lunes, abril 11, 2016

Por qué el feminismo científico-tecnológico me pone de los nervios

Hay ultimamente una opinión generalizada que dice que hay muy pocas mujeres que se dedican a la ciencia y a la tecnología y que eso hay que solucionarlo.

Esta opinión suele basarse en tres pilares. A saber:

1. Las niñas se interesan por la ciencia y la tecnología menos que los niños; eso es malo y culpa de la sociedad.

2. Las mujeres se encuentran con más trabas que los hombres a la hora de entrar en entornos científicos y tecnológicos.

3. Si consiguen entrar en dichos entornos, a las mujeres se las trata peor que a los hombres, dándose por supuesto que van a hacer un trabajo menos eficaz que el de sus compañeros varones.


Esto lleva ya un tiempo rulando por internet y cada vez más en las conversaciones del mundo real, pero me he puesto a pensar en ello ahora porque he ido al cine y me han puesto este anuncio, que envía ese mismo mensaje de que a las niñas hay que involucrarlas en campos científicos como sea.

Y al margen de que me guste el anuncio porque me parece chulo y soy una vendida del márketing, yo creo que toda esta fiebre tecno-feminista es un sinsentido. No sólo no estoy de acuerdo, sino que este tipo de campañas me parecen nocivas y me cansan un montón.

Pero antes de nada, pongámonos en situación. Cosas que hay que saber sobre mí para entender de lo que estoy hablando, sobre todo para el que no me conozca de nada:

La primera es que soy una chica. La segunda es que estudié Ingeniería Informática, y antes de eso Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas. La tercera es que he tenido cuatro trabajos, todos relacionados con la informática. Ya hablaré más adelante de ellos (de los tres primeros, que en el cuarto acabo de entrar así que no puedo decir gran cosa).


INCISO

Si eres un firme defensor de la discriminación positiva, el feminismo es tu causa vital y estás teniendo un mal día, mejor deja este post para otro rato porque te vas a enfadar un montón.

FIN DEL INCISO


Los datos sobre mi vida los doy porque me dispongo a explicar que el machismo científico me parece una chorrada como la copa de un pino y quiero que sepáis que no hablo por hablar. Pero vayamos por partes y coged un café o algo, que voy a estar despotricando un rato.


Las niñas y las adolescentes no están interesadas en la ciencia y eso es malo y culpa de la sociedad

Parece ser que si una adolescente decide estudiar una carrera de letras es porque esta sociedad machista en la que vivimos le ha lavado el cerebro para que piense que ella no es quién para especializarse en física cuántica.

Que digo yo que igual a la chica no le gusta la física cuántica. Que a la chica le gusta la literatura. Igual es más lógico que estudie lo que le apetezca. Ideas locas que tiene una.

Yo estudié informática porque desde pequeña me lo pasaba bien armando con ordenadores todo el día y porque mis padres son unos malditos cansinos prociencia, así que de una manera u otra me vi obligada a descartar la rama de los idiomas, que era mi otra opción -ambas cosas me gustaban. No tengo ni idea de qué habría elegido si mis padres no me hubieran dado la chapa con la ciencia, probablemente informática de todas formas-. El caso es que, al margen de las presiones familiares, que en este caso me encaminaron precisamente a la tecnología, yo pude estudiar lo que me dio la gana, igual que todas mis compañeras. De las pocas personas del colegio que fuimos a la universidad, cinco somos mujeres: una se hizo ingeniera agraria, otra empezó ingeniería química, luego cambió a un módulo de química y finalmente opositó para un funcionariado que no tiene que ver nada ni con ciencias ni con letras; otra se hizo periodista -porque su pasión en la vida era el fútbol y quería cubrir partidos-, la cuarta estudió criminología y yo soy ingeniera informática. En el instituto eramos muy pocas chicas y tampoco cuenta mucho porque al ser del bachillerato de ciencias es evidente que casi todas íbamos a hacer algo específico de esa rama, pero porque os hagáis una idea, de las cinco de las que supe qué hicieron con su vida una estudió magisterio, otra hizo la misma carrera que yo, otra es bióloga y las otras dos son arquitectas.

O yo vivo en el mundo de algodón de azúcar o aquí las chicas estudian lo que les sale del pie aunque sean "carreras de tíos".

