martes, marzo 09, 2010

Sociología

Esta entrada fue publicada en 2010 y convertida a borrador un tiempo después por cuestiones de anonimato. Vuelvo a publicarla en 2015 porque ahora ya no hay ningún peligro de que la gente de la que hablo pueda leerla y tener un problema con ello. Si os llega la entrada por correo, ni caso.




Hoy he participado, en contra de mi voluntad, en un estudio sociológico que ha terminado siendo muy interesante.

Mi compañera de trabajo F va a celebrar su cumpleaños. F nos lleva en coche a casa a mí y a otras dos compañeras (el trabajo queda al quinto infierno y literalmente no hay otra opción), es muy amable, y nos llevamos bien. Pero celebra su cumpleaños, habla de ello delante de mí, invita a toda la oficina, y a mí no me dice nada. ¿Por qué? Pues no lo sé... El caso es que el día que oí a F hablar con las chicas con las que estábamos de su fiesta sin decirme nada, pensé que yo no me había enterado bien y que alguien había sacado el tema sin que ella pudiera evitarlo. Eso me da igual, si no quiere invitarme me parece justo. Pero hoy, en el coche yendo a casa, F (conduciendo), G (copiloto, muy simpática aunque muy callada) y H (mi compañera de mesa y con la que mejor me llevo) han estado medio camino haciendo la lista de invitados. Han enumerado al 95% de las chicas de la empresa, pero no a mí. A mí, que estaba allí delante. Incluso han despotricado un rato porque una compañera había pasado de la fiesta poniendo una excusa.

Lección sociológica nº1: No pienses que la gente va a dejar de decir algo descaradamente ofensivo sobre ti sólo porque estés delante.

Soy consciente de que no se le puede caer bien a todo el mundo y por eso intento no preocuparme en exceso por este tipo de cosas, pero aun así siempre me pongo nerviosa cuando pienso en temas de aceptación social. Pero este caso es distinto. En esta empresa voy a estar seis meses y luego me largo. Por lo que, por mucho que me he esforzado para que me estrese la situación, me resbala por completo. En el coche estaba aguantando la risa ante el panorama tan absurdo que tenía delante, y para cuando terminó el trayecto ya se había formado en mi mente una idea retorcida. A algunos no les caeré bien, pero a esas personas dentro de seis meses no tengo por qué volver a verlas. Puedo experimentar y ver qué pasa.

Por eso, al bajar del coche con G, ( que resulta que es vecina mía), en lugar de hacer como que no había pasado nada y hablar de alguna tontería, le he preguntado si F me detestaba por alguna razón. G ha puesto cara de susto y me ha preguntado que por qué pienso eso, que si F me había contestado mal o algo así. Le he dicho que no, que es muy amable, pero que a veces me da la sensación de que me excluye ligeramente. G ha dicho que para nada, que ella no tiene noticias de ello.

Lección sociológica nº2: Si X e Y son amigas, no le pidas opinión a X acerca de un problema que tienes con Y, a menos que X sea también una gran amiga tuya. Fingirá que todo es producto de tu imaginación.

Que conste que la pregunta que le he hecho a G no ha sido en plan experimental; de hecho después de hacérsela me he arrepentido por poner a la pobre chica en tan mala situación. Sólo he preguntado porque la curiosidad me estaba matando. Y encima no he llegado a ninguna conclusión útil, sigo sin saber por qué me excluye F... Espero al menos que G no piense que estoy loca.

Veré si puedo sacar algo en claro del asunto del cumpleaños. Si el blog desaparece de repente, es que mis compañeros de trabajo han sabido de su existencia. Cuando eso pase, fingiré mi propia muerte y cogeré el primer vuelo a Mejico.

2 comentarios:

  1. HMMM... hay que ver las cosas que se pueden observar por allí.

    ¿Nada útilñ? Has establecido dos leyes de la sociología, y de la primera puedes inferir una cosa que sí es de conocimiento útil:
    • Que no importa en realidad la aceptación social, sino los grados del absurdo a los que pueden llegar algunas personas.
    Y de la segunda yo infiero que...:
    • Sería más fácil si en lugar de factores de carne y hueso, fueran números los que reemplazaran a las letras en los ejemplos que has dado. Son mucho más fáciles y entretenidos XD

    El estudio, o el análisis, tal como lo has propuesto aquí, parece bastante interesante y amerita más profundización. ¡Ánimo! Pronto encontrarás la piedra angular de la cuestión.

    Hum... fingir tu muerte e ir a México parece la mejor opción disponible, pero no creo que se enteren del blog a menos que tengas que decirte a tí misma en voz alta "no tpuedo tirar zapatos a la cabeza de la gente, déjalo para el blog".

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  2. He visto el comentario y casi me da un ataque; he pensado que era algún compañero de trabajo gritándome por hacer experimentos sociales con ellos...
    Visto así, sí que ha tenido utilidad el estudio (que aun no ha terminado), gracias por la perspectiva. Y uso letras porque suenan a iniciales, lo de los números queda como poco personal... aun así, en algún momento se me acabará el abecedario, así que me lo pensaré ;)

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