lunes, septiembre 30, 2013

Por qué tengo un blog y no un programa de radio

El otro día me invitaron a la radio. Una mujer muy simpática que aparece de vez en cuando en las ruedas de prensa del festival y se lía a preguntar como si no hubiera un mañana.

INCISO

Excepto el mío, voy a dar nombres reales, porque voy a hablar de personajes públicos y si no esto va a ser un jaleo. Pero no os acostumbréis.

FIN DEL INCISO

La mujer simpática de las ruedas de prensa se llama Conchita Casanovas, y tiene un programa en RNE llamado Va de cine. Sin entender muy bien cómo, me acaba invitando, junto con Jon, a ir al día siguiente a una tertulia sobre el festival.

Bueno. Sólo hay que hablar, ¿no? Eso es fácil. Yo hablo un montón. No hay problema.

El domingo a las dos menos diez de mediodía entramos en la radio. Nos dan jamón y patatas fritas, así que me caen todos bien automáticamente.

Llega gente. Uy. Esta gente es importante. Nos presentan. A saber:

- Joxean Fernández, del comité de selección de películas del festival
- Pau Esteve Birba, ganador del premio a la mejor fotografía por Caníbal
- Carme Elías, actriz y miembro del jurado para el premio TVE-Otra mirada

Empezamos. Conchita coge aire y...

Conchita - Miau miau miau miau miau miau miau. Miau miau Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba. Miau miau miau...

¿Eh?

Conchita - ... miau miau miau miau, miau miau Festival de San Sebastiá miau miau...

Qué está pasando.

Conchita - ... miau miau Radio Cuatra miau...

¿POR QUÉ NO LA ENTIENDO?


¿¿POR QUÉ NO ME HA DICHO NADIE QUE ESTO NO IBA A SER EN CASTELLANO??


Virgen santa qué follón.

Será euskera, claro, esto es el festival de cine de San Sebastián, al fin y al cabo. Pues ya está, voy a estar media hora participando en una tertulia en la que no voy a entender ni mi nombre.

No, espera.

Espera. Entiendo cosas.

ENTIENDO COSAS.

Si entiendo cosas es que no es euskera. Eso es así. Es... um... ¿catalán?

¡Catalán!

Eso es bueno; el catalán es más fácil que el euskera. Bueno, el idioma secreto de los ancestros mitológicos de Narnia es más fácil que el euskera. Pero nos entendemos.

A lo mejor esto no va a ser tan fácil como yo esperaba, pero no pasa nada. Confiaremos en que las preguntas estén aisladas unas de otras y en que cuando me pregunten algo no esperen que haya entendido lo del invitado anterior. Y si no, siempre puedo fingir una lipotimia.

Nos presentan. Respondo en medio del shock como puedo mientras pienso en qué fuerzas cósmicas me arrastran siempre a meterme en semejantes marrones.

Ays.

Conchita se dirige a Joxean y le pregunta por la gran cantidad de público de este año.

Joxean - Yo creo que es uno de los aspectos fundamentales de este festival...

¡Castellano! ¡Joxean, tú sí que molas!

Pero dura poco. Pasan a Carme y vuelvo a no entender ni jota. Dice un par de frases y debe de ver la cara que llevamos los no catalanes de la sala, porque pregunta en qué idioma tiene que hablar. No sé lo agradable que os parecerá esta mujer cuando la oigáis, pero en persona es mejor. Qué mujer más maja.

Me preguntan que si he seguido twitter durante el festival.

Yo - Un montón, no da tiempo si no -detecto movimiento en alguna parte- no me da tiempo a leer críticas... -el tipo que nos observa desde detrás del cristal me está haciendo señas- ...no me da tiempo a leer críticas... - ¿Eso no lo he dicho ya? Da igual; el hombre mueve las manos. ¿Estoy muy lejos del micrófono? Me acerco más - ... en twitter lees cuarenta críticas en cinco minutos... - No. Algo estoy liando, porque sigue moviendo las manos. Levanto las mías mientras intento mantener la congruencia de lo que estoy diciendo, sin mucho éxito. No sé hacer dos cosas a la vez. - ... si leo en... - a saber la que estoy preparando - ...en un rato... - el tío me sigue haciendo señas mientras se parte. Por lo menos se lo pasa bien - ...tres personas que dicen... -No sé qué estoy haciendo mal ni cómo solucionarlo, y a base de prestar atención a las señas, tampoco sé qué estoy diciendo, así que el resto de mi discurso son un montón de trozos de frases malamente amontonadas. Qué situación. Espero que estén acostumbrados a ineptitudes de este tipo o la próxima vez me van a prohibir la entrada.

Acabo de hablar y Carme me explica por gestos que estoy dando golpes en la mesa y que deje las manos en el regazo. Así que eso era. Vaya por Dios.

El resto del programa, más discusión y yo despotricando. Es gente interesante, y Joxean y Jon hablan en castellano, igual que el resto de invitados a ratos, así que no perderéis el tiempo si les escucháis. Además seguro que os lo pasáis bien oyendo cómo divago mientras intento averiguar qué quieren decir los gestos del tipo del cristal, y también podéis comprobar que cuando hablo soy bastante repelente, que siempre está bien. Hay que quererme así.

En fin, si necesitáis pruebas de que es mejor idea leerme que escucharme, podéis entrar aquí y prestar algo de atención entre los minutos 16 y 38. Aunque ya que estáis deberíais escucharlo entero, que el programa tiene su aquel.

Besitos para Conchita y el resto de la gente de la radio. Además de darme patatas me trataron bien.


p.d. Nos pidió Pau que difundiéramos los agradecimientos que quiso dar cuando le entregaron el premio. No los dio en su momento porque supongo que su cerebro se licuó con la emoción. Pero vamos, que Jennifer Lawrence casi se esnuca en los Oscars y la queremos igual, así que con esto, lo mismo. Hablé con él al acabar en la radio y es un tío súper majo, así que ayudadle a quitarse el disgusto entrando aquí.

p.d.2 Los que entran al final del programa son Aitor y Amaia Merino, directores de Asier ETA biok, que ha ganado el premio a la mejor película vasca. Y sí, también son encantadores. Debe de ser que en este sitio le echan algo al agua.

sábado, septiembre 28, 2013

Like Father, like Son: intercambio cromos, intercambio niños

Ver pelis en un festival es una lotería. Casi siempre entras en la sala sin saber si conocerás a algún actor, si el director habrá hecho algo famoso antes, y en general, si lo que estás a punto de ver será una basura espantosa.

¡Pero!

la sección Perlas del festival de cine de San Sebastián está compuesta -por lo que me ha parecido entender, aunque tengo que investigar más al respecto- de largometrajes que ya han ganado premios en algún otro festival, así que se puede asumir que al menos lo que vas a ver no va a ser la mayor bazofia de peli que te puedas encontrar. Si ha ganado en otro lado, malo será que sea un desastre, ¿no?

Con este espíritu entré en el teatro Victoria Eugenia a ver Like father, like Son (Soshite chichi ni naru, Hirokazu Koreeda, 2013), o De tal padre, tal hijo, creo que la han llamado en español; que viene a contar cómo el matrimonio Nonomiya, formado por Ryota (Masaharu Fukuyama) y Midorino (Machiko Ono) descubre  que su hijo Keita (Keita Ninomiya) formó parte de un intercambio de bebés que hubo en el hospital el día de su nacimiento, y por tanto no es en realidad su hijo biológico.

Keita Ninomiya (Keita) y Machiko Ono (Midorino)

La película expone los comportamientos de los dos matrimonios involucrados cuando el hospital les recomienda encarecidamente que se intercambien los niños.

...

Vamos a ver.

Vamos a ver, que estoy desorientada.

Así que te dicen un día que tu hijo de seis años no lleva tu sangre, ¿y lo que hay que hacer es sustituirlo por el especímen genéticamente correcto y aquí no ha pasado nada? ¿Estamos tontos?

No sé si los japoneses están como un cencerro y ven estas cosas como algo normal, si es que yo me escandalizo con mucha facilidad, o qué pasa aquí.