Hace no tanto todo el mundo se encargaba de decirte que si eras una chica lo tuyo eran las letras, eso está claro, pero ahora mismo no creo que la sociedad esté encaminando a nadie a ninguna parte. Creo que la única manipulación a la que se ven sometidos los jóvenes cuando tienen que decidir qué hacer con su vida es, como ya he comentado con mi caso, la de sus padres.

Los hijos reciben presiones en casa para estudiar una cosa u otra casi siempre, pero dudo mucho que tenga nada que ver con que sean hijos o hijas. Los padres médicos son tristemente populares por intentar que sus hijos hagan medicina por todos los medios -no son sólo las películas, conozco casos en persona, aunque confío en que haya un número alto de excepciones-. Si tu padre estudió algo "normal", que le proporcionó un empleo estable (profesor, abogado, cualquier cosa socialmente bien considerada), buena suerte si quieres estudiar bellas artes, interpretación, o cualquier otra disciplina asociada a empleos inestables. Si tu madre es dueña de una empresa de fontanería, las posibilidades de que te agobie para que te hagas cargo de la misma cuando ella se jubile son muy altas.

Los padres suelen incordiar a sus hijos para que estudien lo que a ellos les parece más conveniente y esto va a seguir pasando porque a lo mejor no es ideal pero es lógico. Tus padres quieren que tengas un empleo estable, bien pagado y si se puede, bien considerado por la sociedad. Si les dices que tu sueño es hacer pulseras de hilo para venderlas en un puesto en la playa con el resto de tus amigos hippies no esperes un apoyo incondicional. Si les dices que quieres ser policía, bombero, soldado o dedicarte a hacer malabarismos con cuchillos, obviamente no les va a hacer mucha ilusión -a menos que ése sea también su empleo-, porque no te lo vas a creer, pero a tus padres no les emociona en exceso la idea de que te peguen un tiro en el trabajo o de que se te desplome encima un edificio en llamas, igual que no les apetece que estés en paro cada dos por tres o que no llegues a fin de mes porque la gente no entiende tu arte. Y eso tiene poco que ver con que seas un chico o una chica.

Y bueno, al margen de si a las niñas se las está encaminando realmente o no a alejarse de la ciencia, está el tema de qué se considera ciencia y qué no. Porque yo, que he estudiado en la universidad de Salamanca y por tanto he podido ver qué sexo componía el grueso de un montón de carreras distintas -tenemos chopocientas-, me empecé a preguntar hace tiempo cómo es que todo el mundo está tan estresado con que no hay chicas científicas pero luego te vas a la facultad de medicina o de biología y ahí sólo hay tías. Hablando de esto con varias personas me dijeron que a lo mejor lo que yo había visto no era representativo, así que he buscado datos.

La siguiente gráfica es de las universidades en España en el curso 2012-2013. La fuente es ésta.

Estudiantes matriculados en las universidades de España en el curso 2012-2013, divididos por rama de enseñanza y sexo

Efectivamente, la mayoría de hombres es aplastante en ingeniería y arquitectura, pero esa misma desproporción se da a la inversa en ciencias de la salud. Ciencias de la salud, que incluye carreras como medicina, biología, fisioterapia y odontología. 

Otro año, curso 2013-2014 (fuente aquí):

Estudiantes matriculados en las universidades de España en el curso 2013-2014, divididos por rama de enseñanza y sexo

Más de lo mismo. Y en Reino Unido -que es dónde he visto el anuncio de marras- pasa igual. Éstos son los datos de 2011-2012 (fuente), que señalan una mayoría gigantesca de mujeres en medicina y veterinaria y una mayoría más ligera en biología. Son minoría pero sin mucho drama en físicas y matemáticas, algo más exagerado en arquitectura y, como siempre, en informática y en ingenierías encontrarse una chica es pura casualidad:

Estudiantes matriculados en las universidades de Reino Unido en el curso 2011-2012, divididos por rama de enseñanza y sexo

Y en 2012-2013 por el estilo (fuente):


Estudiantes matriculados en las universidades de Reino Unido en el curso 2012-2013, divididos por rama de enseñanza y sexo


¿Las chicas conforman el setenta por ciento de las facultades de ciencias de la salud pero no hay mujeres científicas y a las niñas les da fobia estudiar cualquier cosa que no implique leer a Shakespeare? ¿Perdón? Y lo que es más importante, si nos ponemos tan nerviosos porque no hay ingenieras, exijo que se proteste también porque no hay biólogos. Este doble rasero me pone de los nervios.

