martes, septiembre 20, 2011

Fire drill

26 años llevo viviendo en España, y ni una sola vez he participado en un simulacro de incendio. Ni en el colegio, ni en la biblioteca, ni en la universidad. Nada. Me voy tres semanas a vivir a Manchester, y simulacro que me calzan. Me vengo tres semanas a vivir a Nueva York, y, faltaría más, simulacro al canto.

En este caso ha sido un poco más estresante de lo que debería, porque estás en clase y de repente oyes a un tipo diciendo cosas por los altavoces del edificio, pillando cuatro palabras sueltas y un montón de ruido blanco:

Altavoz - kjjjjjjjre about to kjjjjjjjjjjjj fire drill kjjjjjjloor 60 to 67 kjjjjjjjjjjjjjj

Total, que el profesor da instrucciones, nos reunimos con él en el rellano de la escuela (estamos en la planta 63 del Empire State Building, así que pienso en cómo puñetas vamos a salir de ahí si no nos dejan utilizar los ascensores), aparece un tipo de traje que suelta un discurso larguísimo sobre alarmas, escaleras y teléfonos de seguridad, y volvemos todos tranquilamente a clase tras vivir el simulacro menos útil de la historia.

Pasa un rato, salimos de clase y me encuentro con Karen e Iris.

INCISO

Karen es una chica italiana que vive en mi residencia y va a la misma escuela que yo; está como un auténtico cencerro y tiene un fortísimo acento italiano sobre el que no paramos de hacer chistes. Sin duda uno de los mejores descubrimientos de este viaje.

FIN DEL INCISO

Yo - Me voy a la residencia, ¿venís?
Iris - Ha bajado andando 63 pisos.

...

Yo - ¿Qué?
Iris - Que Karen ha bajado andando 63 pisos.

Miro a Karen. Asiente con la cabeza. Estoy entre un anonadamiento extremo y un ataque de risa.

Yo - Has bajado 63 pisos de escaleras.
Karen - Sí.

No puede ser. No me lo puedo creer. Karen se ha pateado andando más de la mitad de uno de los edificios más altos del mundo. Como una campeona. Pido detalles.

Karen - Hemos oído el aviso de incendio, y dos chicos de mi clase y yo hemos ido detrás del profesor a la puerta de emergencia. No sabíamos dónde estaba el resto de la clase ni qué estaba pasando exactamente, así que no nos hemos planteado nada y hemos salido detrás del profesor.
Yo - ¿Pero no sabíais que era un simulacro? - No puedo parar de reírme - No me lo puedo creer...
Karen - 32 minutos de reloj bajando escaleras. Hoy no pienso ir al gimnasio.

¡Ay Karen! ¡Cómo la voy a echar de menos cuando me vuelva a España!

sábado, septiembre 10, 2011

Fashion Night

La Fashion Night de Nueva York es una noche (por decir algo, porque va de 6 y media de la tarde a 11 de la noche) en la que las tiendas abren hasta más tarde de la cuenta, ponen dj's, dan regalos y cosas así. Además hay famosos por ahí correteando, animadoras en las puertas de las tiendas y demás, con lo que todo el mundo va a las tiendas a ver si encuentra algo interesante.

Y a ello fuimos Iris, Isaac, Ariadna y yo.

Uno de los centros comerciales involucrados en el asunto decidió que sería una buena campaña el ir regalando llaves a los clientes potenciales para que éstos (es decir, nosotros) fuéramos de planta en planta intentando abrir cajas con regalos dentro. Así es como aparecemos los cuatro con nuestras respectivas llaves en la primera planta del lugar.

Probamos con las dos cajas del piso. Nada. Miramos el mapa (sí, te daban un mapa). En la planta 4 dan comida. Allá vamos.

Bueno, no encontramos la comida, pero hay champán. Nos vale. Cogemos una copa cada uno y nos vamos a buscar más cajas. Nada, que nuestras llaves no abren.

Me bebo media copa de champán y le doy el resto a Iris, que se la termina y se marcha a buscar otra. Ariadna me dice que la copa igual le está afectando un poco. Yo tengo la sensación de que a mí me está pasando igual, pero pienso que media copa no le afecta a nadie y no digo nada. Iris viene con más champán. Isaac igual. Visualizamos a una camarera con sandwiches y atacamos.

25 sandwiches y 12 copas de champán después los cuatro estamos con un ataque de risa tremendo metidos en la sección de señora de una marca carísima. Calculo el tiempo que falta para que venga un segurata a echarnos.

Iris huye en contra de nuestra voluntad a buscar más champán; la perseguimos, la localizamos y cambiamos de planta antes de que nos larguen. Descubrimos que en la planta baja te maquillan, y como yo no sé nada de maquillaje, le digo a Iris que me dé cosas, que yo me las pongo. Antes de que me dé cuenta Ariadna me ha atacado con una cosa llamada "base de maquillaje" y llevo todo tipo de historias en la cara. Nos vamos de allí llenas de pintura. Iris quiere ir al baño, pero no hay manera de convencerla de que vaya dentro de la tienda (dice que está muy lejos), así que nos vamos a Madison Avenue, que se supone que es donde está el lío.