 Lily Franky (Yudai) y Keita Ninomiya (Keita)

Pero bueno, el caso es que la idea es bastante curiosa y está bien expuesta; además, los personajes son absolutamente encantadores, así que es fácil encariñarse y empatizar con ellos, haciendo esto que la peli resulte muy cercana y consiga transmitir el jaleo mental que se tienen los padres, y la confusión que sienten los niños (que son súper adorables, por cierto) cuando se ven arrastrados a un follón que ni les va ni les viene porque ellos no entienden de genética, ni de sangre, ni de las cosas absurdas que hacen a veces los adultos.

 Keita Ninomiya (Keita) y Masaharu Fukuyama (Ryota)

Para terminar diré que Like Father, like Son sería estupenda, si no fuera porque es un pelín insulsa. Todo es vida cotidiana. Y es demasiado larga. Aún así, es suficientemente interesante como para que la recomiende.

A la gente del festival le ha encantado infinitamente, así que a ver si a vosotros también os gusta.

miércoles, septiembre 25, 2013

Cómo mantener la compostura en un festival de cine

Cuando estás en un festival de cine, hay muchas maneras de hacer el ridículo. Lo suyo es que intentes comportarte como un ser digno, civilizado y que sabe lo que está haciendo en cada momento, para intentar no quedar como un cenutrio cada cinco minutos. ¿Y esto cómo se consigue?

No se puede.

Bueno, miento, se puede si no haces nada. No hablas con nadie, no preguntas, te limitas a ir a tus sesiones y a tu hotel. Pero eso es un rollo. Y a lo mejor incluso así la preparas.

Entre el festival del año pasado y éste, yo misma he cometido las siguientes patanerías:

1. Las pelis las veo con una libreta y un pilot en la mano, en una sala a oscuras, así que tarde o temprano me olvido de dónde está el pilot y:

   1.1. La mitad de su tinta acaba en mi pantalón. La mancha queda súper glamourosa.

   1.2. El pilot desaparece y se materializa en el suelo. Como consecuencia yo termino gateando entre las butacas con la linterna del móvil en la mano.

2. La mitad de los actores ni sé quiénes son porque vienen de títulos por ahí de autor europeos y cosas así, así que voy a las ruedas de prensa y no sé ni a quién estoy viendo. De ahí surgen situaciones como:

   2.1. Un actor/director/quien-sea se cambia de sitio, quedando detrás de un cartelito que no marca su nombre sino el de otro miembro de la rueda, y yo me paso tres minutos gritandole por un nombre que no es el suyo para que mire a mi cámara. Ni que decir tiene que el tipo nunca miró, y que además pensará que soy idiota.

   2.2. No sé en qué idioma habla cada uno. En alguna rueda de prensa he tenido que salir a la mitad a buscar un traductor al ver que el director se ponía a hablar en francés, o en noruego. En muchos casos, además, el director habla en un idioma y los actores en otro, así que si mi duda va para alguien que aún no ha respondido a nada, no sé en qué tengo que preguntar. Vivo con miedo a hacer una pregunta en inglés, que resulte que los tíos sean mexicanos, me contesten en español, y yo quede como la mayor pedante de todos los tiempos. Pero esta tontería aún está por cometer; ya os lo contaré cuando la prepare.

Además de lo mío, que ya está bien, he visto a gente, en ruedas de prensa que están siendo grabadas por chopocientos canales de televisión:

1. Llamar a un director por el nombre que no es.

2. Levantarse para hacer una pregunta y tirar al suelo todo lo que tiene en el regazo.

3. Hacer una pregunta pensando que le van a contestar en un idioma, que le contesten en otro, y pasarse sonriendo y asintiendo sin entender ni jota toda la respuesta.

Y también gente que se queda frita en las sesiones. De hecho yo ayer me quedé dormida en una peli, pero creo que fue muy poco rato y no armé escándalo. Hace nada me han estado hablando de ronquidos masivos, así que podría ser peor.

Todo esto por no mencionar la pinta que tendremos todos cuando nos sacan en los vídeos de las ruedas de prensa. Es mejor no pensarlo.

Así que podéis intentar ser un ejemplo de clase y elegancia, pero os vais a aburrir muchísimo. Aunque también hay que decir que yo en particular tengo una propensión importante a hacer el canelo y quedar como una loca, así que a lo mejor para los demás hay esperanza. En cualquier caso, yo seguiré igual y esperaré que cuando la líe haya el mínimo número posible de cámaras alrededor.


p.d. Estoy preguntando un montón de cosas a los trabajadores del festival para enterarme de cómo va esto, y he debido de dar la chapa de más, porque ha aparecido un segurata preguntandome que para quién trabajo. Aunque a lo mejor es sólo que quiere ser mi amigo. Quién sabe.

martes, septiembre 24, 2013

La mirada del amor: conociendo al doble de tu marido muerto

La mirada del amor (The Face of Love, Arie Posin, 2013), nos presenta a Nikki (Annette Bening), una mujer felicísimamente casada que de repente tiene que enfrentarse a la muerte por ahogamiento de su marido. Años después de lo sucedido, Nikki, que aún sigue intentando superar la tragedia sin éxito, conoce a un tipo llamado Tom (Ed Harris), que es exactamente igual que su marido. Como no podía ser de otra manera, la mujer se empeña en conocer al clon, y así empiezan a verse, sin que él sepa, por supuesto, que es clavado al marido fiambre de su chica nueva. Todo esto mientras el amigo y vecino de la protagonista, Roger (Robin Williams), también viudo y enamoradísimo de la susodicha, intenta ligársela descaradamente.

Ed Harris (Tom) y Annette Bening (Nikki)

No sé qué os parecerá la premisa. A mí me pareció muy poco prometedora, además de que el título es un horror, pero la verdad es que luego la peli no está mal llevada. La idea central es entender el sufrimiento de alguien que pasa por una tragedia como la de la protagonista, y las cosas tan absurdas que se pueden llegar a hacer como consecuencia de esa desesperación. A ratos la peli resulta bastante inquietante, porque ya no sabes quién se ha vuelto como un cencerro, o si es que estás entendiendo mal las cosas, o qué pasa ahí. Aunque no he podido enterarme bien de algunas escenas dramáticas, porque, por razones que desconozco, los críticos como gremio se ríen por todo; a la mínima señal de confusión o malentendido en pantalla, sueltan una carcajada escandalosa, y lo hacen incluso cuando la escena supuestamente graciosa está integrada en un panorama súper dramático y su intención no es ni de lejos la de hacer reír. Así que ver pelis rodeado de críticos es como ver una serie con las risas enlatadas puestas donde no tocan. Es un horror. Total, que ya no sé hasta dónde llega el drama con esta peli, porque las risas en escenas chungas me han desorientado enormemente.

En cuanto a los personajes y las interpretaciones, están bien, especialmente Ed Harris; y también el de Jess Weixler, que interpreta a la hija de Nikki. Eso sí, a mí Annette Bening y Ed Harris no me terminan de convencer como pareja, pero tal vez ésa fuera precisamente la intención del director. No hubo rueda de prensa, así que nunca lo sabremos.

Ed Harris (Tom) y Annette Bening (Nikki)

Por último, decir que La mirada del amor, en general, es un poco confusa, y que ahí faltan explicaciones. Parece que van a aclarar ciertas cosas, pero no. Y eso me pone muy nerviosa.

Así que, ¿la recomiendo? Pues, si te apetece ver un drama un poco peculiar, sí, pero las posibilidades de que haya algo mejor en cartelera son altas. No me ha disgustado, pero tampoco me ha convencido lo suficiente como para recomendarla rotundamente.


p.d. Annette Bening está aquí y no ha hecho rueda de prensa. Estoy enfurruñadísima.

domingo, septiembre 22, 2013

Fantasmas

Me hospedo en un amago de hotel, pequeñito, barato, súper casero. Mi habitación es pequeñaja pero muy mona, y el baño es compartido, pero hay muchos para poca gente, así que casi nunca tengo que esperar. Además todo está limpio y los dueños son majos.

