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Deadpool 2: Lo esperable

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Últimamente casi no sacan pelis de superhéroes, ¿no? O sea, en el último año sólo hemos tenido una de Guardianes de la Galaxia, otra de Thor, la que hizo Cumberbatch, otro reboot the Spiderman, ésa en la que todos eran negros, la de los Avengers y la otra que era como los Avengers pero de DC así que no la vio nadie. No sé, me parece que le están prestando poca atención al género, así que he decidido ir a ver Deadpool 2 (ID, David Leitch, 2018) para mostrar mi apoyo. Esto va de Deadpool (Ryan Reynolds) decidiendo, por razones que no vienen al caso, que su misión vital es proteger a un adolescente (Firefist, interpretado por Julian Dennison) -que también es un mutante y que en mi opinión se tiene un guantazo importante- del villano Cable (Josh Brolin), que además de ser muy malo puede viajar en el tiempo. La peli es totalmente lo que promete: es divertida, tiene cuarenta mil referencias a otras películas, Ryan Reynolds es muy carismático el hombre y, a pesar de venir carg...

Tus problemas de autoestima no son culpa de Hollywood

En estos últimos años vengo oyendo muchas quejas referentes a cómo las revistas de moda, el cine y en general cualquier cosa que tenga que ver con el mundo del espectáculo y sus irreales estándares de belleza están destruyendo la autoestima de buena parte de la población. Y yo creo que no. No despotriquéis, que ahora me explico. Y coged un café, que vamos a estar aquí un rato. Tus complejos no los crean los famosos ni la sociedad; tus complejos te los creas tú La premisa de la que se suele partir es la de que el maquillaje de la tele, el photoshop de las revistas y sobre todo la exclusiva selección de jóvenes macizos a la que suelen limitarse los repartos Hollywoodienses están consiguiendo que el ciudadano de a pie se compare con lo que ve en pantalla y piense que lo mejor que puede hacer es envolverse en una manta y no volver a ver la luz del sol. Esto pasa, es verdad. Las chicas quieren estar súper delgadas como Natalie Portman y tener los labios...

Guía rápida para no perder tu vuelo

Desde posiblemente uno de los dos peores asientos -última fila, asiento del medio- del avión que me llevará a Málaga si no nos chocamos contra una montaña por el camino, estoy aquí hoy para hacer una guía rápida de cómo coger vuelos cada dos por tres sin ponerse de los nervios. Y esto se me ocurre contarlo hoy porque no he perdido este vuelo de milagro. Escribo esta lista de consejos sobre todo porque en estos tiempos de vivir a hacer puñetas de tu pueblo porque resulta que en tu pueblo el mercado laboral es una mierda, tenemos gente a patadas (yo incluida) que está venga a trotar por aeropuertos aunque sólo sea para visitar a familia y amigos de vez en cuando. Y volar ha cambiado en los últimos años. Ha cambiado un montón. La primera vez que me subí a un avión debía de tener como once años y me pasé metida en el cacharro volador no sé cuántas horas porque el viaje era a EEUU. Tanto en ese viaje como en los muchos que siguieron hasta que me fui a vivir a Londres, mi pa...

Bonnie y el lavavajillas

Qué pocas cosas os conté sobre mi excompañera de piso Bonnie, ¿no? Qué mal. Arreglemoslo ahora mismo. Si no sabéis de quién estoy hablando, haríais bien en ir a leer el incidente de la alarma antiincendios , o si no os apetece leer podéis ver la pinta que tenía nuestro cubo de basura cuando ella vivía en la casa. No es que tuviera que soportar a este pintoresco personaje mucho tiempo porque, afortunadamente, para cuando yo me mudé a ella sólo le quedaban como un par de meses en el piso, pero os alegraréis de saber que uno de los múltiples superpoderes de mierda de Bonnie es que tiene la capacidad de amargarte la existencia incluso cuando ya no está presente en tu vida, lo que me permite estar aquí hoy, más de un año después de verla por última vez, contándoos la historia del lavavajillas. El relato que nos ocupa sucede en mayo del año pasado. Bonnie se ha mudado a otra casa hace ocho meses. Ocho meses, ¿vale? Dejad que la idea se asiente en vuestra mente. En ocho meses...

Festival de Cine de San Sebastián: Cómo funciona V - Deuvedé

¿Os gustan los podcasts? ¡Da igual la respuesta; éste lo tenéis que escuchar igual porque salgo yo! Sledge y Markru me invitaron en año nuevo a su programa para que les contara cómo funciona el Festival de Cine de San Sebastián, así que nos juntamos en casa de Sledge y estuvimos allí un rato hablando entre otras cosas de las broncas que me han caído en ruedas de prensa en la última edición y de pelis terribles. Yo no sé hacer radio pero ellos parece que sí, así que podéis escuchar el capítulo en su página haciendo clic aquí , o podéis descargarlo desde vuestro gestor de podcasts habitual (yo utilizo Podcast Addict). Con infinita reticencia en el episodio digo mi nombre real, pero no os acostumbréis. ¡Feliz año nuevo! p.d. ¿Se puede decir feliz año nuevo a estas alturas? Mmmmm. p.d.2 En general el podcast de estos dos es entretenido (de verdad), así que si os interesa les podéis seguir en twitter y/o facebook .

The Disaster Artist y The Room: por razones distintas, pero deberíais ver las dos

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The Disaster Artist (ID, James Franco, 2017) cuenta cómo Tommy Wiseau (interpretado por James Franco) creó la que a día de hoy es considerada la peor película de la historia. Os voy a contar de qué va este asunto, porque esta peli y su origen no son normales: En 2003 los aspirantes a actores Tommy Wiseau y Greg Sestero (autor del libro en el que se basa The Disaster Artist ) se hicieron amigos un poco por casualidad, y tras recibir un rechazo detrás de otro en Los Angeles, ambos decidieron hacer su propia película. Esto fue posible, entre otras cosas, porque nadie sabe a qué se dedicaba Wiseau en la vida, pero aparentemente tenía una cuenta bancaria prácticamente sin fondo que le permitió pagar la producción entera (!) . Dicha producción, llamada La habitación (The Room, Tommy Wiseau, 2003) es probablemente el producto más horroroso que veréis en vuestra vida, hasta el punto de que tengo que recomendaros que la veáis , no sólo porque es un referente que hay que conocer ...

Tener la regla es una mierda

AVISO Este post contiene descripciones bastante gráficas y potencialmente muy desagradables relacionadas, entre otros temas, con tener la regla. Si esto te incomoda infinito, mejor vete a leer otra cosa. FIN DEL AVISO Hace unas semanas, en una cafetería de Londres que contiene a Manzo tomándose un zumo de naranja: Yo - Pf he tardado tres mil horas porque sólo hay dos baños abiertos y había gente esperando -me siento enfrente de él tras lo que iba a ser una corta ausencia para ir al servicio y han acabado siendo diez minutos de cola que incluyen a una señora persiguiendo a la camarera para conseguir papel higiénico- . Que por cierto, aquí también son unisex. Cada vez lo veo más, ya era hora. En Londres es habitual encontrarse cuartos de baño que son independientes entre sí, que contienen lavabo, secamanos y en muchos casos, mesa para cambiar pañales, y en cuyas puertas aparecen los simbolitos para ambos géneros, indicando que ahí entra quien quiera. Manzo - ¿T...