martes, enero 22, 2013

Monasterios

Mi padre entra en el salón.

Pascal - Me voy a ir diez o quince días.

Mi madre levanta la vista de lo que sea que esté leyendo.

Mafalda - A un monasterio.
Pascal - A un monasterio.

INCISO

Mi padre está siempre diciendo que si no hubiera conocido a mi madre, ahora sería monje. Dice que le encanta la vida dedicada al silencio, el estudio y la austeridad. Es mentira, claro; si tiene que estar sin hablar más de veinte minutos seguidos le da un jamacuco, y es más feliz en Media Markt que un niño en Disneylandia, así que tanto ese rollo del silencio como lo de la austeridad no tienen sentido ninguno. Estudiar sí, eso es verdad, porque con eso se lo pasa en grande. Pero lo que le gusta de verdad es el ambiente, lo que mola todo eso de los hábitos y lo cool de vivir en un monasterio. El caso es que siempre está diciendo chorradas de meterse a monje.

FIN DEL INCISO

Yo - Te vas a ir quince días a un monasterio.
Pascal - Sí. A recuperar mi paz de espíritu.

Mal asunto. Algo ha liado.

Mafalda - ¿Qué has hecho?
Pascal - Tengo las manos secas, y quería echarme crema.

...

Pascal - Pero me he echado pasta de dientes.

Madre mía. Como las leyes de la genética se apliquen a rajatabla, me faltan dos telediarios para estar como un cencerro.

Pascal - Es que... llevo viendo ahí el bote de crema al lado de la pasta de dientes tres días -se defiende al ver que mi madre y yo estamos al borde de un ataque de risa-, y lo he asociado, y como en vez de estar pensando en la crema estoy pensando en el problema que voy a resolver mañana en clase de los de estadística de economía, pues no me he dado cuenta y he utilizado lo que no era.

A lo mejor sí que deberíamos mandarle a un monasterio una temporada; igual se aburre tanto que se le pasan todos los males.

Ya os informaré de si se ha metido a monje. Nunca se sabe.


p.d. Creo que el gadget absurdo de esta semana requiere explicación: esa señora que está ahí a la derecha observándoos fijamente y que da un mal rollo horroroso responderá encantada a vuestras preguntas. Eso sí, tenéis que preguntar en inglés, y la muchacha no habla, sino que escribe las respuestas. Una pena. No os perdáis el detalle de "¿no quieres hablar con gente de verdad?" que hay escrito debajo de la chica, como asumiendo que si usas esto es porque estás como una regadera. Creía que las citas de Crepúsculo eran mi gadget favorito, pero creo que tengo un nuevo ganador.

domingo, enero 20, 2013

Caperucita Roja: análisis

Hoy vengo a destrozaros la infancia de la mano de Caperucita Roja.

Para el que no se acuerde, la edulcorada versión que nos contaron a todos de pequeños es más o menos ésta. Os pongo este vídeo porque es el primero que me ha llamado la atención, y porque tiene encanto ver a Caperucita como si fuera la protagonista de un culebrón venezolano. Yo creo que a mí me contaron otra versión un poco más chunga, donde se comían a la abuela y mataban al lobo, pero ya no me acuerdo bien... y ya llegaremos a eso.

¿Está visto? Pues os cuento lo que dijeron los Hermanos Grimm (Caperucita Roja y otros cuentos, editorial ANAYA, traducción directa de la edición publicada en Berlín en 1812 - 1817):

Una niña súper adorable recibe de su abuela una caperucita de terciopelo rojo, y como no se la quita ni a tiros, la acaban llamando Caperucita Roja. Un día, su madre le da una cesta con comida y la manda a ver a su abuela, que está enferma.

A medio camino, la niña se encuentra con el lobo, que se aprovecha de que es una inocente y por consiguiente una pringada, y le sonsaca la dirección de su abuela. Para conseguir comerse a nieta y abuela, el lobo le dice a la muchacha que por qué no se va por ahí a coger flores, que el bosque es un sitio estupendo para entretenerse. Y Caperucita, a pesar de que su madre le dejó bien claro que no se saliera del sendero, se mete en el bosque, con la excusa: "si le llevo a la abuela un ramo de flores, se alegrará; aún es pronto y podré llegar a tiempo".

No lo he dicho nunca, creo, pero en los cuentos populares todo son excusas. ¿Que abandonas a tus hijos en el bosque? Te obligó tu segunda mujer. ¿Que le arrancas la cabeza a un niño cerrándole un baúl en el cuello? Te poseyó el demonio (de ese cuento tengo que hacer un análisis algún día, porque madre de Dios). Y aquí igual, Caperucita no se queda en el bosque porque le apetezca, sino porque quiere un ramo de flores para su abuela. Ya.

