sábado, abril 22, 2017

La amistad está mal definida

Post basado en algo que publiqué en otro blog en diciembre de 2016. El original está en inglés pero dice esencialmente lo mismo.


Hace poco tuve una epifanía. Y sí, os la voy a contar. Qué cosas tenéis.

La idea principal es la siguiente:

La amistad es una construcción social, y además una que no funciona. A nivel teórico tiene sentido y es una idea muy cuca, pero en el mundo real su existencia es pura casualidad.

Sé que esto suena un poco deprimente, así que antes de nada, debéis saber que este post no soy yo llorando en un rincón mientras explico cómo pensaba que tenía amigos pero era todo mentira y el mundo es un lugar horrible y mi vida es una mierda. Tengo unos cuantos amigos -o lo que se entiende por amigos- estupendos y les quiero mucho a todos, gracias. Así que si eres un adolescente incomprendido con ganas de leer poesía existencialista mejor búscate alguna cosa en Tumblr.

Lo que vengo a contar es que estoy bastante convencida de que las relaciones de amistad no existen, o al menos no en esa versión transparente y luminosa que sale en las películas. Por supuesto que puedes tener una relación estrecha llena de afecto con una persona que esté a tu lado en épocas lamentables y con la que salgas de fiesta y te lo pases en grande y que te escuche y con la que puedas contar cuando tengas un problema, pero eso no dura para siempre -y si lo hace es por razones bastante anti-intuitivas. Luego especifico-. Y si no dura para siempre, desafortunadamente, eso no es amistad. Y ahora os cuento lo que a mí me ha resultado más difícil de procesar:

La inmensa mayoría de los actos impulsados por amistad que habéis visto en vuestra vida no eran tal. Lo que los impulsó no fue amistad sino benevolencia.

Me explico; ¿te acuerdas de cuando un camión atropelló a tu perro Toby y pensaste que te iba a dar algo del disgusto? ¿Te acuerdas de que llamaste a tu amiga Sandra, o Alberto, o quien puñetas sea tu mejor amigo, y estuvieron tres horas del tirón hablando de lo que había pasado a pesar de que tenían un examen dos días después, y cómo después te llamaron todos los días durante una semana para ver qué tal estabas, y te mantuvieron ocupado para que estuvieras distraído y no te deprimieras pensando en Toby?

Eso tenía que ser amistad, ¿no?

No sabes cuánto siento tener que decirte esto, pero eso no era amistad, era simplemente alguien siendo muy amable. Lo habrían hecho por cualquiera.

Crees que me lo estoy inventando, a que sí. A QUE SÍ. Venga, vamos a ponerlo de otra forma:

Imagínate que otra persona distinta tiene un perro que acaba de irse a criar malvas. Alguien que no eres tú tiene un vecino horrible con un todoterreno que va por ahí atropellando perros y ahora esa persona está súper deprimida. Imagínate que llaman a Sandra, o a Alberto. Y me refiero a la misma Sandra que mencionaba unas líneas atrás. A lo mejor no se conocen muy bien, pero tienen una buena relación. No saben a quién más llamar y deciden coger el teléfono y avisar. ¿Tú crees que tu amiga le va a colgar? ¿Tú crees que va a ignorar a una persona que les llama pidiendo ayuda? Qué va. Si Sandra o Alberto son esos amigos estupendos que te escucharon de corazón cuando tuviste un problema, te aseguro que con alguien no tan cercano también se van a pasar esas tres tediosísimas horas hablando de cómo nadie podrá nunca reemplazar a Toby pero cómo todo mejorará pronto. Está claro que no lo van a hacer con la misma alegría con la que corrieron a socorrerte a ti, porque tú eres amigo suyo -esto suena inconsistente con el tema del post, pero hablo de lo que se considera habitualmente como amigo. Nos entendemos- y esta persona de la que estamos hablando, no. Seguro que no le llamarán a diario, pero sí que le escribirán de vez en cuando para ver qué tal está. ¿Quieres saber por qué?