De hecho, exijo que haya histeria colectiva porque casi no hay basureras, profesores de educación infantil, conductoras de autobús y estilistas masculinos.

A menos que no se esté buscando la igualdad sino el que haya como mínimo un 50% de mujeres en puestos que molan. Y eso de igualdad no tiene mucho. La igualdad es que una persona pueda hacer lo que quiera con su vida sin que importe su género, que yo sepa. Lo que yo estoy viendo aquí es un montón de mujeres utilizando su sexo como excusa para quejarse por absolutamente todo lo que les va mal en la vida y un montón de hombres victimizando a millones de chicas que no han estudiado ingeniería aeronáutica porque no les ha dado la gana y que están perfectamente satisfechas con su decisión de ser decoradoras de interiores o intérpretes en la ONU.

Pero oye, hablemos de la presión que sufren las mujeres en su día a día cuando el mundo descubre que están metidas en profesiones "de hombres" o que quieren estudiar algo al respecto.

No sólo no he visto nunca jamás en la vida a nadie indicándole a una adolescente que no era capaz o que no debía estudiar nada de ciencias, sino que ahora mismo las mujeres que están metidas en campos técnicos con mayoría de hombres son vistas como una especie de superheroínas. ¿Un astronauta? ¡Mola, qué campeón! ¿Una astronauta? OH DIOS MÍO QUÉ VALIENTE QUÉ GRAN EJEMPLO PARA LA SOCIEDAD EL MUNDO NECESITA MÁS GENTE COMO TÚ SEGURO QUE ADEMÁS ERES UNA MADRE FABULOSA. ¿Un ingeniero? Friki. ¿Una ingeniera? HALA PROGRAMAS Y FABRICAS ROBOTS Y COSAS CHACHIS CON CABLES Y CIRCUITOS QUÉ DIFÍCIL DEBES DE SER SÚPER INTELIGENTE GIRL POWER.

Y así. Y de nuevo, no lo digo por decir; cuando le digo a la gente que soy desarrolladora de software (y si digo ingeniera informática ya ni os cuento), me miran como si viniera de discutir ideas con Bill Gates. Cuando mis amigos, hombres, dicen lo mismo, la reacción está más al nivel de un "pues muy bien". He preguntado a un montón de mis amigos y de mis amigas y prácticamente todos me lo han confirmado, aunque sí hemos visto que en España la admiración que se muestra no es tan exagerada como lo que yo me estoy encontrando en Inglaterra.

Oh, y ya que hablamos de manipulaciones sociales ¿sabéis a quién sí presiona la sociedad? ¿Sabéis quiénes sí tienen que aguantar acosos absurdos por dedicarse a cosas típicamente del sexo opuesto? Los hombres. No quiero saber el suplicio que han tenido que sufrir todos esos chicos que quieren ser diseñadores de moda o peluqueros, y de los niñeros mejor ni hablamos. Y esto lo veo a menudo; no veáis la cara que pone la gente cuando les digo que en varios de los grupos de ballet con los que he ido a clase había chicos. En serio. La gente se escandaliza un montón. Se escandalizan. Las mismas personas que consideran una vergüenza el que se juzgue a una mujer por lo que decida hacer con su vida se ríen o se ponen nerviosos ante la idea de que un chico vaya a clases de ballet. Coherencia a tope.


Motivando a las niñas

El único aspecto en el que estoy dispuesta a aceptar que a lo mejor no está mal intentar que haya más mujeres en estos campos, y siguiendo con lo de las niñas -supuestamente- desmotivadas, me ha venido de una conversación que tuve con Uma.