El caso es que, con la niña entretenida por ahí, el lobo puede ir corriendo a casa de la abuela, hacerse pasar por la nieta, entrar, y tragarse a la abuela, poniéndose después su ropa y metiéndose en su cama.

Esto me da que pensar. ¿Le quita la ropa antes de comérsela? ¿Se la come y luego regurgita su vestido? ¿Se la come y después recorre su armario escogiendo el conjunto más adecuado para la ocasión? Los cuentos me desconciertan.

Al cabo de un rato llega Caperucita a la casa, entra, y nota una atmósfera nada acogedora. Saluda a su peluda abuela y empieza la conversación ésa tan conocida, que es lo único que recordamos todos del cuento: "ay, abuela, qué orejas tan grandes tienes", "para oírte mejor" y ese tipo de cosas... después con los ojos, las manos, y con la boca y su "para devorarte mejor", el lobo se zampa a la niña. Que ya hay que ser sádico para orquestar todo ese teatro antes de comerse a alguien. Supongo que los lobos no son de fiar.

El lobo, con la nieta y la abuela en el estómago, se mete en la cama otra vez y se queda roque.

Entonces, el cazador, que pasaba por allí, escucha cómo la abuela está soltando unos ronquidos horrorosos, y eso hace que entre a ver si necesita algo. Entra, ve al lobo, y en vez de pegarle un tiro, le raja la barriga con unas tijeras para sacar a Caperucita y a su abuela. Caperucita afirma que en la barriga del lobo se está fatal y que da mucho miedo, porque está muy oscuro. Sacan a la abuela, y a continuación Caperucita coge un montón de piedras y llena la barriga del lobo, el cual, al despertar, intenta irse corriendo, pero como las piedras pesan mucho, se cae, y se muere.

A ver, en este pasaje veo tantas lagunas que no sé por dónde empezar.

Voy a suponer que el lobo no mastica, sino que puede tragar humanos adultos enteros. Debe de desencajar la mandíbula y todo, como las serpientes. Voy a suponer también que el lobo no tiene jugos gástricos destructores de abuelas, o bien que en general en los cuentos no existe tal cosa. Pero el resto se me escapa. Primero, ¿Al lobo lo abren en canal y no se despierta? Éste estaba de Bourbon hasta las cejas, como mínimo. Y después, si se levanta e intenta huír pero no puede por el peso de las piedras, ¿eso es que le han cosido la herida después de meterle las piedras? ¿Qué clase de niña psicópata es Caperucita? ¿No era todo inocencia al empezar el cuento? No sé, este desarrollo no me convence nada.

Casi para terminar, el innecesario detalle de que el cazador le arranca la piel al lobo y se la lleva a casa me parece digno de ser mencionado. En cuanto a Caperucita, a modo de moraleja cuenta que ya nunca volverá a hacer algo que su madre le haya prohibido. Y yo que creía que la moraleja era que si roncas te llevas un navajazo.

Para terminar con esta versión, hay un par de parrafitos que cuentan que otro día Caperucita fue a llevarle pastas a su abuela, y otro lobo intentó liarle la misma, pero como la cría ya había aprendido la lección, siguió su camino, fue a casa de su abuelita, le contó lo que había pasado, y las dos candaron la puerta. Al cabo de un rato, el lobo llamó a la puerta, pero las dos hicieron como que no estaban en casa.

¡Al fin una enseñanza útil!: Qué hacer cuando llaman a tu puerta Testigos de Jehová.

Al final, como el lobo no se va, lo atraen con olor a salchichas hasta que éste se cae en una artesa y se ahoga. Y Caperucita se va sana y salva a su casa.

FIN


Cuando os digan algo de la Caperucita de los Hermanos Grimm, recordad decirles que ahí palmaron dos lobos, no uno. Así quedáis como unos expertos.

Y con esto termina la versión infantil y light del cuento. Que bueno, tiene alguna cosa un poco así, pero después de ver torturas y amputaciones varias en otros cuentos, tampoco vamos a escandalizarnos a estas alturas por un lobo relleno de piedras.

Dije un día que Perrault no era un sádico desequilibrado como los Grimm. Me equivoqué.

Caperucita Encarnada, escrito en 1697, considerado el cuento original y leído para este análisis en Los cuentos de Perrault ilustrados por Doré, Atlas Ediciones, copia exacta de los cuentos publicados en 1862 y 1863 cuenta:

Caperucita Encarnada es una niña guapísima que recibe su nombre del gorrito rojo que le ha regalado su abuela. Cuando su abuela se pone enferma, la niña va a llevarle bollos, y se encuentra con el lobo, que no se la come allí mismo porque hay un leñador cerca. El animalito le pregunta por la casa de la abuela, y cuando ha averiguado la dirección, sale corriendo, llega a la casa, se hace pasar por Caperucita, entra, y se merienda a la abuelita.