Porque son buena gente. Y eso hace que parezcan buenos amigos.

Lo que solemos detectar como amistad -la de verdad, no la que dura tres meses- no es más que gente muy muy maja que le tiene especial aprecio a alguien.

Por supuesto, alguna excepción hay, aunque suelen durar poco tiempo. A veces aparece un tío que es un cretino integral pero que hará cualquier cosa en el mundo por ti si eres su amigo. Eso pasa algunas veces, pero por lo general el día que algo va mal y el cretino en cuestión se enfada contigo por el motivo que sea, la has liado. Creo que me entendéis, pero por si no, dejadme que os explique esto con un ejemplo de mis primeros años de universidad:

Mi colega Sara era amiga del alma de una chica que era gentuza absoluta, llamémosla Rita. Rita era -y probablemente siga siendo- una persona horrenda, en serio. Se reía de todo el mundo, era manipuladora e intentaba aprovecharse de todo el que se le pusiera por delante. Se enteró de que el chico que le gustaba estaba interesado en mí, así que hizo todo lo posible por echarme a patadas del grupo de amigos al que pertenecíamos las dos. Ese tipo de persona. Pues bien, Sara y ella eran uña y carne y se contaban secretos y todas esas historias de las amistades adolescentes. Duró, como os estaréis imaginando, hasta que Rita le hizo alguna atrocidad a Sara. Ni recuerdo qué paso; me quiere sonar que le contó a todo el mundo alguno de sus intereses románticos, o alguna cosa súper personal del estilo, no me acuerdo; el caso es que se comportó una vez más como el zorrón que era y Sara empezó a ver la luz.

Pues bien, en cuanto se dio cuenta de que había estado perdiendo el tiempo miserablemente y de que su supuesta amiga era una arpía de mucho cuidado, Sara tardó como cinco minutos en empezar a contarle a todo cristo los trapos sucios de Rita.


INCISO

Ésta es la misma lógica que se aplica cuando le mandas fotos mega-sexys a tu novio porque le quieres mucho y confías plenamente en él, y al cabo de ocho meses está despechado porque le has dejado por otro y se las manda a todos sus contactos, a tus padres y a tu jefe. Hazme el favor de no mandar fotos en bolas a tu respectivo. Es una mala idea. No mala de llamar a tu exnovia a las dos de la mañana borracho llorando para que vuelva contigo. Ni siquiera mala de tatuarte en un antebrazo el nombre de la persona a la que le vas a mandar las fotos. Esto es otro nivel. No es literalmente la peor idea del mundo porque nada te impide fumarte seis porros y luego irte a conducir un autobús robado, pero está sin duda en el top 10 de las cosas más estúpidas que puedes hacer en tu vida. No envíes fotos que no te atreverías a colgar en internet. Luego no digas que no te lo advirtió nadie.

FIN DEL INCISO


Y yo os pregunto, ¿creéis que Sara fue en algún momento amiga de Rita?

Yo sé que no. Y supongo que vosotros lo sabéis también.

Si la calidad de una relación puede irse a pique el minuto en el que uno de los dos miembros se enfada, esa relación no vale para nada. Si todos tus secretos están a una bronca de distancia de ser gritados a los cuatro vientos, eso no es amistad.

Y estaréis pensando "¡pero si Rita era una petarda, lo has dicho tú! ¡Se merece cualquier cosa que le pase!"

Y a lo mejor tenéis razón, yo qué sé. El problema es, ¿quién decide si un comportamiento es suficientemente malo como para que una amistad deba terminar? Quiero decir, ¿qué pasa si te cuento mis miedos ocultos y somos los mejores amigos del planeta y entonces pasa algo horrible? Como, yo qué sé, que tu novia se enamore locamente de mí. Tienes una novia, eres súper feliz, y ella decide dejarte porque quiere estar conmigo. Incluso si le digo que no, tú te has quedado sin novia porque yo existo. Y eso suele ser suficiente para que a la mayor parte de la gente se le vaya la olla por completo. Un porcentaje muy alto de la población me detestaría con toda el alma, probablemente encontrando alguna excusa por la cual todo fuera culpa mía y por tanto tuvieran una razón legítima para odiarme y destruirme con toda la información que tienen sobre mí.