Uma se ha unido a una iniciativa llamada Tech and Ladies, que es un grupo exclusivo para mujeres que están interesadas en la tecnología. Se reúnen y hablan del asunto tecnológico que toque ese día. También dan charlas, talleres y cosas así. Yo le decía que obviamente si le apetece yo la apoyo, pero que como idea el hacer un grupo que excluye a los hombres me parece algo dañino. Porque hacer algo que excluye a cualquiera me parece dañino, básicamente. Al igual que con las campañas publicitarias procientíficas dirigidas a las niñas, creo que en el momento en que se deja claro que las mujeres son un grupo aparte eso ya está enviando el mensaje equivocado.

A pesar de que tengo las ideas bastante claras con este tema, Uma no es una chapas feminazi y es una persona más que razonable, así que discutí sobre este tema un rato con ella y sí que me habló de una idea que me da fobia a primera vista pero que después tiene su razón de ser:

Una de las propuestas de Tech and Ladies es conseguir que haya más mujeres dando charlas en colegios para incentivar a las niñas a que tiren por un camino de ciencias. En concordancia con todo lo que habéis leído ya, a mí esa idea me parecía una idiotez estupenda porque creo que a estas cosas hay que mandar a un científico, sin importar ni género ni nada de nada, pero después de hablar con Uma me di cuenta de que a lo mejor tiene cierto sentido. Los niños son sugestionables a más no poder; a muchos les va a dar igual, pero es verdad que si los chavales ven que toda la gente que va a hablarles de tecnología, todos los matemáticos, los físicos, los ingenieros que pasan por allí son hombres, de alguna manera es fácil que asuman que esos trabajos son cosas que ya harán los niños, porque a las niñas les corresponden otras ramas.

Así que el concepto no me gusta, pero concedo que a lo mejor es útil mandar más o menos los mismos chicos que chicas a intentar engañar a los niños para que piensen que pueden estudiar una ingeniería y además tener una vida, aunque eso suponga endosarle a las dos únicas mujeres que hay en el equipo dar tres charlas por trimestre. Eso sí, nunca jamás separando a la audiencia. Incentivar a todos los niños, sean del sexo que sean, a que estudien algo de ciencia pues vale, supongo. Pero dirigirse sólo a las niñas me resulta ridículo y condescendiente, como si fuéramos de otra especie o algo por el estilo.


Las mujeres encuentran más dificultades externas que los hombres a la hora de entrar en entornos científicos o tecnológicos

Ya he explicado que conozco un número respetable de mujeres que se han dedicado a la ciencia o la tecnología. Además, un porcentaje muy alto de las empresas a las que les he pedido trabajo me han concedido una entrevista y un porcentaje también muy alto de todas ellas me han dado el puesto. Todas mis compañeras de ingeniería informática están trabajando de lo suyo (menos una, y es porque ha decidido cambiar de carrera profesional). Que digo yo que si las empresas estuvieran tan empeñadas en que las mujeres no valemos para estas cosas seríamos todas miembros de En paro and ladies.

Pero hablemos de los sitios en los que se resisten más a contratar a mujeres que a hombres -casos que sólo he escuchado de amigos trabajando en Austria, por cierto. Ni Salamanca ni Londres me han dejado ver ni un resquicio de tal cosa-. Hasta donde yo sé es siempre porque la empresa sabe que en caso de embarazo con una mujer va a perder más dinero que con un hombre. Eso puede ser injusto -y lo es-, pero no le veo el machismo por ninguna parte. Si las leyes se encargaran de que una empresa perdiera la misma pasta en caso de embarazo sin importar el sexo -pongamos, obligando a cogerse los mismos días de baja por maternidad que por paternidad, tanto si quieres como si no-, dudo que los empresarios siguieran favoreciendo a los hombres. Igual estáis pensando en compañías montadas en el dólar que pueden permitirse pagar bajas de maternidad infinitas y sustituciones de personal en el último minuto, pero os recuerdo que también hay empresas pequeñas que llegan a fin de mes de misericordia, a las que tener un empleado que se pueda dar de baja dentro de medio año les puede suponer el cierre del negocio. A lo que voy es a que creo que las contrataciones no favorecen a los hombres, sino a la persona que tiene menos posibilidades de cogerse una baja. Pero vamos, eso sí que es mi opinión, no he hablado con un número suficientemente alto de jefes de empresas como para estar segura de que no hay algún otro criterio oculto. Simplemente me parece que la razón económica es más lógica que la sexista.

