viernes, julio 18, 2014

Programadores

Al ciudadano de a pie le informo de que hay características comunes a esos personajes conocidos como programadores. Hablo del programador estándar; tal vez se pueda generalizar a informáticos o a ingenieros, pero con quien no falla es con la gente que pica código. Y me incluyo la primera, no penséis que soy inmune a estas cosas.

Información completamente irrelevante pero que me apetece contar acerca de una versión inalterada de programador básico:

1. Un programador no dice "no lo sé, no puedo ayudarte"; un programador dice "qué raro". Esto significa: No tengo ni la más remota idea de qué está pasando. He hecho lo que el sentido común y la experiencia me dicen que haga y esto no está ni medio cerca de funcionar, por lo que ahora mismo no tengo ningún recurso para ayudarte. Sin embargo, mi ego, combinado con un miedo atroz a que pienses que soy un inepto, hace imposible que te indique claramente que no voy a poder hacer nada por ti, así que voy a sugerir con este par de mágicas palabras que, en realidad, tu problema es culpa del siempre extraño e inescrutable comportamiento de las máquinas. Buena suerte, yo me largo. Lo hemos dicho todos tantas veces que ya sale sin pensar.

2. El programador estándar habla solo. Y el no estándar también. Un montón. Y dice muchísimos tacos. El incesante aporreo del teclado suele acabar complementado por alguna frase del tipo "me cago en su puta madre" o "pero venga no me jodas". La vida del programador es frustrante y él lo sabe, pero no por ello va a dejar de quejarse, eso está claro.

3. Tal vez tú no lo notes, pero te está juzgando. Todo el tiempo. En realidad lo notas casi siempre, pero bueno, hay algunos miembros del gremio cuyas habilidades sociales no son absolutamente inexistentes, y en esos casos a lo mejor te consiguen convencer subliminalmente de que te comprenden y de saben que lo que está pasando no es culpa tuya. Esto, faltaría más, es mentira; lo que están pensando es que, sea lo que sea lo que estás haciendo, ellos lo harían más rápido y de manera más eficiente, si tan solo pudieras apartar un segundo tus torpes zarpas del teclado y les dejaras operar a ellos, que saben bastante más que tú.

4. Efectivamente, el programador reinicia cosas constantemente para arreglar problemas. No es un cliché; las cosas realmente funcionan mejor cuando están recién arrancadas. No es algo que se pueda aplicar habitualmente cuando tu código está roto por siete sitios distintos y ahí no funciona nada, pero si algo va despacio o hace cosas raras, relanzar aplicaciones y matar procesos es algo que acabas haciendo casi sin darte cuenta. Así que cuando llamas al tipo de mantenimiento porque tu ordenador no te hace caso y te dice que lo reinicies, no te lo dice -exclusivamente- porque sea un maldito vago y no quiera ir a verte, sino porque realmente eso soluciona muchos líos.


¡Oh, las peculiaridades de los informáticos! Dan para un par de libros o tres.

Sé que es complicado a veces, pero hay que querernos así. Os fastidiáis.