Eso no es amistad. Eso es un contrato de andar por casa para pasárselo bien una temporada y no estar solo.


"¡Pero Carmen y yo habíamos sido mejores amigas desde el jardín de infancia y cuando se enteró de que no había ido a su fiesta de cumpleaños porque estaba en mi casa acostándome con su novio dejó de ser mi amiga pero nunca usó nada de lo que sabía en mi contra! ¡Eso tenía que ser amistad! ¿No? ¿¿NO??"


Primero, deseo muy fuerte que todos tus novios te pongan los cuernos. Segundo, eso era amistad de verdad (de sentido único, eso sí), sólo porque Carmen es una buena persona. Fue capaz de terminar las cosas contigo y pasar página sin atacarte, y eso viene mucho más de ser un ser humano decente que de ser un buen amigo. Y, sólo para que conste, a lo mejor en este caso sí que te merecías que todo el mundo se enterara de los detalles turbios de tu vida por ser una amiga lamentable, no lo sé. Este tema tiene más lagunas que Canadá; yo a lo que voy es a que decidir qué es condenable y qué no es una decisión tan subjetiva que no puedes tener la supervivencia de tus relaciones dependiendo de ello. Incluso si una persona ha hecho algo terrible, no puedes saber si ha sido un malentendido, o si alguien se lo ha inventado, o si la persona estaba coartada o cualquier otra posibilidad similar. La confianza dada y recibida durante un periodo de tiempo no debería verse nunca comprometida porque en otro momento las cosas no estén yendo bien.

El problema de esto es que va radicalmente en contra de la naturaleza humana. Te han amargado la existencia, así que tú quieres hacer lo propio. Si eres capaz de mantener la compostura y no vengarte de alguien por el simple hecho de que una vez fuisteis amigos, entonces lo más probable es que seas una persona equilibrada y razonable, con empatía a patadas y una conciencia del tamaño de un campo de fútbol.

Así que básicamente lo que estoy diciendo es que buena persona sobreescribe a buen amigo. Todas las buenas personas son intrínsecamente buenas amigas, y para ser un buen amigo tienes necesariamente que ser una buena persona. Por tanto el término amistad es redundante, ya que puede ser definido con otros aspectos del comportamiento humano. Esas amistades que duran décadas son sólo gente muy muy buena que se tiene mucho mucho aprecio entre sí.

O, dicho de otra manera, lo que fundamenta lo que conocemos como amistad no es la relación entre dos personas, sino cómo son esas dos personas por separado. El afecto mutuo es poco más que un detalle, no la base. Dos bellas personas que se crucen terminarán fácilmente siendo amigas, porque ambas tienen todo lo necesario para serlo. Sólo tienen que caerse bien.

Y dije al principio del post que esto ha sido una epifanía porque considero que yo tengo amigos. De hecho  creo que tengo mucha suerte al respecto. Así que darme cuenta de todo esto que he explicado aquí me ha puesto algunos conceptos patas arriba.

¿Tengo amigos? ¿O todo lo que mis amigos harían por mí lo harían por cualquier otra persona? Y si hay que elegir, ¿qué opción es mejor? ¿Quieres a tus amigos porque te sacarían de un edificio en llamas, o les quieres precisamente porque sacarían a cualquiera de un edificio en llamas?

Me lo he planteado en serio, y si tengo que elegir, creo que elijo a los amigos que salvarían a cualquiera. Simplemente espero que el día que pase algo, la amistad ésa de la que habla la gente haga que elijan salvarme primero a mí.


p.d. Todo esto me lo planteé cuando un accidente en el que me arrearon con un bate de béisbol en el tobillo me mandó al hospital. Personas con las que tenía una muy buena relación no me hicieron ni caso, mientras que un par de chicas a las que por aquel entonces apenas conocía me llevaron a urgencias, y una de ellas se estuvo allí cuatro horas, ignorándome cada vez que le decía que se fuera a casa. Por si os preguntáis qué me lleva a pensar en estas cosas.

