jueves, mayo 19, 2016

Foxxie IV

Si quieres entender algo de lo que vas a leer a continuación, mejor lee primero Foxxie I, Foxxie II y Foxxie III.

Ahora ya puedo seguir con la cuarta y última parte de la historia:



Desde el momento en el que me piden que me vaya de ahí, dejo de hablar por completo con Foxxie y con Muggie. Cuando osan dirigirme la palabra les respondo con monosílabos, y las pocas veces que me veo obligada a comunicarme con ellas les hablo con la combinación de palabras más seca y concisa que puedo encontrar. Lo único que tolero es saludarnos por el pasillo.

Pasan los días mientras yo busco casa desesperadamente y Foxxie empieza a ponerse agresiva. Deja de saludarme siquiera y no me habla, me deja notas. Es más, no me deja notas a mí, sino que deja notas impersonales para no tener que dirigirse a mí ni por escrito. Un día que dejo un tupper de sopa abierto en la encimera para que se enfríe, me voy de la cocina y cuando vuelvo el tupper está cerrado y hay una nota al lado:


Hola, por favor mantengamos la comida cubierta para que no entren roedores en casa. ¡Gracias!

Pfff madre del amor hermoso. Me da la risa, porque esta mujer se ha molestado en buscar papel y boli para escribir esta tontería con tal de no hablarme. Y estoy en la habitación de al lado, no os creáis que tiene que esperar a que llegue a casa o algo. Le hago una foto a esta niñería hecha nota y abro whatsapp.

Yo - xD Ya no me hablan, ahora me dejan notas -adjunto la nota-. Porque llamar a mi puerta y decirme las cosas es muy mainstream, supongo.
Daisy - Madre mía, hablando de gente pasivo-agresiva.

Reprimo las ganas de ir a ver a Foxxie y preguntarle si es imbécil, porque aún no tengo casa nueva y la situación se puede poner desagradable.

Pero pasan un par de días y...


Por favor limpiar la encimera y la vitrocerámica después de su uso.


Esto requiere explicación, para que entendáis por qué me enervo viva en el momento en el que leo la nota.

Mis dos compañeras de piso no son particularmente unas cerdas, ¿vale? La casa está aceptablemente limpia. Además no hay nada tan eficiente como la moqueta a la hora de hacerte olvidar que tu casa está llena de mierda. Ahora bien, hay un par de detalles que dejan claro que tampoco son especialmente fanáticas de la limpieza. El primero es este vaso:


Ese vaso está ahí siempre. Siempre. De día:



De noche:


Friegan el resto de los cacharros, pero el vaso no. El vaso pertenece al fregadero:


Sé que no es siempre el mismo porque a veces cambia de forma. Y porque he intentado lavarlo a ver qué pasa. Yo lo lavo y al día siguiente el vaso vuelve a estar en el fregadero. Lo meto en el lavavajillas, al día siguiente vaso en el fregadero. Tras un par de intentos asumo la realidad y acepto que ese vaso nos va a sobrevivir a todos y va a estar ahí para siempre.

El otro detalle es, y de ahí mi cabreo con la nota, que la encimera de la cocina está permanentemente llena de migas. Lo demás tiene un aspecto aceptable, pero las migas lo inundan todo. Esto ha sido así desde el primer día y yo no he dicho nada al respecto porque la higiene general era aceptable y me pareció prudente no quejarme por cada detalle. Así que, tras unas cuantas semanas de ver un día detrás de otro la dichosa encimera hasta las trancas de restos de pan, la golfa de Foxxie tiene la desfachatez de dejar una frase incriminatoria dando a entender que soy yo la culpable de ese cristo permanente.

De ahí que agarre el papelito y vaya al salón a mantener la que será mi apasionante y última conversación con ella.

Yo - Foxxie. ¿Se supone que esto es para mí? -agito el folio en el aire-.
Foxxie - Es para quien sea que está dejando las migas.
Yo - Aham. No soy yo.
Foxxie - Bueno.

Con conversaciones así de profundas se forjan las amistades.

Con cada día que pasa Foxxie se pone peor. Cuando estoy cerca da portazos y hace mucho ruido con todo, dando todos los golpes que puede y esforzándose por exteriorizar su ira en todo momento. La cosa se pone tensa porque cada vez me parece más probable que nos partamos la cara, situación que puede ser problemática porque yo no tengo media torta.

La única vez que no veo a Foxxie irradiando odio es cuando Muggie trae una planta nueva a casa. Están súper contentas con su nuevo barullo de hojas verdes brillantes.

48 horas después, como podéis imaginar, la planta está en el cielo de los vegetales y engordando el deprimente cementerio de tiestos que hay en la cocina. Espero que estas chicas no quieran tener nunca un perro. O hijos.

Y así, entre portazos y plantas muertas y buscando a la desesperada, encuentro una habitación en el barrio de al lado, un poco más cara que la de Daisy pero algo más grande, en una casa mejor y en una calle principal.

Ni me despido. Foxxie y Muggie saben cuándo me voy porque me ven vaciando mis armarios de la cocina, pero no les digo adiós ni vuelvo, afortunadamente, a verlas jamás.

Unas semanas después quedo con Daisy para cenar y devolverle las llaves. Me cuenta que nuestras queridas amigas le están haciendo pagar las facturas.

Me planteo ir a buscarlas con un lanzallamas.

Yo - ¿QUÉ? ¿¿¿O sea que no tienen una tercera compañera porque no les da la gana y aún así tienen la cara de pedirte que les pagues las facturas??? ¿Y por qué pagas? ¡Eso no lo pone en el contrato!

Pensemos esto en frío, porque tiene tela: hay gastos que son proporcionales al número de inquilinos de la casa, como la luz. En esa casa sólo están consumiendo luz dos personas pero aún así Daisy tiene que pagar un tercio.