Pero claro, no es un hotel. Y eso tiene consecuencias. Como por ejemplo, que los mencionados dueños no duermen allí por la noche. Y eso puede llevar a situaciones peculiares. Vease:

Momento aleatorio nocturno. Duermo como un tronco.


¡¡DING DONG!!


Mmmmmmm llaman a la puerta.


¡¡DING DONG!!


Mmmmm maldita sea, deben de ser las nueve ya y llega alguien nuevo al hostal o lo que puñetas sea esto. Ahora irá alguno de los dueños a abrir.


¡¡¡DIIIIIIIIIIIIIIIIIIING DOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOONG!!


BUENO VALE YA.

Cojo el móvil para mirar la hora.

05:56. Venga ya.


¡¡¡¡DIIIIIIIIIIIIIIING DONG DING DONG DIIIIIIIING DOOOOOOOOOONG!!!!


Me incorporo en la cama. A lo mejor ahora va alguien a abrir.


¡¡DING DONG DING DONG!!


Vale. No va a ir nadie. A ver. ¿Qué se hace en estas situaciones? No voy a abrir, el hotel no es mío.


¡¡¡DING DONG DING DONG DING DONG!!!


Visualizo titulares de periódico:


VIEJECITA ENFERMA Y DESVALIDA CONSIGUE LLEGAR A LA PUERTA DE UN HOSPEDAJE Y MUERE TRISTE Y SOLA AL NO RESPONDER NADIE A SU LLAMADA


Voy a abrir.

Me levanto de la cama. Me dispongo a girar la llave de mi cerradura para salir al pasillo. Veo otro titular:


DOS MOCHILERAS PSICÓPATAS MATAN A TODOS LOS INQUILINOS DE UN HOSTAL AL ABRIRLES LA PUERTA UNA SALMANTINA INGÉNUA Y UN POCO EMPANADA


Casi mejor me voy a volver a la cama.


¡¡DING DONG!!


QUE YA ESTOY PENSANDO, DEJAD DE LLAMAR.

Giro la llave, abro mi puerta corredera y salgo al pasillo. No hay nadie. ¿Cómo puede no haber nadie haciendo lo mismo que yo? ¿La gente no siente curiosidad o qué?

Recuperando los conocimientos de ese entrenamiento materno que hemos recibido todos de pequeños, que enseña a acercarse muy sigilosamente a la puerta cuando suena el timbre por si los que llaman son testigos de Jehová, llego de puntillas hasta la entrada, y miro por la mirilla.

Veo un borrón. UN BORRÓN. Venga, hombre, ¿por qué no se ve nada a través de esta mirilla?

Dejan de llamar. Me vuelvo a la cama. Qué raro todo.

A los dos días, le pregunto a una chica por el incidente. Me dice que ella no escuchó nada. Luego le pregunto al casero, que me dice que por esa mirilla se ve perfectamente.

Igual el sitio es tan barato porque hay fantasmas, fíjate.

No puedo deciros qué pasó, porque no lo sé. Aunque sospecho que yo olvidé mis gafas al levantarme y de ahí el borrón. Pero que no saliera nadie más ni nadie haya dicho nada no tiene mucho sentido. Y os juro que no fue un sueño.

Si me vuelve a pasar, abro la puerta con un hacha en la mano, a ver qué pasa. Igual al final sí que salimos en los periódicos.


p.d. ¿Alguien sabe dónde venden hachas en San Sebastián? Es para una cosa.

sábado, septiembre 21, 2013

Kaze tachinu/The Wind Rises: aviones y más aviones

¿Veis esos tíos que hacen pelis de dibujos japoneses con un estilo así como muy clásico? Los de  El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi, Hayao Miyazaki, 2001), La princesa Mononoke (Mononoke-hime, Hayao Miyazaki, 1997) y todas ésas. Pues han hecho otra. Y es un rollo de los que hacen época.

Kaze tachinu (id, Hayao Miyazaki, 2013), traducida al inglés como The Wind Rises, que viene siendo El viento se alza, o algo así, cuenta la juventud de Jiro Horikoshi, un ingeniero aeronáutico que se dedicó a diseñar aviones de guerra para Japón durante la segunda guerra mundial. El relato consiste básicamente en Jiro (Hideaki Anno) convirtiéndose en ingeniero, con la ayuda de su ídolo, un diseñador de aviones italiano llamado Caproni (Mansai Nomura), que le da consejos a través de unos sueños compartidos por ambos en los que diseñan y hacen volar aviones. Y con sueños no me refiero a ésos de "sueño con ser bailarina", sino a sueños de verdad, de los que tienes cuando te quedas dormido. Las pelis de Miyazaki son raras.

Kaze tachinu/The Wind Rises - cartel

La protagonista de la historia, más que Horikoshi, es la ingeniería. Hablan como si los ingenieros fueran artistas, genios y semidioses, todo junto, y dicen cosas como "los ingenieros convierten los sueños en realidad". Tela. Que no voy a decir yo lo contrario, por la cuenta que me trae, pero no sé, lo veo ligeramente excesivo. Pero bueno, es una pasión muy bien expresada; desde luego queda claro que el director quiere transmitir lo muchísimo que mola ser ingeniero, y todo lo demás es secundario.

Aparte de esto, hay un leve factor romántico que sólo toma protagonismo durante un breve periodo de la cinta. Tanto esta parte como tantos otros trozos relacionados con los aviones se dejan ver bastante bien, habiendo algunos ratos muy entretenidos. Pero, en general, es muy lenta y se hace infinita. Luego resulta que tampoco es tan larga, pero se hace tan pesada que para cuando termina estás con esa sensación de no tener claro en qué año estás. Y sobre todo, acabas de aviones hasta el moño. Que si la forma de las alas, que si los motores, que si la madre que los trajo a todos. Una pesadez.

Jiro Horikoshi

Aparte de esto, pues bueno, la peli es de los Estudios Ghibli, así que es muy bonita y está muy bien hecha y todas esas cosas. Pero no compensa. Tampoco ayuda mucho la personalidad de los japoneses -o al menos la que les ponen en las pelis-, que son unos sosos cuando pasan cosas gordas y unos dramáticos cuando lo que sucede es una chorrada. Ante una buena noticia muy espectacular, el español medio pedirá un par de cervezas, gritará cosas durante un buen rato, y si le dejan abrirá una bolsa de confeti. El japonés que se ve en las pelis dará la enhorabuena muy serio y cambiará de tema. Pero si ese mismo japonés considera que no ha dado las gracias con suficiente efusividad por algo, o alguna otra tontería similar, hará doscientas reverencias y se sentirá culpable hasta el fin de los días. El español del confeti se sentirá ligeramente culpable durante diez minutos y se olvidará del asunto. Así que claro, aunque sólo sea por comparación, los personajes en las pelis de este tipo me parecen siempre un poco rollo.

Caprony y Jiro Horikoshi

Entonces, ¿la recomiendo? Pues a ver, si eres fan del anime japonés, o si te pirran los aviones, sí. Si no, probablemente mueras de tedio infinito como me ha pasado a mí.

A ver si con el resto de pelis hay más suerte.


p.d. Estoy viendo cine raro porque estoy en el 61 Festival de cine de San Sebastián (61ssiff). Que no me explico y luego la gente se pierde. Así que actualizaré más de la cuenta, y responder comentarios pasará a un segundo plano, por cuestiones de tiempo. A ver qué tal va este año el asunto.

domingo, septiembre 15, 2013

Cómo no ligar con chicas

Sabéis que no soy yo mucho de hablar de ligues y consejos románticos, pero últimamente me estoy encontrando tales patanerías a la hora de tirar tejos que he decidido que tengo que poner unas directrices básicas por escrito para contribuir un poco a que la humanidad no acabe rozando la extinción.

Antes de nada, soy consciente de la supremacía femenina en el mundo del ligue. Por lo que cuentan las leyendas, parece ser que una chica si quiere tema con alguien lo tiene extraordinariamente fácil. Yo no sé hasta qué punto esas cosas son ciertas porque nunca he hecho el experimento tal cual, pero sí que sospecho que si una mujer normal y corriente saluda a un desconocido metiéndole la lengua hasta la tráquea, el afectado no se quejará ni un poco en un porcentaje altísimo de los casos, mientras que si se invierten los sexos, el guantazo y la orden de alejamiento parecen un desenlace más probable. Lo siento por vosotros, de verdad.