13 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho el post y me ha parecido muy interesante, pero igual deberías extenderte en por qué recibiste un golpe de bate en un tobillo. Igual, digo yo.
    Que conste que estoy de acuerdo contigo, llamamos amigos a cualquier cosa, en parte por ahorrar palabras, en parte por tener la ilusión de que le importamos mucho a alguien. Y sí, para mí todo se resume en eso, buena gente que haría buenas cosas por casi todo el mundo, pero que me elige a mí para hacerlas primero. Y con eso me vale. Y que dure lo que tenga que durar.
    Un beso!

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    1. Jajaja me alegro de que te haya gustado, y el golpe me lo dieron porque uno de mis compañeros de trabajo tiene las manos de mantequilla y se le escapó el cacharro ése de madera cuando estaba bateando (un evento de empresa, unas miniolimpiadas que hicieron).
      Yo también llamo amigos a personas que no lo son, porque no te vas a poner a explicar en detalle cada relación que tienes, es un rollo. Y sí, creo que lo vemos más o menos igual. ¡Besos!

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  2. vaya, ya lo siento, espero que estés recuperada del todo de tu lesión. :(
    es muy interesante la idea que expones de que ser buena persona es condición necesaria pero no suficiente para ser un buen amigo.
    es verdad que una verdadera amistad -o lo que más se aproxime a ese concepto- es más inmune a las riñas que puedan surgir. a medio plazo se olvida todo y la relación vuelve a la normalidad. en cambio a alguien que no es amigo no le aguantas nada.
    luego, por lo que se refiere a mi experiencia personal, hay gente que se creen mejores amigos de lo que son. te exigen una lealtad incondicional (por ejemplo, que estés totalmente de su lado si se pelean con un amigo común), cuando en realidad ellos por ti no han hecho gran cosa.

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    1. Del todo parece que no me voy a recuperar nunca, pero ya hago vida normal :)
      Lo de las personas que exigen me lo he encontrado un par de veces yo también. Parece que tienes que estar de su lado aunque hagan algo irracional o aunque el problema de turno no sea culpa de nadie. Tiene que haber de todo, supongo.

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  3. Tenía tiempo sin entrar por aquí. ¡Buenas! Asumo que como esto está basado en algo que publicaste en otro blog en diciembre (casi cinco meses), lo del tobillo ya ha pasado; lo que sí, ¿te has podido recuperar bien?

    Todas las relaciones humanas están atravesadas por el poder, todos los vínculos son vínculos de poder. Como bien decís, hay una construcción social de la amistad perfecta e idealizada que nos venden las películas, los curas y todos los libros para adolescentes del mundo. A saber, que la amistad es aquella relación libre de intereses, que dura eternamente y es un vínculo de pureza y lealtad incondicional. He puesto lo de literatura adolescente en tono demasiado despectivo, pero podríamos remontarnos a Quijote con Sancho, a Holmes con Watson, etc. En el fondo no es más que un relato como todos los otros relatos que construimos para que nos sirvan de principios ordenadores de la realidad (el amor, la familia, la verdad, la justicia, la belleza).