Muggie es más grande que yo, pero a lo mejor a Foxxie puedo romperle las piernas.

Daisy - Pues porque no tengo energía para estar peleando todo el día. Por esa cantidad no merece la pena. Les he contado a mis padres por teléfono lo que ha pasado y me han dicho que lo mejor que puedo hacer es pagar estos dos meses y olvidarme del tema. Y creo que tienen razón.

Pues la verdad es que sí. Que destruyan tu dignidad es chungo, pero hay veces en que tienes que elegir entre tu orgullo y tu salud mental.

Yo - Me fastidia un montón, pero la verdad es que tienen razón.

Unas semanas después recibo un email. Daisy me informa de que éstas dos se han mudado ya, pero que Foxxie se las ha apañado para tener una última rabieta. Aparentemente, después de haberme echado a patadas de casa y de haber hecho a Daisy pagar un pastizal porque sí, aquí las mozas pretenden que Daisy vaya a ayudarles a limpiar la casa. Éste es (parcialmente) el email de Daisy:


[...] Foxxie me mandó un email la semana antes de mudarse para decirme que tenía que ir a ayudarles a limpiar!!!!! ¡Me hervía la sangre según leía el email! Le dije que ese fin de semana estaba fuera (mentira) y le pedí muy amablemente que simplemente quitaran un poco el polvo de mi habitación (ya sabía que tú la habías dejado perfectamente limpia, así que lo más que iba a necesitar era pasarle el polvo). Esto es lo que me contestó:


Sólo para que conste, ya que no TODAS nosotras contribuímos a la limpieza final y abandono del piso (desalojo tras la finalización del alquiler) de manera aceptable tal y como indicaba el informe de inventario (y acuerdo de arrendamiento), por el cual se nos exigía limpiar al finalizar nuestra estancia independientemente de las circunstancias, (de lo que TODAS somos responsables) que dos de las tres inquilinas claramente hemos intentado cumplir, desafortunadamente ciertas áreas del apartamento no han sido limpiadas adecuadamente, de nuevo, tal y como exigía el informe de inventario... así que, es de esperar que sea decisión del casero, en función de cómo él/ella observe el estado de la propiedad el decidir si algo necesita una limpieza adicional.


He tenido que simplificar algunas cosas y añadir algunos nexos porque el email original se pierde en su propia pomposidad hasta el punto de que no se entiende. Esta chica no sólo es gentuza sino que además tiene la capacidad de redacción de un berberecho.

En cualquier caso, Daisy le mandó esta respuesta. Traduzco:


Teniendo en cuenta que cuando te mudaste yo no estaba contenta con cómo habían dejado los inquilinos anteriores la que iba a ser tu habitación y que por ello pasé horas y horas fregando tu cuarto y tu baño de arriba a abajo para cerciorarme de que lo dejaba presentable para cuando te mudaras y teniendo en cuenta que yo limpiaba la nevera periódicamente cuando vivía en el piso y teniendo en cuenta que mi madre limpió el horno cuando fue a casa y yo no lo volví a usar (excepto alguna lasaña que no ensució nada) y teniendo en cuenta que yo me encargué de todas las facturas cuando vivía allí y teniendo en cuenta que me ocupé también del mantenimiento de la propiedad durante mi estancia en el piso y teniendo en cuenta que he pagado parte de la limpieza de la moqueta y teniendo en cuenta que yo también sé usar LETRAS MAYÚSCULAS en una frase, entonces me parece que limpiar el piso en esta ocasión y pasar un paño por unas cuantas superficies extra en mi habitación para dejarlo presentable como pide el informe de inventario no debería suponer un gran problema.


¡Ah! ¿No os encanta cuando la gente amable pierde la paciencia? Aparentemente Foxxie no volvió a dar señales de vida. Tampoco la culpo; por el tono del email no me cuesta mucho visualizar a Daisy tecleando con una escopeta encima de la mesa. Cualquiera responde a eso.

En fin, así terminó mi estancia en mi tercera casa en Londres. Ahora vivo en un piso mejor (aunque por poco tiempo), Daisy recuperó su fianza y hasta mantenemos el contacto. Creo que Foxxie y Muggie no están viviendo debajo de un puente, pero bueno, no se puede tener todo.

6 comentarios:

  1. Hola Key
    Me decepcionas Key ¡Cómo no sabes que hay que dejar un vaso de agua en el fregadero para que cuando llegue tu príncipe azul (alias "elchicodelamoto") limpie su foco delantero y pueda contemplarte en toda tu belleza -aunque no tengas media torta-!
    Yo le veo un lado muuuuy positivo a tus ex-ex-(nunca)compañeras: La alegría de saber que no tienes que volver a verlas.
    Un saludo, Manu3l.

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    1. Seguro que el de la moto anda detrás de todo esto. Seguro que domina la ciudad entera.

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  2. lo de dejar notas cuando se puede decir algo de viva voz es un poco hostil, a mí tampoco me gusta. también es hostil escribir determinadas palabras o frases con mayúsculas. esas chicas deberían ir a algún cursillo de inteligencia emocional, de lo contrario no harán muchas amistades.
    me alegro de que hayas encontrado un piso mejor, y espero que en lo sucesivo tengas más suerte.

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    1. Parece ser que tienes razón, porque por lo visto ya no les habla ninguna de las amigas de Daisy (que eran amigas comunes) y ya ni se hablan entre ellas. Doce cursos de ésos necesitan.

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  3. Teme siempre a la ira de la gente amable :P
    Espero que tanto tú como Daisy esteis en pisos mejores :)

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    1. Jajaja a que sí. Daisy está contenta con su piso y yo tampoco me puedo quejar mucho, así que todo va bien :D

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