Isaac - Vamos a buscar a Jenny (se refiere a Jennifer Aniston, el hombre está enamorado).
Yo - Que sí, que seguro que nos la encontramos.
Iris - Tengo que hacer pis...
Ariadna - A qué tienda queréis ir?
Isaac - Como me encuentre a Jenny, con lo borracho que estoy...
Yo - Da igual, la seduces con tu encanto.
Iris - Pero yo quiero hacer pis...
Yo - Qué sensación más asquerosa esta de llevar potingues en la cara...
Isaac - Es verdad, voy a enamorar a Jenny.
Iris - Yo quiero hacer pis...

Y así hasta que la conversación ya no puede ser más absurda, momento en el que nos metemos en un McDonalds para que Iris vaya al baño. Os podéis imaginar la templa que se lleva la muchacha, así como el querido Isaac, que también va fino.

Bien. McDonalds. No sé cómo llegamos a esa situación, pero lo siguiente que sé es que Iris está hablando con una panda de chicos con gorras y colgantes de oro que tienen pinta de venir de atracar una licorería.

Iris - ¡¡Eeeeeeeyyy!! ¡¡Holaaa!! Somos de España... tú quién eres... España mola más que esto...

Vamos a morir.

Iris - ¡Eh tíooo! ¡Qué pasaaa!

Aquí va una conversación irrelevante en la que comprobamos que, atracadores o no, los chavales tienen más paciencia que el santo Job. Qué majos. Me meto en el baño. Dos minutos después salgo.

Isaac - Oye, ¿Iris se va a casar?
Yo - ¿Qué? ¿¿Pero ahora qué ha dicho??
Isaac - Les ha dicho a los tíos éstos que está prometida. Que en dos años se casa.

Madre de Dios. Iris se mete en el baño, sale y nos despedimos de los chavales después de hacerles unas fotos para la posteridad.

Por la calle, Iris se hace amiga de tres neoyorkinas, un limpiacristales dos señoras extranjeras y un tipo vestido de Elmo, el de Barrio Sésamo; también se mete en otra tienda para conseguir más champán y se intenta colar en una biblioteca pública. A estas alturas estamos en Times Square e Isaac está empeñado en que tenemos que ir a comprar m&m's. Ariadna ya se ha ido a casa, son casi las once e Iris tiene aspecto de estar a punto de desmayarse. Acepto ir a la tienda de m&m's sólo porque tienen cuarto de baño, Isaac paga 26$ por una bolsa absurdamente pequeña de los cacharritos de colores y nos vamos al hotel. Iris hace eses y suelta incongruencias en inglés sin parar. Hace rato que no responde al español, así que imagináos todo lo que estoy contando en nuestro inglés chapurreado.

Iris - Ahí está el hotel.
Isaac - No, Iris, es para el otro lado.
Iris - Que es ahí.
Yo - No, Isaac tiene razón.
Iris - Pero si lo estoy viendo.
Isaac - Que es para el otro lado.
Iris - ¡¡El hotel está ahí, lo estoy viendo!!
Yo - Iris... estamos en la calle 48 y vivimos en la 34. Estamos a 14 calles de distancia. Ése NO es nuestro hotel.
Iris - Ah... ah. Vale. Ése no es nuestro hotel.

Nos vamos a la residencia-hotel. Iris se choca con todo y con todos, así que acaba de la mano por un lado de Isaac y por el otro de la mía. Vaya estampa.

Isaac - Cómo mola, Nueva York es tan fácil que incluso de noche y con el pedal que llevamos, sabemos llegar a casa.

Pues sí. Punto para Nueva York.

Total, que esto fue ayer, hoy Iris no ha ido a clase y ahora está con el estómago hecho una piltrafa, e Isaac sí ha ido a la escuela, pero con una resaca de espanto.

Nueva York será caro, pero te permite cenar y pillarte una moña gratis, a ver cuántas ciudades pueden decir lo mismo.


p.d. No hay colorines porque estoy con Chrome, que hace cosas raras... y mi respuesta a los comentarios tendrá que esperar, que ya estoy arriesgando mucho el anonimato escribiendo esto (Iris está roque a dos metros de mí). Si puedo apareceré con más batallitas de la Gran Manzana. Vaya cromo de sitio.

jueves, septiembre 01, 2011

Técnicas avanzadas de lanzamiento de tejos

Aplíquese a pareja chico-chica no involucrados sexual ni emocionalmente, de compras:

Chica - ¿Me queda bien?
Chico - Estarías mejor si no llevaras nada.

¡¡ZAS!!

Una única frase para declarar que ya estás harto de ir de compras y ya de paso ligar un rato, que siempre es divertido.


p.d. Dice Nicolás que "después de un tiempo se os termina cogiendo cariño" (hablando de los bloggers) así que intentaré, para que veáis que yo también os echaré de menos, actualizar en algún momento desde Nueva York. Esto va a suponer un problemita, ya que el viaje lo hago con Isaac, Albert e Iris, y comparto habitación con ésta última, por lo que publicar sin que me cacen va a ser altamente complicado. De todas formas, las posibilidades de que tenga que confesar la existencia del blog ante Iris se dispararán durante las próximas tres semanas... menos mal que la chica es de fiar.