domingo, marzo 25, 2012

A sus órdenes

Dos niñas jugando en la calle. De repente, la mayor, que tendrá unos 4 años, le da un guantazo de los que hacen época a la que, según mi madre -que es la que ha visto la escena-, debe de ser su hermana pequeña.

¡ZAS!

La madre se pone histérica, claro:

Madre - ¿¡¡Pero por qué le pegas!!?
Niña-asesina - ¡Porque se lo he dicho y no me ha hecho caso! ¡Le he dicho que yo soy la comandanta!

¡¡¡YO SOY LA COMANDANTA!!!

¿Veis como los niños son todos unos psicópatas? Es más, creo que, después de la de cosas que he contado por aquí ya de niños zumbados, les voy a hacer una etiqueta. Sí. "Niños satánicos" la voy a llamar.

miércoles, marzo 21, 2012

A veces salgo por las noches

Siempre me ha parecido mal eso de que no pueda uno irse él solo a tomar un café. ¿Os habéis fijado? La gente te mira raro, como si no tuvieras amigos o algo así.

Pero yo soy una mujer de los noventa. No, espera. Del siglo XXI. Da igual, soy una mujer moderna. Y si quiero tomar café sola, voy a tomar café sola. Y si no quiero tomar café sola pero el teléfono de Manzo no da señal, Canaris está lejísimos esperando a que el fisio le rompa la espalda del todo y yo tengo mucha hambre y con hambre no puedo estudiar, pues me tomo un café yo sola. Porque quiero. Más o menos.

El caso es que me meto en un bar, pido un café y una caña de ésas toda chocolate, crema y colesterol, y me siento al lado de un señor y una señora de unos 60 años.

Abro la caña. Le echo el azúcar al café.

La gente no va a tomar café en compañía porque lo contrario esté mal visto. La gente va a tomar café en compañía porque tomar café sólo es aburridísimo.

Mastico un trozo de caña.

Um. Música. No, espera. Dos músicas distintas.

Miro a la tele. Los 40 principales, muy bajito. ¿Y la otra?

...

La pareja de mi lado está escuchando música por el móvil cual joven par de canis. No me lo puedo creer.

Es algo con guitarra, tranquilo. Algo en este plan (pero sin olas y eso).

Al menos es mejor que la Danza Kuduro... aun así es un poco repetitivo. No sería tan molesto si no fuera porque se mezcla con Manu Carrasco canturreando en la tele.

Oye, ¿no habréis quitado la canción, no? Yo he tenido que escuchar algo así durante 20 minutos, dadle otra vez al play.

Uuuummmm se repite tanto que a mí me da que eso no es una canción como tal. Además, la pareja no habla. Echo un vistazo rápido. La mujer sujeta el móvil y mira fijamente la pantalla. Igual va a ser una aplicación con música de fondo.

¿Qué pasa? ¿Se os ha cerrado la pestaña del vídeo por error? No pasa nada, os vuelvo a poner el enlace, no os vayáis a perder la canción del momento

Y así sigo comiéndome mis calorías vacías con las dos musiquillas de fondo y la pareja en silencio. O bueno, casi en silencio. De repente oigo a la mujer decir:

Mujer - A veces salgo por las noches.

...

Eh... bueno... igual no es mal momento para que me vaya, ¿no? Que esto se está poniendo un poco raro.

Pues eso... he estado a punto de...

...

Que dejéis de cerrar el vídeo, que ES UN TEMAZO.

...de decirles a los señores éstos que me dieran el nombre de la canción para poder buscarla porque me había encantado, pero me entró el agobio de que la señora quisiera invitarme a una copa una de esas noches que sale...

La gente mayor me da miedo.

sábado, marzo 17, 2012

Esto es la guerra: otra comedia para pasar el rato

Todo el mundo tiene -o debería tener- un hobbie de ésos que sirven para dejar la mente en blanco. Los que se practican cuando has tenido un desastre de día y no te apetece preocuparte ni pensar en nada. Hay gente que lee. O hace yoga. Otros juegan al fúbtol, se van de compras o hacen sudokus.

Yo veo comedias románticas.

De esta manera, mi basura de tarde y la entrada gratis que me he ganado a base de pasar más tiempo en los cines CineBox que en mi casa, me han llevado a ver la última de la señorita Witherspoon.

Esto es la guerra - cartel

Esto es la guerra (This Means War, McG, 2012) nos presenta a los agentes de la CIA y amigos hasta la muerte Tuck (Tom Hardy) y FDR (Chris Pine), que ven su amistad desafiada cuando los dos se empeñan, por casualidades de la vida, en enrollarse con la misma chica (Reese Witherspoon en el papel de Lauren).

