muchedumbre y mi nada estratégica posición acabarán por escupirme del autobús en la primera cuneta que haya en el camino.

¿Pues os podéis creer que al bajar en mi parada, he caminado hasta la puerta principal para pagar? ¿Y os podéis creer también que el conductor se ha enfadado y me ha echado la bronca porque "total, una vez fuera, nadie me iba a decir nada porque no hubiera pagado"? ¡Y que no lo ha dicho en plan "mírala qué maja, que me paga y todo", que lo ha dicho enfurruñado de verdad!

Hoy he demostrado que soy tonta, lo sé, pero a Dios pongo por testigo de que a partir de ahora, si la situación me obliga a ello, estafaré todo el dinero posible al transporte público de mi ciudad.

He dicho.

9 comentarios:

  1. ir de legal por la vida no siempre es necesario, está claro...

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  2. Estimada Key, eso es porque la gente es imbécil y nunca dejará pasar una ocasión de demostrarlo... Luego dicen que el país va mal y que hay que subir el precio del transporte público y no sé qué chorradas más...

    A mí hace un par de semanas un conductor se me quiso hacer el listo también. Le hice indicaciones de que parara, y se pasó media parada porque iba bastante lleno. Abrió la puerta de atrás solo y yo me colé. Iba a ir a pagar y era imposible pasar. Esperé a que se vaciara el autobús y fui para allá y también me quiso echar la bronca porque me había dicho que venía otro autobús detrás. Pues vale. Pero es que yo tenía prisa y quería subir a ese por mucho que él no me quisiera llevar.

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  3. UUh.. hace mucho tiempo que no sé lo que es un autobús.. pero imagínate aquí en Palma en verano, con todos los guiris, kinkis, y demás personajillos pegajosos que muchos no saben lo que es un desodorante AIIIIIIIIIIX cajco!

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  4. eso es que no has probado subir en metro antes de una mascletá y con huelga en VLC, es lo más, vas tan ensardinada que no hace falta cogerse a ningún sitio XD. El transporte público hay que sufrirlo, como te entiendo, nada a la próxima que le den al conductor, y eso que te ahorras jejeje

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  5. ¿Tocaba bien, por lo menos? El niño digo. Esa escena bien podría servir para iniciar un libro de misterio o de terror.

    Ah, entonces esto ocurre en todo el mundo, porque yo creía que sólo aquí era donde la gente prefería la falta de ética a hacer lo correcto. Nos quejamos de aquello que nosotros mismos iniciamos. No podemos pedir acciones honestas si incurrimos en acciones ilegítimas nosotros mismos. Y cuando una honesta y decente ciudadana (eso te lo has ganado, lo has demostrado) intenta hacer las cosas como corresponden, se encuentran con semejante situación.

    En absoluto, tú sigue adelante con las acciones correctamente éticas que ameritan todas las situaciones de la vida en que te veas envuelta. Esa es una forma de protestar pacíficamente. Por cierto, al igual que Marisela, no tengo que soportar los transportes públicos (he subido y subo muy pocas veces), y las veces que he tomado un colectivo la cosa siempre ha estado bien despejada.

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  6. jaja que identificada me siento con tu relato autobusero!! La de veces que he ido aplastada contra algo o alguien jeje de todas formas tu actitud final te honra eh? jeje y encima tienes que aguantar comentarios... vivir para ver!! Besitos

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  7. Para mi que tu no eres española...

    El español medio ha salido del bus como mínimo 6 veces sin pagar. Y mis estadísiticas son un 83% exactas y un 100% inventadas.

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  8. jajaja di que si!!! Que algunos conductores derrochan hiel por la boca macho!!! A estafar todo lo que puedas y mas!!XD

    Besos ^^

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  9. Y yo que pensaba que esto con suerte podía ser la excepción... nada, a partir de ahora les robo todo lo que pueda.

    p.d. El niño no tocaba bien, sólo daba mucho miedo.

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