También hay que recordar que esto es mi punto de vista; seguro que hay mil chicas que opinan que estas ideas son todo tonterías, pero, digo yo, las cosas que a mí me ponen de los nervios también pondrán de los nervios a mucha otra gente.

Y esto es para echar un cable a chicos majos que no ligan porque están a uvas, no para los que quieren echar un polvo y a otra cosa. Para esto último, os veis doce comedias románticas e imitáis al milímetro el comportamiento de los coprotagonistas masculinos. Es un engaño y arderéis en el infierno por timar así a vuestro objetivo, pero lo más probable es que funcione.

Dicho esto,

consejos  para evitar que la chica que te gusta te descarte horrorizada:

1. No seas cutre.

Mucho cuidado con cómo tiras los tejos. Darle a entender a una chica que es guapa, atractiva, lo que sea, está muy bien, pero hazlo con un poco de clase. Puedes resaltar que te gustan sus ojos, su cara, su aspecto en general, pero no le digas que con esa minifalda que lleva hace rato que no te llega la sangre al cerebro. Ni cualquier otra versión de esto, por sutil que te parezca. Lo que sí es buena idea -siempre que sea cierto-, es decirle que otros chicos la están mirando. Ahí puedes dar las razones que quieras. Si le dices que el camarero está a punto de tirar las copas porque se está fijando más en su falda que en la bandeja, das a entender lo que piensas, a la vez que derivas vil pero eficientemente la chabacanería del calentón a otra persona.


2. No des las cosas por sentadas

Pongamos que te has tomado un par de cafés con una chica estupendérrima que has conocido en el clase. Pongamos que ves que os lleváis genial y la invitas a tu casa a ver una peli. Si la chica te dice que sí, pues bueno, puede ser que le apetezca ver la peli y punto, pero digamos que es bastante fácil asumir que a ella también le interesas. Pues bien, por muy obvio que te parezca lo que va a pasar, no te comportes como si ya estuviera todo hecho. No hables como si fuera evidente que os vais a enrollar, ni que ella está interesada en ti, ni nada de nada. Y hablo de que te autoconvenzas de que realmente no tienes nada seguro, porque aunque no digas nada explícitamente, si tu cerebro ya ha llegado a la conclusión de que esa noche vas a pillar, esa información se la vas a transmitir a la chica con cada cosa que hagas, aunque no te des cuenta. Y eso le quita todo el glamour a la situación. Lo mismo vale para si ya ha pasado algo, pero no tenéis nada estable. Cúrratelo cada vez que quieras algo con ella, en lugar de dar por supuesto que como ya ha caido una vez, va a volver a pasar. Soy consciente de que esto es un rollo, pero en general es lo que hay.

Ni que decir tiene que si encima la chica no quería nada desde un primer momento, dando por supuesto que la tienes en el bote vas a conseguir quedar como un auténtico capullo. Y no me digáis que si una chica invita a un chico a su casa o similares es porque quiere pillar, y de lo contrario es un amago de golfa desalmada, porque en ese caso tendríamos que meter las amistades chico-chica en un contenedor y prenderles fuego directamente. A veces los malentendidos suceden.


3. No seas evidente

Nada de "¿con quién fuiste, con tu novio?", "¿no viene tu novio a buscarte?", ni cualquier otra frase dicha al azar sin la menor noción de si la existencia de dicho novio es real o no, en un intento de ver si la muchacha te corrige y puedes así averiguar si ya está pillada o no. Lo mejor es que te la juegues asumiendo que está libre, porque si le prestas atención aún a sabiendas de que tal vez no tengas ninguna oportunidad, la chica detectará que te interesa hablar con ella, mientras que si le sueltas algo para averiguar si está ennoviada, lo que asumirá es que sólo hablas con ella porque quieres ligártela. Y si realmente tienes que preguntar, pregunta. No andes cazando respuestas y soltando indirectas; pregunta si tiene novio y ya está.

Y nada de lanzar mensajes que indiquen que tenéis edades compatibles, por el amor de Dios. Si te gusta alguien, abandonar porque no está en tu horquilla generacional perfecta sólo demuestra que eres un flojo y un cerrado de mente. No te digo que si tienes cuarenta años te intentes ligar a una de veinte, o al revés, porque eso está bastante abocado al fracaso -aunque hay de todo-; pero si te has fijado en alguien es porque está al menos vagamente en tu zona de confort con el tema de la edad. De lo contrario habrías descartado a esa persona nada más verla. Por tanto, nada de sonsacar edades. La chica tiene que pensar que eso te da totalmente igual porque crees que ella mola infinito, independientemente de los años que tenga.

Dicho esto, hay que recordar que ser evidente y ser directo son cosas distintas. No las confundáis. A mí las cosas muy directas no me van, pero al menos muestran algo de valor. Es preferible que si le vas a tirar los trastos descaradamente a alguien, lo hagas sin más. No esperes a llegar a casa para bombardear a tu amada con mensajes halagadores. Yo soy más partidaria de la sutileza, pero si realmente quieres decir algo, al menos dilo a la cara. Comportarte como si la chica en cuestión no te trajera loco cuando estás con ella para luego mandar mil mensajes dando a entender lo contrario es una cobardía y queda fatal.


Como información extra, diré que ganarás muchísimos puntos si

a) Te comportas como un caballero. No que actúes como si la fémina de turno fuera una inútil que tiene miedo de su sombra, pero un comportamiento ligeramente clásico nunca viene mal. El primer día que quedéis, paga tú. Si ella dice que no, le dices que así quedáis otro día para que te devuelva la invitación. Acompáñala a casa, al autobús, al coche o lo que toque, especialmente si es de noche (menos si te dice claramente que no. Si te dice que no un par de veces, déjala tranquila). Mírale a la cara, no al escote, deja que pase ella primero por la puerta, esas cosas. A mí un día me abrieron la puerta del coche y me quedé tan pillada que mejoró mi concepto del tipo una barbaridad.

De hecho, hablando en general, deberíais aplicar esto con todas las chicas, incluso aquellas a las que no os queráis ligar. Entre la cantidad de cenutrios garrulos que hay por ahí y las feminazis cansinas que te miran mal si no reivindicas tus derechos como mujer cada quince minutos, la caballerosidad está muriendo lentamente, así que cuando aparece un tío con clase, os aseguro que las chicas se dan cuenta. Pero, eso sí, recordad que he dicho ligeramente. Demasiado queda ridículo y es un poco agobiante. Y antes de que empecéis a quejaros, yo no dije que esto fuera a ser fácil. Os aguantáis y os las apañáis para encontrar el equilibrio.


b) Comportate con seguridad. Si no la tienes, te la inventas. Nada engancha menos que un chico con aspecto de estar desesperado, o asustado por si mete la pata todo el rato, o cualquier otra cosa asociada a la falta de confianza en uno mismo. En estadios más avanzados del proceso de conquista la vulnerabilidad puede jugar drásticamente a tu favor, pero eso es sólo cuando la chica ya está interesada en ti. Cuando aún es todo incertidumbre, es mucho mejor que actúes como si la opinión del mundo te interesara sólo lo justo, y como si no tuvieras miedo de nada, a ningún nivel. Por mucho que me fastidie decirlo, a las chicas les suele gustar que las protejan (SIN PASARSE), así que un chico que transmita seguridad tiene todas las de ganar. Y si metes la pata porque estás nervioso, se lo dices. Ser un valiente incluye admitir algunas cosas, siempre que las admitas con tranquilidad y sin avergonzarte de nada. Si la lías con algo y le dices a la chica que es porque ella te pone nervioso, es probable que le parezca encantador.