La cosa empieza como un error inocente: Lauren no sabe nada de la relación entre sus dos ligues; le gusta Tuck -al que ha conocido por una página de contactos y con el que surge una relación tan instantáneamente empalagosa que me mareo un poco sólo de recordarlo- y queda con FDR -un guaperas mujeriego que quiere ligársela por orgullo- exclusivamente porque no le queda más remedio.

Por supuesto, la situación se empieza a complicar cuando los dos colegas se dan cuenta de que están intentando llevarse a la cama a la misma chica, y declaran un juego limpio para competir por la rubia de marras sin dañar su amistad.

Esto es la guerra - Tom Hardy (Tuck) y Chris Pine (FDR Foster)

Esta película es exactamente lo que estáis pensando que es: una historieta entretenida que no da para más; no deja de ser una sucesión de escenas con gracias pensadas para entretener a una audiencia que no espera gran cosa de lo que está viendo.

Aun así, conmigo ha cumplido perfectamente la función de hacerme reír y no aburrirme en absoluto, así que tampoco puedo quejarme demasiado.

Básicamente, los dos agentes se dedican a utilizar todos los medios que sus privilegiados empleos les proporcionan, para estudiar a su objetivo y así saber qué hacer para ganar el premio gordo. Así que para disfrutar de la película hay que olvidarse de cualquier sentido de la moral que se pueda tener: es perfectamente ético espiar, mentir, poner micros en la casa de tu novia e incluso utilizar vilmente a abuelas, perritos abandonados o niños adorables, si eso implica que vas a acabar montándotelo con una tía con la pinta de Reese Witherspoon. Por otra parte, también hay que asumir que ser un zorrón que mantiene dos relaciones súper profundas y estables a la vez también es moralmente legal. Esto es así, y si no, haber elegido otra peli.

A destacar, la asalvajada mejor amiga de la protagonista (Chelsea Handler), que cada vez que abre la boca anima el asunto diciendo alguna barbaridad.

En resumen, un producto agradable, divertido y previsible hasta la médula. Si vais a pagar por ir al cine, mejor id a ver Luces Rojas. Y luego ya, si eso, podéis pensar en ver ésta.

¡Dulces sueños!

jueves, marzo 08, 2012

Asesinos en serie

Cuando tenía 13 ó 14 años hubo un boom bastante escandaloso relacionado con los chats. Todo el mundo chateaba, incluídas crías inconscientes que quedaban con el primer personaje que les decía algo bonito desde el otro lado de la pantalla. Al final ya parecía que cualquier persona con la que hablaras a través de un chat era un asesino en serie.

Ahora ya no se lleva ese asunto, y yo llevaba preguntandome años qué medio utilizarían ahora los zumbados del mundo para encontrar a sus víctimas.

Cuando Naar dijo que venía a Salamanca, lo vi claro.

Los asesinos en serie ahora escriben blogs.

Naar parece muy maja en su blog, sí... pero, ¿la conozco? No. ¿Podría ser un psicópata pirado buscando a su próxima víctima? Evidentemente sí.

Así que pensé que de ninguna manera íbamos a quedar. Vamos, hombre. A mí me van a engañar.

Pero claro... aunque suene descabellado, imposible casi, me han dicho que a veces la gente que escribe en blogs es gente normal y corriente que no ha matado a nadie nunca. Y Salamanca es una ciudad peligrosa como para abandonar a alguien a su suerte si no conoce el lugar.

Que no lo digo por la delincuencia y eso, que es lo de menos, que lo digo porque nosotros tenemos aquí algo mucho peor.

Los Tunos.

A mí me dan un mal rollo que te mueres; sales de fiesta, alguien te llama al móvil, te pones a hablar, te descuelgas un momento de tu grupo y ¡ZAS!, de repente te encuentras rodeada por una docena de tipos que llevan leotardos y te cantan cosas raras.

Entonces, claro, como tengo una conciencia débil, visualicé a Naar entre un montón de tíos cantándole Clavelitos y me temí lo peor. Y así es como acabé quedando con ella y con su amiga Pa.

No me ha matado ni nada, pero yo creo que algo trama. Así que si vuelve, volveré a quedar con ella, para que no sospeche. Y si voy a Madrid la llamaré, para analizarla en su hábitat natural y así llevarle ventaja.

Por si acaso.


p.d. Asesina en serie o no, su blog es una juerga, así que ya estáis entrando todos.

jueves, marzo 01, 2012

¡Pide un deseo!