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    1. Lo peor de todos esos relatos es que al vínculo de la amistad lo hacen pasar como ignorante de los vínculos de poder que lo atraviesan (y esto también es común a todos los relatos que mencioné antes). De hecho, implícitamente lo mostrás en el post, ya que se asume que el amigo es el que "está ahí siempre, el que "te escucha cuando tenés algún problema". Si vamos al caso, podríamos incluso decir que la benevolencia no es tal, porque asumiríamos a la benevolencia como el total desinterés, pero como la benevolencia genera un sometimiento entre aquel que es benévolo y el que recibe los dones de la benevolencia, hay una relación de desequilibrio en la que interviene el poder. No estoy diciendo que todo el mundo bueno se gaste haciendo favores en pos de luego cobrarlos a su debido momento. Pero como has mencionado a la naturaleza humana, puede que se dé el caso que simplemente te sientas bien con vos mismo por hacer algo bueno por alguien, lo que ya traería al traste con aquella condición de desinterés. Puede ser todo lo contrario, que te sientas tan terriblemente agobiado por la imperiosa necesidad de ser un buen samaritano que cada taza de azúcar que prestes o cada palabra de consuelo que brote de tus labios signifique el más crudo de los martirios para vos, y en este caso también hay un interés, por la misma voluptuosidad del sentimiento de martirio.

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    2. Estoy de acuerdo en que el relato normalizado de la amistad es una mierda, sobre todo por la canalización que de él se hace, siendo que es un problema serio. Ahora bien, si reconstruimos el relato de la bondad a la par que el de la amistad, ¿qué nos queda? Prefiero redefinir a la amistad como aquel vínculo en que no hay un desequilibrio que lleve al desbalance de la fortaleza y la debilidad. Colmes es fuerte en tanto se remarque la debilidad de Watson, y así el segundo adquiere poder sobre el primero por su propia debilidad. Como ese equilibrio de fuerzas es imposible por la mismísima limitación de la existencia humana, es que la amistad “verdadera” es imposible. En el fondo esto desilusiona porque la amistad, como todo otro relato, está ahí sólo para que olvidemos por un rato que realmente estamos solos y despojados, y arrojados en un vacío sin fondo que no se refleja en la “injusticia del mundo” percibida por los adolescentes, sino en la carencia de sentido de la existencia en sí y de la ausencia de orden que escape al sentido de la construcción humana.

      Buscamos que cosas que se aproximen a la amistad (compañerismo, coleguismo, codependencia) para no sentirnos tan frustrados. Pero se puede intentar en cualquier caso que exista algo como una convergencia uniforme hacia la amistad ideal. Es buscar otra utopía, ni más ni menos. Sin embargo eso es lo que nos mueve y nos permite hacer algo con el escaso tiempo del que disponemos. Lo contrario es la decadencia, y por el mero hecho de ser mamíferos rehuimos a eso. Creo que dos personas que puedan comprender esto al mismo tiempo y disponerse a hacerlo juntas están lo más cerca posible de esa amistad ideal. Pero ni aún así se puede hablar de ausencia de todo lo que está presente en lo cultural (el consuelo, el cariño, el afecto y el aval).

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    3. Extrañaba leerte. Abrazo, Key :)
      P.S. No me dejaba publicar todo el choclo en un único comentario.

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    4. El accidente de hecho fue en agosto, así que ha pasado un montón de tiempo. Todavía me duele un poco al hacer algunas cosas, pero en general estoy bien :)
      Lo de los libros adolescentes sí que es una buena referencia, porque es una de las áreas en las que más se exagera este asunto de la amistad. Parece magia aquello. En cuanto al desinterés, tienes tu parte de razón, sí. Hay personas que sólo hacen el bien para alimentar a su ego, pero para mí en cuanto hay un mínimo deseo de hacer que otra persona se sienta bien, eso ya está justificado. No creo que sea necesario que una persona ayude a otra de manera absolutamente desinteresada para que haya afecto o amistad involucrados. Pero es un tema complicado.

      Otro abrazo para ti. A ver si vienes más :)

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  4. Total, que llegamos a la conclusión de que la amistad no existe, que son los padres jajaj
    Al final, va a ser verdad que la único que queda es la familia ¡y a veces ni eso! No me planteo a ningún amigo aguantándome ciertas cosas y sí a la familia.
    La amistad en general sirve para pasarlo bien y cuando cambian los gustos o los horarios suele acabar, eso es así. A veces la mantienes de vez en cuando pero la mayoría de las veces no. De hecho, ya apenas me llevo con nadie de mi grupo de amigos y nunca pasó exactamente nada...
    Besos

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    1. Sí, es un poco deprimente pero es verdad. La inmensa mayoría de gente con la que nos llevamos es parte de nuestra vida sólo porque resulta que trabajamos en el mismo sitio o vamos al mismo gimnasio, y una vez se pierde eso ya no merece la pena emplear energía en mantener la relación.