En cualquier caso, si una mujer llega a abrirse paso en este arduo camino, llegará a la terrible conclusión de que...


Las mujeres reciben peor trato que los hombres en entornos científicos y tecnológicos

Dos ingenierías son muchos años de carrera. Cada una con su proyecto. Y yo los primeros años no estaba especialmente centrada -esto significando que tenía la capacidad de estudio y disciplina de una patata frita o así- ni soy superdotada, así que como os podéis imaginar estuve ahí un montoncito considerable de años. Además, Ingeniería Informática es relativamente minoritaria (éramos unos cuarenta), pero en la técnica a los compañeros de tu año los podías contar de cincuenta en cincuenta. Así que he conocido a muchos profesores y a muchos estudiantes de lo mío.

En ambas carreras, y no me puedo creer que tenga que puntualizar esto, nunca jamás vi ningún comportamiento de nadie que pudiera ser considerado sexista. Siempre hay alguna bobada a lo "tú qué sabrás, si eres una chica", pero eso es algo dicho por un chaval de dieciocho años hormonado, que lo dice sólo para llamar la atención y que lo habría soltado en absolutamente cualquier otro contexto y en cualquier otra carrera, y si os digo la verdad lo menciono porque me imagino que pasa, pero realmente yo no escuché nunca a nadie decir algo así. Por otra parte, al margen de que como la mitad de mis clases estuvieran impartidas por profesoras, al profesor de transmisión de datos le daba igual que fueras un chico o una chica; te iba a suspender igual. El que daba clase de inteligencia artificial a lo mejor te favorecía un poco si le comprabas un jamón en ese mercado clandestino raruno que tenía montado en el parking de la facultad, pero le resbalaba por completo cualquier otro factor. Nunca vi a un chico rechazar a una compañera de prácticas por ser una chica (mismamente mi compañero era un chico), ni vi a nadie cuestionar las capacidades de nadie en función de su sexo. Porque es una idiotez y la gente lo sabe, o mejor, ni siquiera piensa en ello.

Y las empresas, esas trampas mortales construídas para humillar a la mujer, veamos.

Mi primer trabajo fue en una empresa de formación, mitad como maquetadora de cursos web y mitad como chica de mantenimiento (la que te arregla el ordenador cuando se rompe algo). Esto fue entre una carrera y otra, en Salamanca, España.

Aquí había un par de chicas muy concienciadas con el tema del feminismo -por ponerlo suavemente-, y se enfadaban a menudo con el tema. Pero yo no vi nunca que nadie las tratara distinto, ni a ellas ni a mí, por ser mujeres. Yo me pasaba el día gateando entre los cables para arreglar lo que se hubiera freído ese día y nunca oí a nadie decir que eso era cosa de hombres. Y eso que "el chico de mantenimiento" de toda la vida ha sido un tío, como su nombre indica.

Mi segundo empleo fue como desarrolladora web para una de ésas compañías energéticas megamillonarias que tenemos en España. O más bien para el intermediario entre esa compañía y yo, que por cierto me pagaba dos duros. También en Salamanca.

Ahí había mucho gilipollas, pero eran gilipollas tanto con las mujeres como con los hombres. Con el mismo rango y condiciones, siempre que todo el mundo estuviera contratado con el mismo número de horas, hasta donde yo sé todo el mundo tenía la misma basura de sueldo y jamás percibí ni favoritismos ni manías hacia ninguna mujer. Había cierta permisividad para con embarazadas y madres, pero poco más.

El tercer sitio está en Londres y ahí lo que hacía era desarrollar software para líneas aéreas.

Durante unos cuatro meses fui la única mujer en un equipo de nueve personas que incluía indios, italianos, españoles, canadienses y franceses. Oportunidades a cascoporro para detectar machismos, y nada de nada. En el resto de equipos en los que he estado había alguna otra mujer y también algún que otro imbécil, pero de nuevo, imbécil tanto con compañeros como con compañeras.

Y sin embargo sigo escuchando a la gente darme a entender que si eres de las pocas mujeres mega rompedoras e independientes que han tenido la valentía de estudiar algo de ciencias, cuando llegues al mundo empresarial te verás rodeada de machos que despreciarán tu trabajo porque eres una mujer. Y yo mira que lo busco, pero es que no lo encuentro por ningún lado.