Obviamente todas estas cosas no hacen milagros. Si la tía en cuestión no te puede ni ver, por la razón que sea, ya puedes ser caballeroso y encantador y tener unos bíceps de escándalo, que va a pasar de ti. Ella se lo pierde. De la misma manera, si eres guapo y fuerte y tienes un asesor de imagen en casa, pues es probable que puedas pasarte todo esto por el forro y aún así triunfar. Pero tened en cuenta que las chicas funcionan más por atractivos que por belleza objetiva. Un tipo que ni fu ni fa puede ser arrebatador en función de su comportamiento, y un tío increíblemente guapo puede perder mil oportunidades por comportarse como un idiota.

Además, hablando en general, todo esto será útil para lidiar con chicas que vean la vida de una determinada manera. Si lo que queréis es ligaros a la Desi, que va en el autobús escuchando a Camela sin auriculares, pues todos estos consejos supongo que no os valdrán de mucho. Decidle que tiene unas caderas ideales para procrear o algo así, y supongo que se arrojará a vuestros brazos.


p.d. Me he hecho una página de ésas de facebook. No me va mucho el tema de la propaganda, pero he tenido que crearla para participar en un concurso de cine que sólo deja comentar a través de facebook, y bueno... es largo de contar, pero el caso es que al final la opción menos mala ha sido crearle una página al blog. Si le dais a seguir, o a me gusta, o a lo que sea que se haga ahora en facebook, pues molaréis mucho. Y si no, pues no sé. Yo creo que os acabaré perdonando.

p.d.2 En un intento por crearme facebook como Key Hunters en lugar de la página propagandística que comento, acabé haciendo un perfil absolutamente falso con el nombre Alejandra Olivas, por si veis dicho nombre asociado al blog. No es mi nombre real, pero ahí queda. Nunca se sabe cuando puede hacer falta una cuenta de facebook falsa.

jueves, septiembre 05, 2013

Peter Pan: análisis III

Para el que acabe de llegar y esté perdido, la primera parte del análisis está aquí y la segunda aquí.

Estábamos con que Wendy y sus hermanos se habían dado cuenta de que Nunca Jamás igual tanto no mola y habían decidido marcharse de allí en seguida para volver con sus padres, pero justo cuando van a salir, los piratas atacan. Recordemos que, después de que Peter salvara a Tigridia, los indios pasaron a estar en el bando de los niños.

Los Pieles Rojas, que luchan en nombre de los niños mientras éstos permanecen ocultos en su casa, palman prácticamente todos en la batalla, y con ellos no sé cuántos piratas también. Garfio y los piratas que quedan tocan el Tam-tam de los indios para que los niños piensen que han ganado éstos últimos, se confíen, y salgan de la casita.

Así, los niños caen en manos de los piratas, y por lo que comentan, se deben de llevar una paliza interesante. Menos Wendy, que es tratada con mucha caballerosidad por el Capitán Garfio.

Garfio se mete en la casa a buscar a Peter Pan, y viendo a éste dormido arrogantemente (ya me diréis cómo se puede dormir arrogantemente), le echa veneno en la medicina que Wendy ha dejado preparada. Peter no se la toma porque Campanilla, en el único acto que va en contra de su repelente personalidad y mostrando al fin algo de decencia, se la bebe para que no sea Peter el afectado. También le cuenta el secuestro, justo antes de empezar a morirse por efecto del veneno.

Aquí viene eso de que Peter les pide a los niños del mundo que batan palmas si creen en las hadas, porque ésta es la única manera de salvar a Campanilla. Yo no soy una niña ni creo en este tipo de cosas, pero, por si acaso, mantengo mis manos muy quietas, a ver si consigo que esa mini zorra con alas estire la pata de una vez. Pero no. Aunque hay niños que no aplauden y algunos hasta silban, la mayor parte aplaude, así que Campanilla sobrevive para seguir amargandole la existencia a la humanidad.

Volvemos con los piratas y los niños secuestrados. Aquí llega una parte rara en la que hablan de la educación de Garfio. Por lo visto fue a un colegio de pago, de ésos tradicionales, donde le enseñaron el valor de El buen tono. Tener buen tono, si lo he entendido bien, es tener clase, ser un caballero. Todo el día está estresado por eso. Se pregunta al terminar el día si todas sus acciones han sido de buen tono. No deja de ser curioso, teniendo en cuenta que el tipo dedica su vida a matar niños.

Cuando los críos están a punto de ser arrojados por la borda, uno de los piratas le dice a Wendy que la salvará si puede tener una madre. Vaya panda de colgados. Wendy, visto lo visto, le dice que no piensa tener hijos en su vida.

En pleno que-si-te-tiro-por-la-borda-que-si-no, se oye el tic-tac del cocodrilo. A Garfio le entra el pánico y les dice a sus hombres que le oculten. La verdad es que Garfio pierde toda la hombría cuando oye el reloj de marras. Sólo que, aunque el Capitán no lo sabe, el tic-tac no es del reloj del cocodrilo, sino de Peter Pan.

Resulta que Peter se había encontrado con el cocodrilo y había visto que el reloj había dejado de sonar, así que se había puesto a imitarlo para que las fieras de la Isla pensaran que él era el cocodrilo y le dejaran tranquilo. Y el auténtico cocodrilo le había seguido, un poco por aburrimiento.

Peter llega al barco, mata a un pirata, y se esconde en una cámara. Allí tiene oportunidad de matar a otro pirata cuando Garfio le envía a buscar un látigo para azotar a los niños antes de tirarlos por la borda. No sé en qué momento he podido pensar que esta historia no iba a ser apropiada para niños. Tras oír el grito del pirata, van yendo uno detrás de otro a la cámara, palmando por turnos. Y si no, se mueren tirándose por la borda obligados por Garfio cuando se niegan a entrar ahí. Los pocos piratas vivos que quedan, siguiendo la idea de su jefe, meten a los niños en la cámara, para que si se muere alguien a manos de lo que hay dentro, sean ellos.

Peter libera a todos los niños y a Wendy, y se ata al mástil, que era donde estaba ella, para suplantar su identidad.

Cuando los piratas deciden que, cómo no se les ha ocurrido antes, todos sus problemas vienen de tener una mujer a bordo, y se disponen a tirar a Wendy por la borda, descubren que ya no es Wendy, sino Peter, el que está allí esperándoles. Garfio ordena que le abran en canal.

Peter y los niños luchan y se deshacen de todos los piratas menos de Garfio, que engancha a un niño con su garfio y lo usa de escudo. Se pelean un rato, y cuando Peter y Garfio están en un uno contra uno, después de pegarse mucho, Peter desarma a Garfio. Y entonces el niño permite al pirata recoger su espada. Y ahí llega el drama, porque Garfio se plantea que, oh Dios mío, a ver si el niñato éste va a tener mejor tono que él. Eso no puede ser. Al capitán ya le da igual la pelea, la muerte; lo que quiere es cazar a Peter Pan en una falta de buen tono.

La pelea evoluciona en favor de Peter Pan, y cuando Garfio está a punto de caer por la borda, con el cocodrilo esperándole justo debajo y Peter caminando hacia él con una daga, el pirata invita al niño a que use su pie para empujarle. Peter le da una patada, y Garfio cae por la borda gritando "¡qué falta de buen tono!". Y así muere contento.

En esta historia no sé quién está más pasado de rosca de todos.

Muerto Garfio y terminada la lucha, nuestros protagonistas usan el barco de Garfio para llegar al continente real (por lo visto volar es cansado). En la casa de los niños esperan los padres sin saber que sus hijos van a volver. Mamá Gentil no sale nunca de casa y Papá Gentil se ha instalado en la caseta del perro, ya que considera que la desaparición de los niños ha sido culpa suya, y cree que ése es su lugar ahora.

Antes de que entren los niños en casa, entra Peter con Campanilla. Su plan es cerrar la ventana -que su madre tiene siempre abierta por si vuelven- y echar el pestillo por dentro, de manera que cuando Wendy vuelva a casa, encuentre la ventana cerrada y piense que sus padres la han olvidado. Que digo yo que igual los padres pueden cerrar la ventana porque hace frío, pero qué sabré yo. El caso es que Peter ve llorando a la señora Gentil a moco tendido, se ablanda, y después de mucha lucha interna, vuelve a dejar la ventana abierta.

