lunes, noviembre 10, 2014

24601

En el salón, yo con mi portátil y mi madre viendo Saber y ganar. Ni caso le estoy haciendo al programa.

Mafalda - Yo en el internado de pequeña tuve primero el número 23 y después el 36.

¿Eh?

Yo - ¿Qué? ¿Qué han preguntado?

Señala la pantalla. Leo:

¿Cuál era el número de preso de Jean Valjean?

Sutil.

Una maravilla, los internados de monjas, por lo visto. Es evidente que mi madre está encantada.


P.D. Por si no lo sabéis y os mata la intriga, os informo de que Jean Valjean es el prota de Los miserables, de Víctor Hugo. El tipo al que interpretó Hugh Jackman en el musical ése de hace un par de años. Y ya puestos, su número de preso era el 24601.

15 comentarios:

  1. Yo también disfruté de ambos números...en el *internado, aunque en orden contrario. Primero fui 36 (entonces éramos 40 por clase); luego fui 23 (éramos menos en cada clase, es evidente)
    *También disfruté de un internado en mis años mozos...Hay qué joderse... :)))´

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    1. Pues ya es coincidencia. Y sí, suena encantador lo tuyo también jajajaja.

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  2. Hola Key
    Se me escapa la sutileza, entonces ¿en los internados de hoy Lobezno Valjean sustituye a Mafalda? Upsss
    Un saludo, Manu3l.

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    1. Si tuvieran a Lobezno en los internados la cosa sería muy distinta.

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  3. Mis padres son muy de 'Saber y Ganar', y si algún día estoy con ellos a esa hora, lo vemos juntos. Me gusta especialmente el reto, o cuando hacen preguntas de música. No tenía ni idea de quien era Jean Valjean, no soporto los musicales. Y que todavía existan internados de monjas me parece abominable, cagondios...

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    1. Estoy con usted en eso de lo abominable, incluso de curas, cagondiola :|´
      Y es que no damos progresado; todo es superstición y sus alimentos, aunque sean complejos
      Resaludos

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    2. Si no te gustan los musicales siempre puedes leer el libro :D
      Mi colegio era de curas y a mí no me incordiaban en exceso, pero supongo que con internados ya es otra historia.

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    3. Sí, de curas, un seminario conciliar...tan abominable como los de monjas..gruuuuuu
      Huala, un saludo enorme
      Qué cruz, Key, qué cruz tuvimos...ditasea

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    4. me da un poco de pereza ese libro; al final, acabaría imaginándome los diálogos cantados, y el efecto bilis sería el mismo... XD

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  4. Yo no iba a internado pero si a colegio de monjas pero era parecido y nunca más!

    Los miserables es un libro pendiente que tengo que leerme pero siempre acabao viendo las pelis que hacen sobre el

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    1. Yo ni he visto la peli, ¿tú te crees? En cuanto tenga un rato :)

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  5. Eso de los internados suena fatal. Yo nunca fui a uno, pero cuando era pequeño (estaba en Primaria, en los primeros cursos), se rumoreaba que a uno de mis compañeros (que era un poco travieso/gamberrete) iban a llevárselo a un internado. Siempre me sonó horrible, casi como si se lo fueran a llevar a Guantánamo o algo así. Siempre pensé que, aunque fuera gamberrete, nadie merece un destino tan funesto... (Ahora veo por los comentarios de algunos que sí que estuvieron en internados, que mis miedos infantiles no eran infundados del todo) xD

    Saber y ganar mola. Cuando te acostumbras a verlo es interesante.

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    1. Siempre se oye lo de "te voy a mandar a un internado si te sigues portando mal", pero yo luego apenas conozco gente que haya ido a uno. Pero vamos, en mi colegio de curas de bachillerato había internado y la gente estaba tan tranquila, así que supongo que los tiempos han cambiado.

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    2. Y así fue...Los internados son lugares completamente anacrónicos en los que de alguna forma, aquellos que ya habíamos estado, la mili se nos hizo un camino de rosas con eso de la convivencia.
      Pero lo peor, aunque ambos están emparentados por aquello de las procesiones y los militares que siempre escoltan al cristo, es que en los internados se trata de comer el coco a los jóvenes con adorar al alguien o a algo. En la mili o les doras la píldora o te pasas arrestado todo su tiempo.
      Los internados, no confundir con linternados que son lugares de fabricación de linternas, nunca serán buenos jamás y dan pie a todo tipo de roces ...y abusos. La mili era una desgracia en la que el que fumaba un poco, salía fumando mucho más; el que bebía de vez en cuando, terminaba con borracheras totales; y quien tenía unas ideas un poco persuasibles, terminaba votando a AP y con una banderita anacrónica en la pulsera del reloj y toda ese artificio de "soyespañolporlagraciadedios"...
      En los internados a los niños, a muchos, los formadores solían tener cosas raras con ellos; no con todos y no todos; pero se daban muchos casos. En los de monjas igualmente
      Conocí a uno que era cura cerca de Baiona, al lado de Vigo, estuvo en un internado y luego en su parroquia tuvo cosas raras con chavales con los que se iban a su rectoral...Pasó unos años en la cárcel de La Lama por "contactosconmenores". Al principio le metieron quince años y recurrió y el Supremo le metió ventiuno, pues les pareció poco.
      En la mili conocí a muchos otros raros, a un tal Valiñas que tenía un quiosco en el cuartel se le iban mucho las manos detrás de los soldaditos de reemplazo. Todo marcialidad.
      Y no os cuento más pues con estos datos ya podréis ir uniendo cabos y soldados rasos que si colocáis bien las palabras en Internet algo os saldrá...Ya me contaréis que lo que cuento es verdad.
      Por suerte nunca me pasó nada, igual que a otros muchos que éramos prudentes y teníamos suficiente fuerza como para pegar hostias si fuera preciso, además de mantenernos al margen de tantas cosas.
      Hala, a investigar

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