Que no digo que no exista, que quede claro. Yo sólo digo que me resulta sospechoso llevar desde los 18 años (tengo 30) estudiando o trabajando en entornos tecnológicos y no haber notado nada de todo ese sexismo que se supone inunda el lugar. Que habrá gente prehistórica que se escandalice cuando aparezca una chica con un vestido de flores a ver por qué se ha congelado el servidor, pues la habrá; yo digo que no es tan normal como se está dando a entender. De hecho, hablando siempre de países civilizados y de este momento, creo que no es normal en absoluto.

También he pensado que tal vez esto me pase porque no todo el mundo se ofende por las mismas cosas. Hace poco una amiga del trabajo me decía que no le hace ninguna gracia que cuando una mujer le cuenta a un hombre que es desarrolladora de software el hombre se extrañe. Micromachismo, lo llamó.

Yo le expliqué que casi no hay desarrolladoras -ella misma no lo es-. No es cuestión de opinión, es que no las hay. Encontrarse una es raro. No me digáis ahora que si conocéis a un chico que es maquillador no os quedáis a cuadros porque la combinación hombre-maquillador es algo que sencillamente casi no se da. Y no es ofensivo, es que realmente es peculiar. Tampoco hay que hacer un mundo de ello y pedir explicaciones y detalles porque "no me puedo creer que seas desarrolladora, si eres una chica", pero un mínimo de sorpresa es algo que me parece normal.

Además, no os creáis que soy de esa gente que no se ofende por nada. Si alguien se ríe de mí y detecto malas intenciones mi amabilidad se evapora instantáneamente. Las bromas de índole sexual más vale que no me tengan a mí de protagonista porque si no aquello se pone desagradable en seguida. Básicamente si alguien me ataca con cariño por hacer el tonto, bien -aunque poco. Me canso en seguida-, pero si el atacante está intentando incomodarme o menospreciarme de alguna manera la conversación se pone chunga muy deprisa. Así que no, no es que lleve diez años escuchando ataques machistas y haya decidido ignorarlos por buena voluntad. Si esos ataques hubieran existido, me habría enterado y habría hecho algo al respecto.


Y después de todas estas cosas que os he contado, os voy a dar mis conclusiones. Lo que quiero que la gente entienda.

Conclusión nº1: Lo que se detecta como machismo suele ser en realidad gente siendo idiota.

Me explico. Esa persona que le dice a una mujer que no sabe programar porque es una chica no suele ser una sabia y brillante mente pensante que da la casualidad de que únicamente odia a las mujeres. Un tío que utiliza el género de alguien como argumento también le dirá al japonés que no es tan bueno como los europeos y al católico que los ateos son más inteligentes. O a quien sea, que sabe menos porque viene de una universidad de menos prestigio que la suya. Ese tío no es machista, ese tío es gilipollas. No conviertas a las mujeres en un grupo débil al que hay que proteger ni concretes el nivel de estupidez de alguien, no hace falta. Ese tipo de gente buscará cualquier excusa para soltar sus chorradas; no es una cuestión de sexismo, es una cuestión de que hay gente que no sabe convivir en sociedad. Si una persona se mete con otra de esa forma en el entorno de trabajo, ponle en la calle porque no sabe tratar con respeto a la gente, no porque sea machista. El resultado es el mismo y te ahorras crear un grupo de víctimas.

De la misma manera, no todos tus problemas vienen de que seas una mujer. Sí, feminista que se siente atacada por hombres dieciocho veces al día, te estoy mirando a ti. Cuando un compañero menosprecia tu trabajo, lo más probable es que lo fuera a menospreciar igual si fueras un hombre. Ése pesado que te acosa y no para de pedirte citas te acosaría igual si él fuera gay y tú un hombre. No todo gira en torno a que seas una mujer.


Conclusión nº2: No es mejor ser de ciencias que de letras.

Sorpresa, no es mejor ser ingeniero de caminos que filólogo hebreo. Igual tiene más salidas, o se cobra más, o lo que sea, pero no es mejor. El día que todo el mundo estudie química y no haya profesores de historia veréis qué risas.

