domingo, diciembre 26, 2010

Tron Legacy: otro destrozo del cine en 3D

Hoy he ido al cine esperando ver un 3D que me dejara con la boca abierta, a Olivia Wilde luciendo lo buena que está en uno de esos papeles a lo chica Bond que tanto se estilan ahora, y... y nada más, la verdad.

Tron Legacy poster
Cuando vi que iban a estrenar Tron Legacy (Joseph Kosinski, 2010), recordé vagamente un juego llamado Tron, muy surrealista, en el que se recorría la pantalla con un haz luminoso, a lo Serpiente de Nokia, pero compitiendo contra el bloc de notas, la calculadora, y demás programas de Windows. Evidentemente, busqué la película original, Tron (Steven Lisberger, 1982), y me encontré con una idea tremendamente original y friki hasta el infinito y más allá: entes casi humanos que conviven dentro de los ordenadores conformando un universo digital; los programas tienen alma y una vida, y han sido esclavizados por un programa superior al que en algún momento se le concedió demasiado poder.

Tron (1982) posterVisto esto, me faltó tiempo para casi obligar a mis compañeros de clase (son informáticos, no podían decir que no) a ir corriendo al cine a ver la nueva versión de la saga.
En esta segunda entrega, el protagonista (Garrett Hedlund), hijo del que fue personaje principal en la película original, Flynn (Jeff Bridges) se adentra en el mundo digital en el que ha quedado atrapado su padre, encontrando un hostil y totalitario régimen liderado por Clu (Jeff Bridges de nuevo), un programa creado por Flynn que se le ha ido totalmente de las manos. Hay mucho más argumento pasada la primera hora de cinta, pero ya se sabe lo poco partidaria que soy de destripar más de lo estrictamente necesario, así que el que quiera saber más, que vaya al cine.

Y, para no variar, me he vuelto a equivocar con mis premoniciones, porque esperaba un 3D brutal y me he encontrado una auténtica bazofia. Para que os hagáis una idea, al salir de la sala:

Yo - Oye, ¿soy yo la única que estaba incómoda en las escenas 3D? ¿Se veían mal o es cosa mía?
Iris - ¿Escenas 3D? ¿Qué escenas 3D?
Por si no he sonado lo suficientemente convincente, no paguéis por verla en 3D, ni locos. Es tirar el dinero. De nuevo (no he visto un buen 3D desde Avatar).

Por lo demás, si las incómodas gafas que no me han servido de nada no me hubieran estropeado la película, diría que es un poco lenta, pero una preciosidad fotográfica. Tron Legacy es belleza en estado puro; los efectos son impresionantes, todo en el ambiente está pulcramente reducido a su mínima expresión, las batallas son un espectáculo de luz y color increíble (especialmente la de motos, que es sin duda la escena más impactante de la película), por no hablar de los personajes protagonistas: Olivia Wilde, Garrett Hedlund e incluso Jeff Bridges con sus 61 años, son todo elegancia y atractivo, cada uno añadiendo su punto de ingenuidad, aventura y sabiduría, respectivamente, lo que completa el cuadro a la perfección.

Olivia Wilde (Quorra) y Garret Hedlund (Sam Flynn)
La música es una auténtica maravilla; Daft Punk (quienes, por cierto, aparecen en una de las escenas) han conseguido ambientar y dar vida a Tron Legacy de una manera absolutamente espectacular, a la vez que se han alejado de lo que se entiende por banda sonora de toda la vida (la mitad de los temas parecen sacados de una discoteca). Las únicas pegas que puedo encontrar en este aspecto es que una de las piezas principales es escandalosamente similar a las trompetas o lo que fuera aquello que sonaba en Origen, y que a ratos hay un cierto exceso de música que da al espectador la sensación de estar viendo un gran videoclip.