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  5. Hola Key

    Te he leído con mucha atención y no estoy para nada de acuerdo.
    Es verdad que las acciones que definen a las personas las pueden calificar de buenas o malas personas, pero no estoy de acuerdo en que eso las defina como buenos o malos amigos.

    Amistad es querer, ser leal y en ocasiones aguantar y ser generoso.
    En mi experiencia lo que enrarece una amistad es esperar algo a cambio. Cuando esperas y no te dan desesperas y sin embargo cuando te dan a veces te parece tan natural y que tienes tanto derecho a recibir que uno no lo aprecia como un regalo. Confundimos favores con obligaciones y muchas veces nos frustramos. Humanos que somos, oye...

    Yo tengo muy claro la barrera entre amigos y conocidos. Me puedo ir de cañas, de fiesta e incluso de viaje con mucha gente pero a habas contadas les enseño lo que para mi es más preciado que es mi intimidad.

    ¿Me he llevado palos con mis amigos? Morrocotudos.

    ¿He perdido amigos por el camino? Pues como todo el mundo.Aunque la mayor parte de las veces es porque te das cuenta de que la amistad no evoluciona y se queda como algo mucho más superficial.

    ¿Has roto tu relación con un amigo (tu mejor amigo) y ha sido lo más devastador que te ha podido pasar? Pues si. Y si además es esa persona con la que has tenido una relación de absoluta confianza durante un par de décadas te deja más tocada que dejarlo con un novio. Os lo puedo asegurar.

    ¿Mantienes amistades desde tu infancia? Desde luego

    ¿Después de una decepción mayúscula y un disgusto épico tu amigo a pesar de no quererle ver ni en pintura simplemente ha seguido estando ahí? Pues si. Y tengo mucha suerte. Aunque las cosas nunca serán igual y el esfuerzo por seguir es duro y constante. Me imagino que si superas algo así esto con el tiempo terminará uniéndote más.Eso espero.

    ¿Si hubiera sido a la inversa seguirías estando ahí? La verdad es que yo no se si sabría estar a la altura.Lo confieso.

    Lo que quiero decir es que cada amistad es una relación única entre dos personas, libre y compartida. No hay dos amistades iguales como tampoco hay dos personas iguales. Y nunca es perfecta. Depende de las dos partes. Tanto del que da como del que recibe. Y nunca estará al 50%, porque tasar el esfuerzo de la persona que tienes en frente es imposible. Y lo que a ti te puede parecer poco a la otra persona le puede parecer un mundo.
    A veces lo único que importa es el conjunto. Créeme.

    Un besote



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    1. Creo que entiendo tu punto de vista, porque yo hace tiempo veía las cosas como tú. Lo que yo digo es que, por ejemplo, esa lealtad o esa generosidad de las que hablas, que se supone son lo que fundamentan una amistad, están más asociadas a la persona que a la relación. O sea, una persona desleal va a ser desleal con todo el mundo. Va a aparentar ser leal con un amigo, pero a la larga se va a ver cómo es de verdad. Eso no quiere decir que el que sí es leal no vaya a utilizar esa lealtad con unas personas más que con otras, y ahí es donde entra la amistad, pero de base creo que una persona es leal o generosa y entonces decide aplicar esas cualidades con alguien, o esa persona no será leal ni generosa y entonces no conseguirá serlo con nadie. No creo que se pueda ser leal con unos y con otros no, sino que el que lo sea lo será con unos y con otros en mayor o menor medida. No sé si me explico, es complicado. Espero que aunque no estemos de acuerdo el post te haya hecho pensar y hayas llegado a alguna conclusión, que al final es para lo que valen estas cosas :)

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