Los niños deciden que lo mejor será, para sorprender a su madre, meterse en sus respectivas camas y hacer como si nunca se hubieran marchado. Yo pensé que a la señora Gentil le iba a dar un ataque al corazón como mínimo, que se pondría a apalear a quien se hubiera metido en las camas de sus hijos, o algo, pero no. Todo sale bien. Se ponen muy contentos todos y se abrazan y son felices mientras Peter observa desde la ventana, amargado de la vida. Eso sí, los hermanos de Wendy apenas recuerdan a sus padres y al principio mucho no se emocionan, pero se les pasa rápido la desgana.

Los niños perdidos se quedan a vivir con la familia Gentil. Menos Peter, claro. La señora le intenta convencer para que se quede, pero en cuanto el chaval oye que le van a mandar a la escuela, les dice que no e intenta que Wendy se vaya con él. La madre dice que no, claro, pero accede a dejar ir a Wendy una semana al año con Peter Pan a Nunca Jamás, cada primavera.

Al cabo de un año, Peter Pan vuelve a buscar a Wendy, que está muy emocionada por verle, porque tiene muchas ganas de hablar de aventuras pasadas. Sólo que Peter no se acuerda de nada. No sabe quién es Garfio. No sabe quién es Campanilla. No sé ni cómo se acuerda de Wendy.

Al año siguiente, Peter se olvida de Wendy, para volver a recordar su pacto primaveral un año más tarde. A partir de ahí ya todo son olvidos, y para cuando vuelven a verse, Wendy es mayor y está casada, y los Niños Perdidos son gente normal que tiene un trabajo y una vida corriente. Wendy hasta tiene una niña que se llama Johana.

En este punto de la historia, el autor suelta con total tranquilidad perlas del tipo "la señora Gentil ya había fallecido y había sido olvidada".

Cuando Peter llega para llevarse a Wendy, descubre traumatizado que ésta es mayor y que ha tenido a Johana, así que, ya total, se lleva a Johana a Nunca Jamás. Van todas las primaveras, hasta que Johana se hace mayor, tiene una hija llamada Margaret, y vuelta a empezar.

Y así, Peter Pan secuestra a las niñas Gentil para que ejerzan de madre, cambiándolas por un nuevo modelo cuando son demasiado mayores, por siempre jamás.

Fin.


Pues bien, ¿no? No sé cuánto mal rollo he conseguido transmitir con este análisis, pero sea como fuere, el libro es peor. Sobre todo por esa manera que tiene el autor de contar cosas súper tétricas cubriéndolas con una capa de alegría y lenguaje infantil, como si no pasara nada. Cada vez que le hablo de este libro a alguien, descubro nuevas cosas chungas que me habían pasado desapercibidas.

Aún así o gracias a ello, es un libro extraordinario. ¡Leedlo todos! ¡Vamos vamos!


Para terminar, como bonus, aquí tenéis unos cuantos datos turbios aleatorios, que van soltando a lo largo del libro:

- Peter Pan vive con las hadas, y cuando se portan mal, a veces tiene que darles una paliza.

- Los niños viven en una casita subterránea. Para entrar en ella, cada niño tiene su propio árbol, con su propio hueco, con su forma. Si no encajan bien, no arreglan el hueco, sino que arreglan al niño. No sé cómo lo hacen y no quiero saberlo.

- A veces la comida es de mentira, pero si Peter dice que es de verdad, los niños tienen que fingir que comen y que están llenos. Aparte de cuando a Peter le apetece, sólo consiguen comida cuando le convencen de que están adelgazando demasiado como para encajar en el hueco del árbol.

- Peter inventa con Wendy el juego de tener una vida tranquila. En realidad eso es una manipulación desesperada por parte de la niña para conseguir que los chavales a su cargo no se mueran en alguna de las aventuras de Peter, porque cada vez que salen no sabe si van a volver, pero cuela durante una temporada porque para Peter es algo nuevo. Luego se aburre del tema, pero durante un tiempo a Wendy le funciona el plan bastante bien.

- Uno de los piratas tiene como hobbie "hacerles cosquillas a sus víctimas con el sacacorchos de Tomás", que viene siendo retorcer su alfanje en las heridas del desafortunado niño de turno.

- Los Pieles Rojas llaman a Wendy "la esclava".

- Como ya he dicho en algún momento, todas las mujeres de la isla le tiran los tejos a Peter, pero él las quiere a todas como si fueran su madre o algo por el estilo. En la peli de Disney, en relación a este tema, sólo decir que la Isla de Nunca Jamás tiene una pinta de burdel bastante difícil de discutir, ejerciendo Peter de chulo o de cliente, no lo tengo claro, y las sirenas y demás mujeres de la isla de sus prostitutas, strippers, o lo que sea. Si creéis que exagero, ved la peli. A parte de eso, es muy parecida al libro, sólo que Garfio no llega a morir, y hay una escena raruna en la que todos los niños fuman con los indios. Otra joya.


martes, septiembre 03, 2013

Peter Pan: análisis II

Seguimos analizando Peter Pan. La primera parte del análisis la podéis leer aquí.

Estábamos con que, después de no sé cuánto tiempo volando, Wendy, sus hermanos, Peter Pan y Campanilla de Cobre están a punto de llegar a Nunca Jamás. Peter Pan les habla de Garfio.

El Capitán Garfio

James Garfio es un pirata al que Peter Pan le cortó una mano, que el propio Capitán sustituyó por un garfio. Un cocodrilo se comió dicha mano, y decidió que Garfio era tan delicioso que ya no quería comer nada más, de manera que dedica su vida a perseguir al pirata para terminar lo que empezó. Resulta, qué oportuno, que el bicho se ha tragado un reloj, y esto permite al Capitán oírle llegar y huir antes de que se lo meriende, sabiendo, claro está, que en algún momento al reloj se le terminará la cuerda, él no oirá llegar al cocodrilo, y habrá llegado su hora.

¿Metáforas de la muerte versión infantil o cómo va esto? Da igual. Sigamos.

Nos presentan a Los Niños Perdidos. El número de niños varía en función de los que palman luchando contra indios, piratas, o lo que toque, y los que son expulsados de la Isla por Peter cuando éste detecta que están empezando a crecer.

...

Llamadme nena pero a mí esto me da mal rollo.

Para que nos aclaremos, Los Niños Perdidos son, a efectos prácticos, los aterrados miembros de una secta liderada por un colgado que vuela y va vestido con hojas. Están contentos y admiran a Peter Pan, en principio porque no conocen otra cosa, pero se ve claramente que están siempre asustados. Hablan de sus madres cuando Peter no está; cuando está no pueden porque se enfada. Peter Pan no parece tenerle mucho afecto a las madres como gremio.

Estábamos en la llegada de los niños nuevos a Nunca Jamás. Campanilla y Wendy aparecen volando, ellas solas, porque los demás están ocupados peleándose con no sé quién. Bueno, llegan volando por llamarlo de alguna manera. Más bien llega Campanilla volando, y Wendy casi inconsciente, siendo empujada y pellizcada de lado a lado por el hada satánica, que lleva torturándola desde que se quedaron a solas. Cuando llegan a donde están Los Niños, Campanilla, demostrando que efectivamente está para que la encierren, les dice que Peter Pan ha ordenado que maten a Wendy.

Por qué no.

Así que uno de los chavalines le dispara una flecha. La única razón por la cual la arpía con alas no consigue que Wendy palme, es porque al principio de la historia Peter le regala un botón a la niña, ésta lo lleva colgado al cuello, y dicho botón detiene la flecha.

Explican, como dato, que Los Niños Perdidos entienden la diferencia entre realidad y ficción, mientras que Peter no las distingue en absoluto. Además, como ya he mencionado antes, Peter se va a correr aventuras y olvida las cosas, así que de las historias que luego va relatando nadie sabe qué es realmente cierto y qué no.