Si se está intentando que haya más niñas interesadas en ciencia y tecnología pero no se está intentando que haya más niños interesados en carreras de letras, entonces es que de alguna manera se está considerando que las ciencias son superiores a las letras y que eso es lo que hay que hacer. De hecho parece que los trabajos de ciencia y tecnología son mejores que todos los demás. No me entendáis mal, yo soy muy fan de la ciencia y si estuviéramos en guerra o el planeta se viera amenazado por un cometa destructor pondría a todo el mundo a estudiar ingenierías y a hacer experimentos en laboratorios, pero también soy consciente de que el mundo, tal y como es ahora mismo, es un sitio en el que no sólo se necesita evolucionar en el ámbito científico. Todos queremos que se creen medicamentos y energías limpias y que se construyan edificios seguros, pero también necesitamos agricultores y profesores de literatura. E incluso si eres una de esas personas que creen que los únicos trabajos que sirven para algo son los de ciencia y tecnología porque son los que proporcionan avances tangibles, planteate lo siguiente: esa investigadora que descubrirá la vacuna contra el cáncer de estómago (¿puede existir tal cosa? Da igual, nos entendemos) tal vez lo haga gracias a que cuando se satura y ya no puede pensar más se pone a leer una novela hasta que su cerebro vuelve a funcionar. Y probablemente conseguirá lo que quiere porque ha leído tres estudios relacionados que le ha mandado traducidos el intérprete de coreano, que ha dedicado su vida a aprender chorrocientos idiomas. A lo mejor ha podido concentrarse porque su profesor de pilates le ha dado los ejercicios necesarios para librarse de su dolor de espalda. Igual sin escritor, sin traductor y sin profesor de pilates no tenías vacuna, o la tenías pero tres años más tarde.


La sociedad avanza, diría yo, y lo está haciendo bien. Las cosas se van igualando. A mí también me inquieta que sea más fácil ver a un centauro que a una chica en una ingeniería, pero meter con calzador un 50% de mujeres en todas partes -o donde nos interesa, más bien- es forzar un ritmo que ya va a buen paso por sí sólo -la tecnología es de las poquísimas cosas que quedan con minoría femenina-, y desde mi punto de vista forzar cosas no suele salir muy bien.


Como resumen; niñas, niños, no estudiéis carreras de ciencias. Son largas y difíciles. Haced otra cosa, como casaros con alguien millonario que os mantenga.

No sé por qué no hacen campañas para eso.

18 comentarios:

  1. yo soy ingeniero industrial, y si tuviera hijos les diría que no estudiaran eso ni de coña. por mi manera de ser me habría pegado mucho más estudiar una carrera más teórica, tipo ciencias matemáticas o físicas, pero me comieron el tarro con que las ingenierías tenían más salidas laborales. en fin...
    doy clases particulares, y a una alumna que tengo le aconsejaré si me lo pregunta que elija letras purísimas. pero no es porque sea chica, es porque está en 3º de eso y es capaz ni de hacer una (piii) ecuación de primer grado sin equivocarse, poniendo a prueba mi paciencia. lo mismo daría que fuera chico, para el caso.

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    1. Mi carrera también estaba llena de gente que estudiaba informática porque "tenía muchas salidas". La mitad huyeron a la mitad de la carrera porque estaban hartos, y ahora conozco un montón de informáticos que odian su trabajo.
      Lo de tu alumna, pues sí... si la pobre chica no atina ni a resolver lo básico dile que igual los idiomas o algo no están mal jajaja. Le ahorrarás un montón de años de suplicio.

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  2. Te aplaudo tan fuerte que supongo que me escuchas desde Londres. Yo soy de letras, o sea, tonta. O eso te hacen sentir muchas veces. Y los chicos que había en mi carrera? gays, o raritos o con algo chungo. Eso decía la gente, te lo aseguro. O sea, que no somos las pobres mujeres oprimidas, es que la gente tiene muchos prejuicios y necesita meterse donde no les llaman porque sí. Dejemos que los chavales estudien lo que les salga del pijo/pija y traten de ser felices y sentirse realizados sin que sus genitales influyan en ello.
    Y `por cierto, nunca he cobrado menos que compañeros en mi mismo puesto. Incluso en un par de ocasiones he cobrado más por tener otro tipo de convenio o de horario o lo que fuera. Así que ojo, que es otra gran mentira o al menos manipulación de la realidad.
    Un beso.