Caperucita llega al cabo de un rato, entra, y el lobo le dice que se meta en la cama con él. Caperucita se quita la ropa, se mete en la cama, se extraña de la pinta tan rara que tiene su abuela, mantiene la conversación de marras sobre lo grandes que son las partes del cuerpo del lobo (visto el percal, dicha conversación tiene una interpretación completamente distinta a la que yo le había dado toda la vida), y éste "se come" a la niña.

FIN


¡Corto pero contundente! ¿Os estáis preguntando si realmente el lobo y Caperucita echaron el polvo de su vida o si es todo una invención de vuestra mente calenturienta? Os lo aclaro en un momento:

MORALEJA (copio literalmente):

Niñas, cuando ustedes sean hermosas jóvenes, desconfíen siempre de los lobos: en este mundo hay muchos melífluos y elegantes, cuyo lenguaje es cariñoso y seductor, y esos precisamente son los de la raza más peligrosa.

No sé vosotros, pero yo cuando vi que Caperucita Roja en realidad iba de un lobo que se tira a una chica (quiero creer que Caperucita es una niña pero representa a las mujeres en general) sin tener muy en cuenta su opinión al respecto, pensé que mi vida era una mentira.

Encantada de destruir vuestra infancia.

Besitos.


p.d. Solo decir, tanto a la gente que compartía época con los Grimm, como con los de Perrault, que si hay un lobo que come niños suelto por el bosque, igual no es tan buena idea mandar a tu hija sola a recorrer un camino de no sé cuántas horas cargada con comida. Solo lo comento.

p.d.2 Si os habéis traumatizado, id a gritarle a Naar, que este análisis fue idea suya. Yo soy todo bondad.

p.d.3 En la categoría de humor de los premios 20blogs había 207 participantes y hemos quedado en el puesto 27. Es básicamente porque en esos premios votan dos gatos, pero a mí me hace ilusión, así que alegráos todos :D

p.d.4 Lamentablemente tengo que quitar esa maravilla de conversor de temperaturas para cambiarlo por algo todavía más hortera. Disfrutadlo mientras dure.

sábado, enero 12, 2013

Ruido blanco

Os he dicho ya alguna vez que yo estudio en biblioteca, ¿no? Estupenda, la biblioteca, llena de libros y de gente concentrada que garabatea cosas en silencio...

NO.

Las bibliotecas universitarias de mi ciudad son el horror. No estudia nadie. La gente habla, manda mensajes, se ríe, pone música a todo trapo e investiga nuevos métodos para ponerme de los nervios de forma más eficiente.

Antes me lo tomaba con filosofía, porque yo en primero era medio idiota y no paraba de dar la brasa en mi mesa de estudio, con la consiguiente desesperación de la pobre gente que intentaba estudiar a mi alrededor; pero ha llegado un momento en el que el odio extremo que despierta en mí la panda de gentuza ruidosa que me rodea ha hecho que me dé igual todo. Solo quiero matar a toda esta gente.

Los que me ven sufrir me dan ideas: que escuche música, por ejemplo... pero es que si tengo canciones de fondo  me monto escenas mentales y no me centro, así que no me vale. Me dicen también que use tapones, pero me molestan más de lo que me ayudan, así que tampoco me sirven.

Tras días y días de decirle a gente al azar que dejara de incordiar, llevándome con ello alguna mala respuesta y muchas miradas de odio, Garfield tuvo una feliz idea.

Ruido blanco.

¡Ruido blanco! ¿Cómo no se me ha ocurrido a mí en todos estos años?

Si estáis igual de desesperados que yo, podéis entrar aquí y escuchar diez maravillosas horas de lluvia y truenos que evitarán que le arranquéis la lengua a vuestros compañeros de estudio. También hay estática de la tele y otros tipos de ruido blanco que molan menos para mi gusto, pero vosotros coged el que os parezca. Y no lo he buscado, pero me imagino que habrá archivos mp3 por ahí con el mismo contenido, por si vosotros no vais a todos lados cargados con un portátil.

El único problema son las consecuencias asociadas a estar oyendo llover durante dos horas seguidas:

1. Posibilidades moderadas de quedarse dormido.

2. Posibilidades relativamente altas de hacerse pis cada quince minutos.

3. Posibilidades extremadamente altas de sentir la imperiosa necesidad de montar una fogata y ponerse a asar malvaviscos mientras alguien cuenta historias de terror.