En definitiva, tengo ganas de que la pongan en la tele para que la estupidez del 3D no me estropee la maravilla estética que es Tron Legacy. Los amantes del cine palomitero no os la perdáis, os va a encantar; y los amantes de todo lo contrario dadle una oportunidad, a lo mejor os lleváis una sorpresa. Desde luego, desde mi punto de vista, merece la pena.

martes, diciembre 21, 2010

Ironías de la vida

¡Para entender los horarios de las Bibliotecas de la Universidad de Salamanca hay que estudiar una carrera!
¡¡¡Pero para estudiar una carrera necesito una biblioteca!!!

Visto en el facebook de Garfield, desquiciado
ante el habitual jaleo que se monta
con los horarios de exámenes de la USAL


P.D. Seguimos con la traducción de nombres: habéis leído historias de Garfield, antiguamente B, en algún que otro post del año de la polka.

miércoles, diciembre 15, 2010

Mmmmm... Moho...

Después de diez días encerrada en el laboratorio programando y escuchando "estoy hasta los cojones de esta puta práctica" una media de siete veces por hora de boca de unos 18 compañeros de clase diferentes, me he acordado de repente (y sólo una vez que ya he entregado la práctica) de que hay vida más allá de la facultad, de que yo tenía un blog y de la magdalena que compró el otro día mi madre. Todo a la vez. Las dos primeras no puedo adjuntarlas, pero de la magdalena tengo fotos:


Sí. Es verde. ¿No se ve bien por eso de que es una imagen? ¿O no parece para tanto? No pasa nada, tengo otra foto:

Y no, no he olvidado el mini-muffing éste en el armario y le he hecho las fotos después de cinco meses de cría intensiva de moho; la razón de que el bollito parezca llevar fermentando tres años es que está hecho de té verde. ¿A quién se le ocurride hacer una magdalena de té verde? ¿La gente no tiene estómago ni papilas gustativas o qué?

Pues yo, que soy toda aventura y no tengo miedo a la muerte ni a las enfermedades erradicadas en Europa que sólo sobreviven en África y que se cogen por comer cosas como éstas, estaba dispuesta a probarla. De verdad. Pero, gracias a Dios y a que debo de tener el karma por las nubes, para cuando he querido hacerlo habían pasado dos días desde su aparición en mi casa, y ya era más útil como arma arrojadiza que como alimento.

Ahora me toca quedarme con las ganas.

domingo, diciembre 05, 2010

Teoría de Números

Al teléfono con mi padre:

Yo - ¡Hola! ¿Me puedes imprimir unas cosas? -hoy yo estoy en una casa, y la fotocopiadora que me permite imprimir barato, a toda leche y sin tinta que se emborrone, está en otra distinta, junto con mi familia-.
Pascal - Sí, claro, ¿qué hago?

Doy direcciones web e instrucciones para acceder a los archivos que quiero imprimir, uno por uno. Media hora y tropecientos folios después le pido que imprima unas transparencias con el título "Seguridad. Cifrado asimétrico".

Pascal - Vale, a ver si aparece.
Yo - Son sólo tres folios, ¿los puedes imp...
Pascal - ¡Das teoría de números!

Mi querido padre es físico, profesor de matemáticas y el mayor friki de los números y demás ciencias puras que he conocido en mi vida.

Yo
- Sí, es para codificaciones de claves; ¿lo puedes imprimir a doble ca...

Pascal - ¡La Función de Euler! Me voy a imprimir una copia.
Yo - Sí, vale, pero la mía hazla a doble cara, ¿vale?
Pascal - Vale.

Silencio. No está imprimiendo, se está estudiando mis apuntes. Como si lo viera.

Yo - Um, ¿papá?
Pascal - Dime.
Yo - ¿Podrías darle primero a imprimir y después ya ponerte a leerlos?
Pascal - ¡Uy, sí, claro!

Ruido de impresora.

Pascal - A ver si se imprimen bien, voy a comprobarlo.

Dos minutos de silencio.

Yo
- ¿Se han imprimido bien?

Pascal - ¿Qué? Ah, sí, eso lo comprobé hace rato; ahora estaba leyéndolos.


Y luego la gente tiene el valor de decirme que soy una friki. Demasiado bien he salido para lo que tengo en casa.