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    1. Lo de que a los chicos que estudian algo "de chicas" la gente no pare de decirles que son gays me parece alucinante. Y de eso no se queja nadie, es que no tiene sentido ninguno.
      Y ya, yo no digo nada porque no estoy en todas partes y no puedo saber quién cobra qué en cada sitio, pero lo de no encontrar ningún ejemplo nunca de estas cosas al final te hace pensar que igual es todo mentira.
      ¡Besos!

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  3. Me ponen de los nervios las discriminaciones, sean positivas o negativas. Y los prejuicios. Y las teorías conspiratorias. Que la sociedad ha sido históricamente (y sigue siendo en gran parte) machista, es obvio. Que eso se tiene que corregir, también. Pero eso se tiene que conseguir a base de naturalizar las cosas, no de imponer cuotas chupi-guays para quedar bien. Puta sociedad de las apariencias...

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    1. A mí la discriminación positiva me cabrea especialmente porque encima está vista como algo bueno, y con eso sí que me subo por las paredes. Por lo menos al que discrimina le puedes decir que es un imbécil y que se vaya a la mierda, pero si te discriminan positivamente parece que te están haciendo un favor ¬¬ Pero vamos, que sí, al final para el caso patatas.
      Y sí, lo de las cuotas éstas chungas es lo más forzado que he visto en la vida. Pero oye, es por el bien de las mujeres, que si no ellas solas no pueden.

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    2. exacto! Me parece de un paternalismo rancio patético. Midamos a las personas por su talento, no por si tienen tetas o barba. Y si en una empresa/gobierno/equipo de trabajo/etc hay un 80% de tíos porqué tienen más talento, adelante! Y si hay un 90% de tías porqué valen más, adelante. Hacer cuotas por sexo es tan absurdo como hacerlo por porcentajes de gente con camisa o chaleco, de merengues o colchoneros, de amantes de la fabada o de la paella...

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  4. Hola Key
    Sólo puedo decir una cosa ante tamaño estudio: AMÉN
    (Por poner una divergencia "sexúa": a mi el anuncio de las "nenas" me parece una cosa desangelada y, diría, triste).
    Un saludo, Manu3l.

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    1. ¡Gracias mozo! A mí el anuncio estéticamente y eso me gusta. Pero luego veo el mensaje y me pongo mala, claro.
      ¡Saludos!

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  5. Muy bien dicho!!! Me cansa mucho la discriminación positiva, lo mismo que la negativa. Tratar a alguien de manera diferente, ya sea para bien o para mal, en función de su sexo o de cualquier otro factor es una tontería muy grande. Cada cual tiene que estudiar lo que le haga feliz. Mi madre es bióloga y yo nunca he sido nada científica, y eso que mi madre me quería mostrar el lado amable y divertido de la ciencia pero nada, que no hubo caso. No tiene nada que ver con el sexo, es cuestión de lo que te guste en la vida. Conocí un chaval que de pequeño fue con su madre a ver el Lago de los Cisnes. Le gustó tanto que pidió a su madre que lo apuntara a ballet. Lo apuntaron a ballet y, según se comenta, era muy bueno. El problema vino en que luego los compañeros de clase se reían de él y se terminó apuntando a fútbol. Y se sigue arrepintiendo hasta hoy. Ah, y no es gay.

    Besotes!!!!

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    1. Ya ves, si no te gusta pues no te gusta, es lo que hay. Y lo del chaval me parece lamentable, la verdad. Qué pena. Y lo peor es que que eso no le parece un problema a nadie, eso no es sexismo ni opresión. Es increíble.
      ¡Besos!

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  6. Me lo he leido todito.

    Pues si, toda la razón.

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    1. Pues tiene mérito, porque se me ha ido la longitud de las manos un rato. Pero me alegro de que opinemos igual :D

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  7. Muy bien argumentado todo, estoy de acuerdo contigo.

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  8. Menudo análisis tan extenso y tan completo, enhorabuena!

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