Tras el intento de asesinato fallido por parte de Campanilla, Wendy se recupera del horroroso viaje que ha pasado por culpa del hada, y Los Niños le piden que sea su madre, a lo que ella acepta encantada. Por lo visto arropar niños, darles medicinas y hacerles la cena es el sueño de su vida.

Los niños viven allí todos juntos, con Wendy ejerciendo de madre, durante un tiempo indefinido, viviendo aventuras y esas cosas. Muy divertido todo hasta que, después de una temporada, Wendy pierde la noción del tiempo y empieza a preocuparse por si sus hermanos olvidan a sus padres. Para evitarlo, les hace exámenes, tanto a sus hermanos como a los demás niños, acerca de los susodichos; cómo son físicamente, cómo se comportan; con el fin de que sus hermanos no les olviden. Las preguntas están redactadas en pasado, como si no fueran a verles más.

La historia continúa explicando que los niños viven muchas aventuras, y que, por contar alguna, van a contar la de la laguna de las sirenas.

Antes de nada, las sirenas son otra panda de arpías. Tratan fatal a Wendy y le dan latigazos con la cola en cuanto pueden, todo mientras se ríen de ella. Pobre Wendy.

La historia mencionada consiste en que los piratas secuestran a Tigridia, que es la hija del jefe de los Pieles Rojas. La pillaron abordando el buque de Garfio y han decidido que la van a matar, pero Peter Pan hace un paripé muy elaborado imitando la voz de Garfio y ordena a los piratas que dejen marchar a la chica. Los subordinados de Garfio muy listos no son, así que entre unas cosas y otras, al final la india sale viva del lío.

Garfio dice que la batalla con los niños está perdida, porque han encontrado una madrecita (se pasan diciendo "madrecita" todo el libro). Los piratas no saben qué es eso, porque son otros pobres infelices que están allí tan aterrorizados por Garfio como los niños perdidos por Peter. Cuando al fin entienden el concepto de lo que es tener una madre, uno de los piratas propone robar a Wendy para que les atienda a ellos. No sé si veis lo traumático del percal, pero la isla de marras es en realidad un sitio lleno de niños y hombres que se pegan y hacen cosas absurdas, que matan gente y secuestran y hacen todas las atrocidades que se os puedan ocurrir, y que, fijate tú, realmente tienen como único problema de fondo el que no tienen madre y se encuentran solos y desamparados. Y si estáis pensando en las connotaciones sexuales mega chungas asociadas a que unos piratas quieran secuestrar a una niña, ya os digo yo que no hay atisbo de nada parecido en todo el libro. Es más, las chicas de la isla están como locas por ligar con Peter Pan, y son ellas las que tienen algo de iniciativa en este aspecto, pero los hombres y los niños están absolutamente a uvas y no muestran ningún interés en este sentido.

Con todo el lío de evitar que maten a la india, Wendy se ve envuelta en una situación en la que su vida peligra seriamente, pero Peter la salva de morir ahogada, sacrificando su vida en favor de la de ella (al final no se muere, consigue escapar, pero al chico hay que agradecerle la intención).
Como Peter ha salvado a Tigridia, los Pieles Rojas, a los cuales llaman picaniños, se hacen amigos suyos en agradecimiento.

Después de la aventura, nos cuentan más vida rutinaria de los niños. Wendy y Peter se comportan como un matrimonio, como si todos los niños fueran realmente suyos, hasta que Peter Pan huele el compromiso y la responsabilidad, se pone nervioso y le dice a Wendy que aquello de que los críos son suyos no irá en serio.

Y parecía que no se enteraba de nada el crío.

Como es lógico, Wendy se enfurruña. Entonces, una de esas noches, cuando están a punto de irse a dormir, Wendy les cuenta a los niños un cuento que sabe que Peter Pan detesta: el cuento de cómo ella se fue con sus hermanos a Nunca Jamás, y cómo después de mucho tiempo volvieron a casa y sus padres se pusieron muy contentos.

Cuando Peter escucha esta historia, les cuenta a todos por qué está tan traumatizado con el tema de las madres. Por lo visto, después de irse de casa volando y de mucho tiempo revoloteando por ahí, Peter volvió a su casa pensando que sus padres le estarían esperando, pero la ventana estaba cerrada, habían tenido otro hijo, y aparentemente le habían olvidado por completo.

Al enterarse de esto, los hermanos de Wendy se zurran vivos pensando en que a ellos puede pasarles lo mismo, y le dicen a su hermana que quieren volver a casa. Wendy está de acuerdo y deciden marcharse inmediatamente, momento en el que Los Niños Perdidos dicen que se niegan, y que encadenarán a su pseudo madre si hace falta.

Dicho así, los niños parecen unos pirados, pero hay que decir en su defensa que son pequeños y actúan de esa forma por el pánico que les provoca perder a la única persona que les ha dado algo de estabilidad. Si yo tuviera que quedarme al cuidado del tarado de Peter Pan a lo mejor también encadenaba a quien hiciera falta.

Pero uno de Los Niños la defiende, y Peter tampoco está por la labor de retenerla en contra de su voluntad, así que le dice que los Pieles Rojas la guiarán por el bosque para que no tenga que volar, y después Campanilla la transportará a través del mar.

Wendy les dice a Los Niños que vayan con ella, que se pueden ir todos juntos. Todos menos Peter dicen que sí, pero justo cuando se van a marchar, les atacan los piratas.

Y la batalla os la cuento en otra entrega (la última, os lo juro), que si no se me va de las manos la longitud de los posts y no es plan.

¡Saluditos!


p.d. Ya tenemos cuentos por aquí para parar un carro, así que os he hecho caso y les he creado una sección

p.d.2. La tercera y última parte del análisis podéis leerla haciendo clic aquí.

domingo, septiembre 01, 2013

Peter Pan: análisis I

Cuando era pequeña leí Peter Pan. Me dio mal rollo, aunque no recordaba por qué. Me lo he vuelto a leer porque me lo pidió Naar, y bueno. En fin. Yo os lo cuento.

Antes de nada, hay que saber que Peter Pan no es un cuento, sino una novela. Y un tocho, además. James M. Barrie escribió una obra de teatro en 1904 llamada Peter Pan, o el niño que no quería crecer, la cual adaptó en 1911 en una novela a la que llamó Peter y Wendy. Este título derivó después en Peter Pan y Wendy, y por último en Peter Pan, dando lugar al título que conocemos hoy día. Los tres títulos se corresponden con una única obra. De ahí que localizar el libro sea un cristo de mucho cuidado.

En cuanto a su lectura, así como los cuentos de los hermanos Grimm me parecen una auténtica patraña y no me cabe en la cabeza que hayan pasado a la historia como joyas de la literatura, os digo que Peter Pan es una maravilla de libro, y os recomiendo que lo leáis en cuanto tengáis oportunidad. Tened en cuenta que en este post va a haber spoilers por todas partes, por si queréis echarle un ojo primero a la novela. Yo he leído Peter Pan, de la colección Nuncajamás, traducida al español por Leopoldo María Panero, por si necesitáis referencias para buscarla.

Para ubicarnos, sinopsis híper-mega resumida:

La familia Gentil (Darling en el original) está compuesta por un matrimonio con tres hijos (Wendy, John y Michael) y una perra llamada Nana, que ejerce de canguro. Una noche, Peter Pan, un niño que no crece nunca y que protagoniza los sueños de los críos Gentil constantemente, aparece en la ventana y convence a los tres chavalines para que se vayan con él a la Isla de Nunca Jamás. Allí viven aventuras, junto con el hada Campanilla de Cobre, otros niños que han llegado a la Isla de igual manera que los Gentil, llamados Los niños perdidos, y juegan con las sirenas, pelean contra los Pieles Rojas y, sobre todo, luchan contra los piratas, dirigidos por el temible Capitán Garfio. Después de diversos intentos de asesinato por parte de todos los bandos posibles, un secuestro, e infinitos maltratos físicos y psicológicos que explicaré más adelante, Peter consigue matar a Garfio, y Wendy y sus hermanos vuelven a casa volando para reencontrarse con sus traumatizados padres.

Bien. A ver por dónde empiezo a explicar todo este lío. Por partes.