Aún así, lo recomiendo.

Si a pesar de la lluvia seguís escuchando a la gente, podéis pasar al método del machete encima de la mesa y la mirada fija y penetrante. Si lo pruebo, os cuento.

sábado, enero 05, 2013

Castañas

Una chica por la calle, hablando por teléfono con una amiga, supongo:

- Está hecho con castañas... no serás alérgica a las castañas, ¿verdad? - Pregunta dulcemente y con cierto tono de preocupación en su voz.
- ...
- ¡PUES TE JODES!

Vaya. Dulce cual yogur de sobrasada.

- ... 
- ¡Venga ya! ¡¿Quién coño es alérgico a las castañas?!

Con gente así repartiendo felicidad el día de Reyes, da gusto. Qué carácter, madre mía.

¡Felices Reyes! Si os han dejado algo para mí, avisadme.

Quartet: ancianitos entrañables y bien dirigidos

Me escriben del Festival de cine de San Sebastián y me dicen sutilmente que, o les mando la cobertura del festival, o igual el año que viene no entro. Y me acuerdo de que, además de contar batallitas tontas, casi solo os he hablado de películas que me han aburrido soberanamente, y no quiero que os quedéis con la idea de que solo pusieron tostonazos, así que hoy os voy a contar de qué va El cuarteto (Quartet, Dustin Hoffman, 2012).

Quartet - cartel

El señor Hoffman se debe de haber cansado de actuar, y se ha pasado a la dirección. Como era su primera peli como director, unos cuantos íbamos convencidos de que aquello iba a ser un desastre, ¡pero no! ¡Resulta que la peli es estupenda! Os cuento:

Una residencia de ancianos que solo acoge a músicos de élite retirados es el hogar de Reg (Tom Courtenay), Wilf (Billy Connolly) y Cissy (Pauline Collins). Viven felices y contentos todos juntos hasta que llega Jean (Maggie Smith), que además de cantante también es la ex de Reg. En su día los cuatro formaron un cuarteto, y ahora quieren volver a cantar juntos, pero eso de colaborar con un ex a veces provoca líos, y de ahí todo el drama de la película.

Billy Connolly y Pauline Collins - Wilf y Cissy

Parece un tostonazo, ¿a que sí? Pues resulta que fue lo mejor del festival. Para mi gusto, vamos. De una premisa insulsa a más no poder, Dustin Hoffman nos pone a compartir residencia con un montón de abuelitos adorables que están todo el día de juerga y que hacen que quieras irte allí a vivir con ellos. A la actriz que interpreta a Cissy me quedé con ganas de llamarla para decirle que si me adopta como nieta, y el personaje de Connolly es una fiesta.

En resumen, la película es divertida, entrañable y es muy fácil encariñarse con los personajes. Así que, ¿la recomiendo? Sí. Del todo. En España aún no se ha estrenado, pero llega este mismo mes, así que os aconsejo que no os la perdáis. En el festival salimos todos encantados.

Tom Courtenay y Maggie Smith - Reg y Jean

En cuanto a los actores y al director, tuve la suerte de ver en una rueda de prensa a Dustin Hoffman, que es un tipo súper agradable, y a Billy Connolly, que es el tío más majo del mundo. La primera mitad de la rueda fue para que Hoffman hablara de su carrera, y fue de las más interesantes del festival. Tonterías a destacar, cuando la hija de la directora de casting se puso a toser y Hoffman fue a buscarlas para presentárselas a la gente, y a Billy Connolly diciendo chorradas sin parar. Vease:

Hoffman - Soy más viejo que el sonido...
Connolly - "Soy más viejo que el sonido", venga ya... ¡yo soy más viejo que la luz! ¡Soy más viejo que algunos colores!
Hoffman - ¿Cuáles?
Connolly - El azul y el verde. Pero soy más joven que el amarillo.
Hoffman - Y por eso le quiero.
Connolly - Creo que es la tontería más grande que he dicho en toda mi vida.

Billy Connolly - Rueda de prensa de Quartet

Una risa. Es un detalle que no todos los actores sean una panda de atontados, porque vaya joyas he visto en algunas ruedas de prensa...

Total, que la peli es genial, y su director y su protagonista son lo más majo del mundo. Muy recomendable todo.


p.d. Si queréis ver la rueda de prensa horrorosamente doblada al español, aquí tenéis el enlace.

p.d.2 Qué borde soy. ¡Feliz año nuevo! :D

p.d.3 Espero que os guste el gadget absurdo de esta semana; hay que culturizarse más acerca de las piedras preciosas del mundo. Por supuesto, incluye unas espantosas barras de scroll y sus propios anuncios. Maravilloso.