Esta tarde, tomando un café con Fog:

Yo - No, si por querer, quiero apuntarme a inglés, y a alemán, y a danza, pero no tengo dinero para nada. O bueno, lo tengo, pero me quedo a dos velas.
Fog - ¿Ya no le das clases a Molly?
Yo - Llevo meses sin ir porque no le hacen falta; su profesora de ahora no está loca, así que va aprobando sin problema. Me he planteado poner cartelitos para dar a quien aparezca, pero no sé si a estas alturas alguien va a querer clases de inglés, con lo avanzado que está el curso.
Fog - ¿Por qué no? Seguro que aparece gente.
Yo - No sé. A lo mejor lo intento.

Dos horas después. Llego a casa, entro en facebook y tengo un mensaje privado de Molly:

¡Keyyyyyy! Mira a ver si puedes venir un día de la próxima semana para darle un repasillo al inglés, y me ha dicho una vecina que si te interesaría darle clase a dos niñas que van a quinto, me parece. Bueno ya me dirás, un besito.

...

O soy una bellísima persona y el karma me lo está recompensando, o el universo me tiene preparada una broma cósmica de magnitudes catastróficas. 

Voy a volver a quedar con Fog y me voy a poner a recitar cosas como "me he planteado pasear por la calle a ver si me encuentro un Ferrari con mi nombre, pero no sé si a estas alturas alguien podrá dejar un coche de regalo en ninguna parte, con lo mal que está el tema del aparcamiento".

Si resulta que me he convertido en la fuente de los deseos, os aviso y me hacéis una lista de lo que queréis. Yo os lo mando por correo.

Cambio

Como ya sabemos todos por aquí, soy alérgica al polen. Y este año se me ha olvidado vacunarme -otra vez-, así que necesito desesperadamente píldoras que me ayuden a sobrevivir a la primavera.

Viernes pasado. Farmacia. Le doy un papel a la farmacéutica -Felicia, vamos a llamarla-, que me proporcionará las drogas que necesito para que no me explote la cabeza cuando el primer copo de polen venga a amargarme la existencia. Ya tengo síntomas y no me gustan.

Felicia - Son 4 con 85.

Me miro las manos. Para conseguir la receta he tenido que sacar todo lo que llevaba en los bolsillos, incluyendo un billete de 10 euros que está estríctamente reservado para comprar el regalo de cumpleaños de Iris, y uno de 50. Miro a la chica, que me observa con intención de arrancarme los ojos si le hago darme cambio de 50.

Yo - Esto... pues... te tengo que pagar con 50...
Felicia - ¿No tienes nada más pequeño? - Mira el billete de diez. Me mira a mí.
Yo - Es que... esto está reservado.

Y aquí es cuando los dependientes, al margen de la situación y del gremio al que pertenezcan, empiezan a dramatizar. No falla.

Felicia - Puf... pues no sé si voy a tener cambio... -pone cara de sufrimiento extremo.

Sufre lo que quieras, que no te lo voy a dar.

Felicia - Es que es el cuarto billete de 50 que me llega hoy, y claro, así no hay manera.

Pues dame mis pastillas gratis. Verás qué bien.

Yo - No puedo darte el de diez.
Felicia - Ya... - revuelve la caja registradora - te voy a tener que dar el cambio en billetes de diez.
Yo - Me parece bien. Me gustan los billetes de diez - Me apasionan, si eso va a conseguirme mis medicamentos y una excusa para largarme de aquí.
Felicia - No, si lo digo por mí, que me quedo sin ellos.

Aquí ya llevo un rato preguntandome en qué momento se ha convertido en mi problema el que a una señora a la que no conozco de nada se le esté acabando el cambio.

Yo - Ya ves. - A ésta no le doy mi billete ni aunque se acabe el mundo. Por orgullo. Por honor. Por lo que queráis, me da igual, pero no se lo pienso dar.

Felicia - Um... - Revuelve otra vez la caja registradora y yo empiezo a plantearme las consecuencias legales de darle una bofetada a una farmacéutica. - Nada, está claro que tendré que ir el lunes al banco a cambiar.

¡Uf uf uf que va a tener que ir al banco! No sé por qué llora tanto la gente cuando tenemos aquí a Felicia; ella sí que tiene problemas de verdad y fijáos en lo poco que se queja.

Ya fuera del alcance de la farmacéutica infernal, donde estaban esperándome Cleo, Lilypad y Canaris:

Canaris - Joder, por la cara que traes, a saber qué burrada te ha propuesto la de la farmacia.

Les cuento la turra que me ha dado la muchacha.

Lilypad - ¡Ooooooooooohhh va a tener que hasta el banco! ¡Y todo por tu culpa!
Yo - Ya. No sé cómo voy a dormir por las noches.

Así que nada, desde mañana, en vez de dedicarme a salvar el mundo -que es lo que hago ahora, por supuesto-, voy a ir por las tiendas de Salamanca proporcionando cambio a vendedores desamparados, que es mucho más importante. Lo primero es lo primero.