De base, datos que yo desconocía y que me han parecido interesantes:

1. El Capitán Garfio es negro (!).*
2. Campanilla es una zorra y una pirada.
3. Peter Pan tiene un número importante de enfermedades psiquiátricas.

Conociendo esto, empecemos aclarándonos con qué puñetas es la Isla ésa.

La Isla de Nunca Jamás

Nunca Jamás es el universo paralelo que existe en el cerebro de los niños cuando sueñan. Allí disponen de lo que quieran; unos tienen amigos, otros tienen animales, otros tienen una casita, lo que sea. El caso es que es un sitio común a todos los niños, pero a la vez único para cada uno. De esta Isla cuentan que es el sitio más maravilloso del mundo, pero también dicen que cuando los niños están a punto de irse a dormir, se hace tan real que les da miedo y por eso tienen que dejar lamparillas encendidas.

Que digo yo, si tan maravilloso es, no te da miedo. Algo turbio hay ahí.

Entendido el concepto de Nunca Jamás, vamos con la historia.

Una noche, cuando los niños duermen y Mamá Gentil se ha quedado roque cosiendo a su lado, entra Peter Pan por la ventana, junto con su hada, Campanilla de Cobre. Nana echa al niño por la ventana, pero la sombra de éste se queda atrapada dentro de la habitación, así que la doblan y la guardan en un cajón.

Ya, yo tampoco tengo claro cómo se dobla una sombra y se guarda en un cajón, pero ni por discutir.

Una semana después, un cúmulo de condiciones y acontecimientos hace que los niños se encuentren solos en su habitación, además de muy enfadados y decepcionados con su padre por una bronca que han tenido. Es en ese momento cuando aparece Peter para recuperar su sombra. Esto tiene sentido, ya que el crío es un maldito oportunista.

Vamos a ver si a lo largo del post consigo haceros entender lo sumamente desequilibrado que está Peter Pan. Lo voy a intentar.

Peter y Campanilla de Cobre se meten en la habitación y se ponen a buscar la sombra. La encuentran, pero resulta que la sombra no se queda pegada a Peter ni a tiros, así que Wendy, que se ha despertado, se la cose. Peter, muy contento, olvida inmediatamente que dispone de su sombra gracias a Wendy, y se atribuye todo el mérito. Porque Peter olvida cosas. Todo el tiempo.

Tiene sentido, si lo piensas. Es un niño que no crece, no madura. Si no recuerdas lo que has hecho hace diez minutos, es fácil no madurar. No aprendes nada nunca.

Por cierto, sólo por comentarlo, a estas alturas Barrey ya ha sugerido que los hombres son unos cerdos y que una mujer vale por veinte tíos. Que quede claro desde el principio que la única que vale para algo en esta historia es Wendy.

Con la sombra ya pegada a su cuerpo, pasamos a la relativamente famosa escena en la que Wendy le quiere dar un beso a Peter, pero éste no sabe lo que es eso. Parece una tontería, pero ya introduce el tema de que Peter Pan no tiene conocimiento ninguno de lo que significa tener unos padres, ni nadie que le profese el más mínimo afecto.

Aquí aparece Campanilla de Cobre, que habla en el lenguaje de las hadas (suena como un tintineo, por lo visto), y que sólo insulta a todo el mundo. Tal cual. Creo que en todo el libro no dice una palabra amable, sólo dice barbaridades e insultos varios contra los pobres infelices que se encuentren en cada momento con ella.


ACLARACIÓN SOBRE CAMPANILLA DE COBRE

Igual os suena que Campanilla es maja y alegre y revolotea felizmente y eso.

No.

Campanilla de Cobre es una zorra insensible y celosa que se dedica a amargarle la existencia a todo el que osa cruzarse en su camino. Es una bruja y una psicópata.

FIN DE LA ACLARACIÓN SOBRE CAMPANILLA DE COBRE


Siguiendo con la historia, aquí empieza a explicar Peter Pan su vida en Nunca Jamás con Los Niños Perdidos, que es un grupo formado por niños que han desaparecido. En plan, niños que la niñera pierde de vista en el parque. Esos niños. Si pasados siete días no son reclamados, Peter se los lleva a la Isla.

Consejo gratuito de la semana: si veis a un niño vestido con hojas que quiere jugar con vuestros hijos en el parque, llamad a la policía.

Peter le explica a Wendy que están muy solos, porque en Nunca Jamás no hay niñas. Dice que las niñas no son tan estúpidas como para perderse, así que nunca llega ninguna a la Isla.

James 'Sutileza' Barrie, le llaman.

Ahora es cuando Peter Pan le mete los perros en danza a Wendy para que quiera ir al país de Nunca Jamás con él. No podemos ignorar que Peter es un chico que va por ahí secuestrando niños. Va por las casas, y se los lleva. O lo que es peor, les convence para que se vayan con él por iniciativa propia.  Manipula la situación, a Wendy en este caso, hasta que es ella la que propone ir a ver a Los Niños Perdidos. Es como conseguir que la gente tenga síndrome de Estocolmo incluso antes de que hayan sido secuestrados. La verdad es que tiene mérito.

Resulta, faltaría más, que Wendy se muere por hacer de madre de todos esos críos, y los niños quieren a alguien que les arrope y les lea cuentos, así que Peter les echa polvo de hadas a los tres hermanos para que puedan volar, y se largan todos a Nunca Jamás.

El viaje es largo. En la peli de Disney (Peter Pan, Clyde Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske, 1953) todo sucede en una sola noche, de manera que cuando los padres Gentil vuelven a casa, sus niños ya están otra vez en la cama; pero en el libro no. En el libro hay unos padres hechos polvo en casa que lloran a sus hijos desaparecidos durante lo que parecen meses o incluso años. El caso es que los Gentil vuelan y vuelan durante días. A veces se quedan dormidos volando, y están a punto de matarse varias veces, porque a Peter Pan le divierte verlos caer y esperar al último momento para cogerlos. 

El caso es que, en el camino hacia Nunca Jamás, que en el libro ya digo que dura un montón de tiempo, Wendy empieza a darse cuenta de que pasan los días y no saben dónde están. Y el autor no lo dice explicitamente, pero es en ese punto de la historia en el que Wendy empieza a tener miedo. A partir de aquí, la niña sabe que hay algo que no va bien, pero no se atreve a decir nada y se dedica a manejar la situación con sutileza para que nadie salga herido. También se divierte, y le emociona estar viviendo aventuras y eso, pero sabe que ahí hay algo chungo. La primera muestra de este comportamiento es que sugiere a sus hermanos que traten muy bien a Peter Pan, porque, les explica, no saben dónde están, y si Peter les abandonara se verían obligados a vagar para siempre sin posibilidad de volver a casa, ya que no les han enseñado a parar de volar.

Mientras los tres niños viajan por el aire como pueden, Peter desaparece durante mucho rato, constantemente, para vivir aventuras él solo, que la mitad de las veces olvida nada más haber terminado. A veces también olvida a los niños. Vuelve con ellos y no sabe quiénes son.

Eso no es un compañero de viaje chachi y divertido, eso es un compañero de viaje que está como un acordeón y que lo mismo te deja despeñarte contra el suelo como se olvida de ti y te deja vagando hasta que mueres de hambre porque él está ocupado matando un oso. Éste no es el cuento entrañable que a mí me habían vendido. Pero sigamos.

O mejor no, que esto se está alargando mucho. En la próxima entrega, la llegada a Nunca Jamás, donde conoceremos a un montón de piratas, sirenas, y otra fauna, cada grupo con más trastornos psicológicos que el anterior.

¡Besitos!


p.d. Actualizo porque parece ser que hay gente que quiere leer el resto del análisis y es un rollo llegar hasta los otros posts a través del archivo, así que:

Segunda parte del análisis haciendo clic aquí.
Tercera y última parte del análisis haciendo clic aquí.



*Me pregunto si lo de que Garfio es negro no será cosa de una mala traducción, porque me resulta extraño. Si llego a tener datos de que sí o de que no, actualizaré esta entrada de nuevo.